Tilsa Tsuchiya es una de las figuras más representativas de las artes plásticas peruanas. Su obra la encumbran como la más grande exponente del surrealismo peruano de la década del setenta. Hoy, 23 de setiembre, se cumplen 30 años del fallecimiento de la artista nikkei.
Tsuchiya nació en Supe, al norte de Lima, el 24 de setiembre de 1928. Su padre, Yoshigoro Tsuchiya (1878-1947), nació en Chiba, Japón y llegó al Perú luego de estudiar Medicina en Estados Unidos. Se casó con María Luisa Castillo, quien nació en Chavín. Tuvo seis hermanos que quedaron huérfanos tempranamente. En su familia, Tilsa era conocida con el sobrenombre de «La Chola». A los ocho años aprendió a dibujar.
Tsuchiya se formó como artista en la Escuela de Bellas Artes de Lima, en los talleres de los maestros Carlos Quizpez Asín y Ricardo Grau, además de ser alumna particular del pintor Manuel Zapata Orihuela.
Egresó con honores, obteniendo la Gran Medalla de Oro en Pintura, de la Promoción 1959, que es considerada como una de las generaciones más brillantes de la EBA.
Siendo todavía alumna, Tsuchiya, ganó el Segundo Premio del Salón Municipal del año 1957 y participó del envío peruano a la «Primera Bienal de la Juventud» convocada en París en 1958. En 1960 viaja a Francia para estudiar Grabado en la Ecole des Beaux Arts e Historia del Arte en La Sorbona, residiendo hasta mediados de la década de los setentas. Su trabajo correspondiente a este periodo en París es de tono oscuro y de una estética minimalista.
Su arte se hizo más notorio con su exposición en el Instituto de Arte Contemporáneo en 1968. En 1970 obtiene el Premio Teknoquímica, reconocimiento que consolida su ascendente carrera artística. Finalmente es en 1975 que regresa al Perú y se instala en la calle Portugal del distrito de Breña. A partir de entonces su trabajo empieza a adquirir elementos de fantasía y narrativa, incorporando aspectos de la imaginería y de mitología.
Fallece víctima del cáncer en 1984, a los 56 años de edad.
Durante el último año de su vida, Petroperú le dedicó una exposición retrospectiva, que reunió alrededor de 50 obras realizadas entre 1959 y 1984. Fue la primera vez que su logro pictórico fue sometido a una visión de conjunto y el impacto resultó tan contundente que contribuyó a consolidar el mito de Tilsa como creadora.
Dato
En la quinta edición de la revista cultural Bunkasai, editada por Perú Shimpo, seguiremos los pasos de Tilsa en un interesante artículo.