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Kazoku ofrece calor familiar a personas de la tercera edad

Hace siete años la vida de Toño Tamashiro cambió intempestivamente, cuando su padre sufrió un accidente que lo dejó postrado en una cama. Decidió hacerse cargo y con dedicación, largas horas de rehabilitación y mucho corazón logró mejoras importantes. Sin embargo, el cuidado de su padre lo absorbía tanto que no podía trabajar.

Antes del accidente, Toño dirigía su propia orquesta musical, su ritmo de vida transcurría entre ensayos y presentaciones. Tras el accidente, estaba pendiente de su padre tanto en casa como en los hospitales, «los primeros días llegué a dormir en las escaleras del Hospital Dos de Mayo, no podía despegarme de mi padre», nos dijo.

Toño tomó la decisión de buscar un lugar para su padre en el que lo atiendan con esmero, cuiden su salud pero sobre todo que tenga ese calor familiar que sus cuidados le daban.

«Recorrí todas las casas de reposo de Lima, desde las que  reciben casos sociales hasta las más caras, pero siempre hubo problemas, en algunas casas los ancianos no eran bien atendidos, en otras se robaban sus cosas, mi padre no se acostumbraba, porque a pesar de estar postrado, su mente estaba lúcida y veía todas estas cosas», nos contó.

Es por ello que hace dos años, Toño emprendió un proyecto de hospedaje para personas de la tercera edad, en el que los ojiichan y obaachan se sientan como en casa y estén protegidos por el cobijo de la familia. El nombre perfecto era Kazoku (familia), que resume todo lo que él quería para su padre.

Con esfuerzo encontró un terreno en el corazón de Jesús María, muy cerca al CCPJ, y decidió iniciar la construcción de su hospedaje. Con la obra en marcha, Toño llevó a su padre para que conozca el avance, los obreros ayudaron a subirlo al segundo piso donde le prometió que una vez que finalicen los trabajos viviría en esa casa en la que encontraría el calor de familia. Lamentablemente su padre falleció antes de finalizar el proyecto, pero Toño decidió dar a los ojiichan y obaachan que lleguen a su hospedaje todo lo que le prometió a su padre.

Kazoku funciona como alquiler de habitaciones para personas de la tercera edad. El hospedaje cuenta con instalaciones cómodas y adecuadas para las necesidades de los ojiichan y obaachan, además de contar con personal permanente que se preocupa por la salud de los ancianos.

«Esta es la primera iniciativa privada dentro de la colectividad nikkei para el cuidado de personas de la tercera edad. Todo es nuevo y ha sido construido de acuerdo a las necesidades de los ojiichan y obaachan. Acá encontrarán ese calor de familia, instalaciones cómodas y alimentación balanceada. Por ejemplo, preparamos nihon ryori y también comida peruana, aquí los ojiichan pueden ver la NHK cómodamente o si prefieren escuchan música japonesa, pronto les vamos a implementar algunas actividades recreativas. También al estar en un lugar céntrico les queda muy cerca el CCPJ o el Policlínico Peruano Japonés», indicó Tamashiro.

Asimismo señaló que hay enfermeras que constantemente están pendientes de los huéspedes y que incluso tienen un doctor nikkei que está a la orden de cualquier problema de salud que se presente.

De esta forma, Toño encontró la forma de cumplir con su papá, dando calidad de vida a todos los adultos mayores que llegan a Kazoku.

Dato

Para mayores informes comunicarse a los teléfonos: 999331306 y 994095092.