Por: César Tsuneshige
El Club de Caminantes AELU-APJ, amén de las caminatas dominicales a la vera de la Costa Verde, desde hace varios años ha logrado consolidar entre sus asociados los paseos-caminatas hacia Cieneguilla, Huaral, Pachacamac, Lomas de Lachay, San Bartolo, entre otros, disfrutando las bondades de la naturaleza y desarrollando la fortaleza físico-mental y el espíritu solidario y de amistad. Asímismo, los tours a los diferentes departamentos de nuestra patria.
En este feriado en homenaje a Santa Rosa, se cumplió con lo planificado, viajando a Ica.
El 29 de agosto, el respectivo chequeo y la ubicación de los buses fue a las 2:00 horas, una hora inusual para mí en lo particular porque tenía que cumplir con otras reuniones desde las 19.00 horas del día 28. La espera fue larga, hasta las 03:30, en que se dio la partida en los buses de la Empresa Taruka Tours, identificando a los pasajeros y maletas con los colores verde y naranja, así como el Hotel La Dunas y los cuartos.
Algunos aprovecharon para dormir hasta la llegada a Paracas y observar las modernas infraestructura post-terremoto. Luego nos embarcamos en las lanchas respectivas para el veloz recorrido a las islas Ballestas. Para los que viajan por primera vez fue una lección muy valiosa, porque pudieron observar el famoso Candelabro, una escultura en el arenal, un misterio en sus orígenes.
Los cerros con los túneles naturales y la cantidad de aves entre piqueros, guanay, pingüinos de Humbolt, gaviotas, pelícanos, chorlitos que anidan en las salientes rocas y los lobos marinos que descansan plácidamente fue un espectáculo singular.
Uno de los tesoros naturales que en su época constituyó un gran patrimonio es el famosa guano de las islas, que felizmente aún se conserva y permite cada dos o tres años su colecta para su uso en el campo agrícola como fertilizante de gran valor.
Vuelta al bus ahora con dirección hacia Nazca, donde pudimos observar desde lo alto del mirador las figuras que la científica María Reiche hizo conocer al mundo.
Cuántas veces hemos pasado por ese inmenso campo de arena y piedra que misteriosamente atesoraba estas figuras, obra preinca o algo más, constelaciones alineadas en el blanco arenal.
Almorzamos en un típico restaurante, para luego visitar el Cementerio de Chauchilla, donde los arqueólogos peruanos vienen escavando y redescubriendo antiguos fardos funerarios.
El sol se fue ocultando en el horizonte y la penumbra de la noche nos encaminó hacia el Acueducto de Cantayoc, otra obra colosal de los antiguos pobladores, para la colecta de agua que proviene de lo alto de la montaña y recorre sus aguas subterráneas hacia un reservorio.
Retornamos hacia Ica en horas de la noche, pero lejos del descanso asistimos a una fogata que el hotel nos preparó como bienvenida. Dos jóvenes dirigieron este evento, donde participaron algunos viajeros contando anécdotas, chistes, etc.
El frío reinante contrastaba con el calor de la fogata y luego de servirnos bebidas y marshmelos, nos retiramos a los alojamientos asignados, previa ingestión de una sopa caliente.
Agosto 30
Iniciamos la mañana con el desayuno: nos deleitamos con el opíparo y surtido servicio, para luego encaminarnos hacia los buses respectivos con dirección por la ruta de Pisco, donde pudimos conocer la exhacienda Caravedo, actual Portón, que gracias a sus actuales propietarios y su gerente general Johnny Schuller, se viene consolidando en el mundo de las bebidas aromáticas un sitial especial.
Amén del informe previo por la guía Beatriz, ya en el fundo tuvimos la bienvenida de dos simpáticas damitas, que con lujo de detalles nos fue explicando todo el proceso amén de la historia de la hacienda Caravedo, la siembra, cosecha, procesamiento, hasta la obtención del pisco, las antiguas tinajas de barro «piscus», la zona de maceración, hasta el destilado; en contraste con las modernas instalaciones donde almacenan, destilan y embotellan. Una inversión de más de 90 millones de dólares.
Para los amantes de esta bebida espirituosa fue maravillosa la variedad de uvas, necesaria para obtener el pisco de bandera Portón, el mosto verde acholado: cepa Quebranta, Torontel y Albilla.
También tuvimos una exhibición del caballo de paso peruano y observamos in situ los campos de la siembra (aunque no es época). La hacienda Caravedo cosecha tan solo una vez al año.
Luego nos dirigimos hacia la hacienda Tacama, uno de los bastiones del vino, donde al igual que en el Portón, nos explicaron el proceso hasta la obtención de la variedad de vino seco, semiseco, etc. Ante el gentío, la danza de la marinera con el caballo de paso peruano, la degustación y compra. Visitamos la legendaria laguna de Huacachina y almorzamos en un típico restaurante.
Luego incursionamos en los «areneros tubulares». Los que participaron en este breve pero espectacular vehículo arenero sortearon las numerosas dunas con sus subidas y bajadas, un espectáculo para el recuerdo. El conductor y guía, un maestro en su oficio. Nos recordaba por momentos ser uno más del Dakar internacional.
Cada quien disfrutará en los recuerdos si gritó, alzó los brazos o se intimidó en ese basto arenal. Si gritó, habrá saboreado algo de arena, pero fue emoción con adrenalina.
En la noche asistimos a la cena show: Cine en Hollywood. Hubo un variado y surtido buffet. Observamos este espectáculo, mitad película y mitad show en vivo, con cambios de escenificación y variada coreografía que nos encantó.
Agosto 31
Desayuno en el hotel y los equipajes para los buses. Los encargos de las compras tanto de el Portón, Tacama y tejas para su distribución. Nos dimos un breve recorrido cual city tour por Ica, visitando, entre otros, la hasta ahora destruida Catedral del Luren y lugares aledaños, hasta encaminarnos de retorno hacia Chincha.
En Carmen Bajo visitamos y saboreamos los exquisitos potajes de Mamainé, que le han dado renombre en el mundo gastronómico: sopa seca, carapulcra, seco, mondonguitos, etc. Observar a las jóvenes danzarinas en el baile afrocriollo, mientras el postre de higo, picarones y un caliente café nos preparaba el camino de retorno.
Nuestro agradecimiento a la organización de este tour a Nambei, Nátaly, Isabel, a los directivos, las guías que se esforzaron en brindarnos su conocimiento y a los magníficos conductores.