Por Grace Gálvez Núñez
César Yoshiro Nouchi Carmona, estudiante de maestría de la Universidad de Nanzan y miembro de la Unesco de Nagoya, anunció su investigación sobre la inmigración de los japoneses a los Andes del Perú, en el marco de la conferencia «Investigación de la tradición oral: salvaguardia de la memoria colectiva», en la que participaron las lingüistas Milena Cáceres Valderrama y Militza Willstatter Oxa.
Nacido en el Cusco, Nouchi contó que viajó como sansei a Japón y estudió el colegio, la universidad y ahora el postgrado, todo para realizar su sueño: hacer una investigación sobre los japoneses en los Andes, de la mano de la Universidad de Nanzan.
«Desde 1950 hasta hoy, varios investigadores presentaron sus investigaciones sobre la inmigración japonesa en Perú. Las investigaciones abarcaron un amplio campo de varias ramas, como lo social, político, cultural y económico, etcétera. Gracias a estas investigaciones se llegó a entender la realidad de los inmigrantes. Sin embargo, la mayoría de las investigaciones han sido centralizadas en las costas del Perú, en Lima, y tenemos pocas investigaciones en los otros departamentos, como en la sierra y en la selva», puntualizó.
Y detalló que el proyecto con la universidad «es recopilar e investigar a esos japoneses que han vivido en el sector rural».
Descendiente de Fukushima
Yoshiro Nouchi contó que su interés por hacer este estudio nació por la historia de su abuelo japonés Óscar Yokichi Nouchi, proveniente Otamura, prefectura de Fukushima. «Mi abuelo llegó al Cusco y se internó en un proyecto que se estaba realizando en 1917, que se llamaba Ferrocarril Cusco-Santana. Mi abuelo ingresó a trabajar allí. Fue uno de los japoneses pioneros que llegó a Machu Picchu, antiguamente denominado Aguas Calientes y más antes llamado Maquinachayoc, que significa ‘el lugar de la máquina’ en quechua. Él fue uno de los pioneros y creadores de ese pueblo», contó orgulloso.
«Antes de se creara el distrito de Machupicchu, en 1941, mi abuelo fue agente municipal de Machupicchu. Encontramos una partida de nacimiento y una de matrimonio con la firma y el sello de Óscar Nouchi», aseveró.
En la búsqueda de más información, Yoshiro entrevistó el año pasado al sobrino nieto del primero que descubrió el santuario de Machu Picchu, Agustín Lizárraga. «Él conoció a mi abuelo y dijo: “El grande japonés, este japonés ha emprendido la creación del pueblo, este japonés ha sido el primer alcalde de este pueblo”».
A decir de Nouchi, son varios los japoneses que han vivido en ese sector del Cusco, tema antes desconocido. «Con estos estudios pretendo contribuir con la colectividad peruano-japonesa», resaltó el nikkei cusqueño.