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Pepe Cabana Kojachi abrió «Kamishibai Perú, cultura nikkei para el mundo»

Pepe Cabana Kojachi, impulsor en nuestro país del Kamishibai,  inauguró el miércoles 15 la exposición «Kamishibai Perú, cultura nikkei para el mundo», con la presencia de invitados chilenos integrantes de Kamishibai Chile.

El estreno cultural fue una concurrida ceremonia que se realizó en el Hall del CCPJ, donde Pepe Cabana sorprende a todo público porque logró unir el butai, teatro de madera para kamishibai, con el retablo ayacuchano, logrando una armoniosa fusión peruano-japonesa.

Butais hechos a mano y elaborados con madera y material reciclado, ilustraciones de cuentos japoneses y propios, el teatro-bicicleta Kamishibai, vestuario, maquetas, notas informativas, forman parte de la muestra que va del 15 al 26 de octubre.

Cynthia Suárez, integrante de la delegación chilena, agradeció la invitación de Pepe Cabana. «Es un agrado para mis compañeros ser partícipes de esta jornada ‘Kamishibai Perú, cultura nikkei para el mundo’. Agradecemos la invitación y recepción que nos han brindado Pepe Cabana y Tatiana Ugaz, así como el recibimiento por parte del Centro Cultural Peruano Japonés y su Biblioteca ‘Elena Kohatsu’», manifestó.

Aseguró que los visitantes chilenos se sienten muy contentos de ser parte de esta sexta versión del Mes del Kami¬shibai que se realiza en Lima. 

«Creemos profundamente que esta será una instancia maravillosa, que nos brindará la oportunidad de mostrarles el trabajo que cada uno de nosotros realiza en la región donde vivimos, la región de Coquimbo, trabajo relacionado con la educación, patrimonio, fomento a la lectura y como desde estas temáticas nos hemos apropiado del kamishibai», precisó.

Contó que antes de partir, cada uno de los seguidores del kamishibai tenía dudas de qué maleta llevar a Lima: ¿una pequeña?, ¿una grande?, ¿una mediana?, o ¿qué ropa cargar?, ¿ligera?, ¿abrigada?, ¿zapatos?, ¿chalas?, etc.

«Bueno, estas dudas son un tanto típicas cuando se prepara un viaje, sin embargo, ninguno de nosotros dudó en la experiencia que quería narrar, en las historias que queremos contar o las muchas fotografías que les queremos mostrar y todo el trabajo que deseamos compartir con ustedes, en estos cuatro días que dura esta jornada», detalló.

Puntualizó que en la maleta primero guardaron los sueños, luego la aventura, después la alegría, «algunos teatrillos, láminas, cuentos, libros, terminando con nuestros notebooks, pendrives y otros dispositivos necesarios para narrar cada uno su propia historia de trabajo con el kamishibai».

Enfatizó su gratitud y presentó la delegación chilena: Denisse Pualuan, Rafael Uribe, Yammsen Trigo, Nicolás Holloway y Cinthya Suárez, encargada de la biblioteca del Museo «Gabriela Mistral» de Vicuña. Los cinco se dedican a la práctica y difusión de kamishibai.

De inmediato, el turno fue para Pepe Cabana Kojachi. Ilustró que kamishibai quiere decir en japonés «teatro o drama de papel». Es una maravillosa tradición japonesa de compartir los cuentos e historias narrados oralmente, mostrando al mismo tiempo las ilustraciones hechas en papel.

«Desde mis inicios como narrador oral de cuentos, esta técnica llamó mi atención por su sencillez, su lenguaje, sus contenidos y su historia», señaló.

Indicó que el kamishibai se hizo aún más popular en Japón luego de la Segunda Guerra Mundial, al convertirse en una opción de ingresos para mantener a la familia. Los vendedores de golosinas se movilizaban en bicicleta de pueblo en pueblo para realizar la venta de dulces a niños, jóvenes y adultos. Para llamar la atención, tocaban el hyoshigi (instrumento de percusión hecho de madera) o un pequeño tambor y luego invitaban a los clientes a colocarse alrededor y frente a la bicicleta. En la parte trasera de la bicicleta transportaban una caja de madera que contenía los dulces, que, ante el asombro de los presentes, se transformaba en un pequeño teatro ubicado en la parte superior que sería de escenario para las historias ilustradas en papel.

Cabana Kojachi sostuvo que el Proyecto Kamishibai Perú viene trabajando muchos años en la exploración, investigación y difusión del kamishibai para la educación, fomento lector e indentidad de los pueblos. 

Resaltó que la presente propuesta hace un homenaje a Okinawa, Japón (tierra de ascendencia de su abuelo materno), Lima (tierra de su abuela materna) y Ayacucho (tierra de sus abuelos paternos).

En agradecimiento, la delegación chilena obsequió cuentos escritos en el Taller de Kamishibai a Miyuki Ikeho, directora del departamento de Cultura de Asociación Peruano Japonesa y Pepe Cabana.

El brindis de honor lo hizo Jorge Yamashiro, expresidente de APJ. Expresó su deseo de que se cumpla muy pronto el viaje de Pepe Cabana a Japón.

La sorpresa musical estuvo a cargo de Tony Kobashigawa. Tocó sanshin interpretando música peruana.