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El ejemplo de la tolerancia que después aplicó en Lima

Por Christian Hiyane Yzena

Esa tolerancia que Rubén Uchida Murata (41) aprendió y valoró en el Japón cuando trabajó como dekasegi, sea en las fábricas o en las mismas calles de ese país, y después la hizo suya hasta convertirla en una costumbre, terminó aplicándola en su trabajo como gerente general de Gestión Vertical, una empresa administradora de inmuebles y abocada también al corretaje.

Nos explicamos: la labor que desarrolla conjuntamente con su socio, Gonzalo Terán, es la de supervisar y coordinar con la junta de propietarios del edificio todo lo concerniente a la organización y funcionamiento de los departamentos desde «la recaudación de las cuotas, presupuesto operativo, personal de conserje y limpieza». 

Parece fácil pero no lo es. Es lidiar a diario con el humor con el que se levantó el propietario del departamento esa mañana. Consensuar. Ser un puente de entendimiento entre los vecinos, tratando de crear una nueva cultura de convivencia en algo que hasta hace unos años atrás no existía en el país. Antes la casa era grande con jardín y patio incluido. Hoy es, por lo general, un pequeño espacio llamado departamento con ciertas comodidades pero con una marcada impronta cubolística.

La responsabilidad no es poca cosa: tienen bajo su haber unos 15 cosos multifamiliares repartidos en Miraflores, San Isidro, Jesús María, Pueblo Libre, Surco y Surquillo. «¿Y nunca han tenido que dejar un edificio por la hostilidad de un vecino con otro?», le preguntamos. «Felizmente no. Sí llegamos a perder en cierta ocasión porque uno de los mismos y avispados propietarios del edificio se hizo cargo de la administración después de observar todos nuestros movimientos», cuenta Uchida. Ese sistema administrativo con los propietarios empieza con dinámicas que privilegia el conocerse mutuamente. Es un paso importante que permite una mejor relación en el futuro.   

Las expectativas son auspiciosas. Aunque Uchida Murata maneja «cuentas» de clase media a media alta, la necesidad de contar con administradores se produce en todos los estratos. En este caso, contar con el respaldo de la constructora es importante porque hace que el ingreso al mundo mismo de los residentes del edificio sea menos complicado y ventajoso.

Nació en Lima y estudió la primaria y secundaria en el colegio Abraham Lincoln. Sus padres administraron un restaurante de comida marina en Miraflores  denominada «Dennis» y a la par tomaron la concesión de un negocio del mismo giro en el Club Regatas. Rubén recuerda asimismo el periodo que vivió en el estado de Nuevo México, Albuquerque, Estados Unidos.

En plena crisis del gobierno aprista, su padre Víctor Uchida decide probar suerte en ese estado norteamericano y abre el restaurante de comida japonesa «Yuki’s» pero la suerte le fue esquiva. De vuelta al país inauguran un bazar en Monterrico, San Borja. Rubén termina la secundaria en el Colegio El Dorado High School en Estados Unidos y después ingresa a la carrera de administración en la Universidad de Lima. 

Viaje al Japón

Pero no se sentía satisfecho. Tenía gran curiosidad por conocer Japón, país del que tanto se hablaba. Hasta que en el 2000, sin haber concluido la carrera arriba a Isesaki, Gunma. Una tía, Elena Akamine, le termina hospedando inicialmente. Días después se traslada a Fusa, Tokio, con quien después sería su esposa, Virna Oshiro. Ambos ingresan a trabajar a una panadería, Garden Bakery, en la ciudad de Hajima.

Los primeros seis meses laboró en línea, a puertas del horno. Colocándole a la masa inflada pedazos de huevo o jamón. Pero como en el horno mismo pagaban más, escogió mudar de lugar y se hizo de la posición de la zona en donde se dora el pan. Había que proceder con cuidado para no echarlo a perder. En el 2003 regresa al país para casarse. Después de celebrada la unión, viajan a Los Ángeles, Estados Unidos.

Aunque su intención fue siempre abrir un negocio de comida japonesa, ingresa a una pollería en esa ciudad llamada «Maekawa» como cajero. Un año después vuelve a Lima pero se alista para viajar a Japón. Su primera hija, Daniela Hitomi, nació y Rubén, lleno de optimismo, arribó a Kanagawa. Su suegro, Miguel «Pilón» Oshiro, el conocido maestro de la cocina del clásico «Arco Iris» de Kawasaki, lo recibe.    

Takebe, una fábrica de soldadura de auto, se convierte en el lugar de su primer empleo. Aquí armaban la base de camiones. Mes y medio después se cambia a otro kaisha de aros de carros y camiones en la misma prefectura. Cuando estaba por cumplir dos meses, un familiar suyo le comunicó que en Fusa un peruano había dejado el local que alquilaba como restaurante y Rubén no lo pensó dos veces. Lo arrendó.

Las Rocas restaurante

 En el 2005, a media cuadra de la estación de trenes de Fusa, Rubén abrió «Las Rocas», un restaurante de comida peruana junto a su suegro «Pilón» Oshiro. Aquí se congregaba un buen número de compatriotas que esperaban el fin de semana para degustar alguno de los platos de la gran variedad de la sazón criolla, entre pescados y guisos. Mientras trabajaba de día en el negocio, por las noches laboraba de yakin en una fábrica de producción de Play Station en Akishima.

Un accidente casero involuntario en la cocina propició de alguna manera el cierre del local cuando se cumplió un año. La llamada de su padre, Víctor Uchida, pidiéndole que se haga cargo del negocio familiar por entonces, le obligó a adelantar el retorno. Mientras trabajaba en el bazar ingresó a la venta de la línea de productos naturales para el cuidado personal. Luego fue Interseguro, empresa de seguros de vida y fondo de pensiones.

Hasta que en el 2011, una llamada de su amigo, Gonzalo Terán para darle forma a Gestión Vertical le alejó de las demás actividades. Hoy manejan casi a cincuenta personas entre personal administrativo, conserjería y empleados de limpieza. Todo indica que la empresa seguirá creciendo aunque Rubén no pierde las esperanzas de hacer realidad el sueño que siempre persiguió: inaugurar su propio restaurante y por un periodo de tiempo más prolongado. Mucha suerte.

Gestión Vertical

Av. Ricardo Palma 1280 Of. 301 – Miraflores

Telf. (511) 727-0225

E-mail: ruchidagestionvertical.com