Perú Nishihara Chojinkai se prepara para las celebraciones de su 95 aniversario a llevarse a cabo el 21 de septiembre. Noventa y cinco años de vida institucional que llenan de alegría a todos los nishibaranchus y que sin duda celebrarán con emoción y agradecimiento al recordar a todos aquellos que hicieron posible la creación y continuidad de esta institución.
En setiembre de 1919, Nabe Yonashiro manifiesta la necesidad de formar Nishihara Sonjinkai. Ante su solicitud, Taru Tamanaha y Koshin Itokazu viajan a la hacienda Esquibel ubicada en Chancay y se reúnen con Koki Miyahira con el fin de solicitarle consejo para la formación de esta nueva organización. Producto de esta reunión se decide la formación del Sonjinkai y es así cómo un 17 de setiembre de 1919, en el local de la calle Minas 117 de Lima, nace Zai Hi Nishihara Sonjinkai. En esta primera asamblea se nombra como presidente a Nabe Yonashiro, vicepresidente a Taru Tamanaha, secretario general a Koki Miyahira y tesorero a Koshin Itokazu.
De esta manera, los nishibaranchus de Lima y Chancay se unen para formar la institución. Sin embargo, debido a la lejanía de ambas ciudades, siguen trabajando de manera independiente bajo el nombre de Nishihara Kyodokai en Chancay y Nishhiara Sonjin Doshikai en Lima, realizando las actividades más importantes como Zai Hi Nishihara Sonjinkai.
De acuerdo a registros históricos se menciona a Koki Miyahira como uno de los principales dirigentes que impulso la creación y formación de la naciente institución.
Refundación de Nishihara Sonjnkai (1953)
A consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, Nishihara se ve obligada a paralizar sus actividades en diciembre 1941 hasta 1953, en donde el clamor de los Nishibaranchu pedían el reinicio de Nishihara Sonjinkai. Gracias al empuje de Shinko Okuhama, un 6 de febrero de 1953 en la casa de Eisuke Kobashigawa, se reúnen 21 dirigentes, y luego de vibrantes y motivadoras palabras del dirigente fundador Koki Miyahira, deciden dar reinicio a las actividades de Nishihara Sonjinkai.
En esa oportunidad se realizó una elección, siendo elegido Shinko Okuhama como presidente, vicepresidente Kamesuke Kobashikawa y el resto de la junta directiva, contando como consejeros a Koki Miyahira y Kamechiyo Shiroma.
Es así como el 21 de marzo de 1953 se realiza una asamblea en donde ante la presencia de más de 200 nishibaranchus se dio reinicio a Nishihara Chojinkai en una emotiva reunión, contando con la presencia de Hidenaga Ikemiyashiro y Eisuke Yoshimoto, consejero y presidente de Okinawa Kenjinkai, respectivamente; Kosei Uehara, presidente de Yonabaru Chojinkai; y Kichijiro Kobashigawa, secretario, quien inició con las palabras de bienvenida y dando lectura al informe de la última reunión, los resultados de las elecciones y el estatuto que regiría los destinos de la institución. Esa oportunidad, Taro Kohatsu, tesorero de la institución, presentó su informe y anunció los montos que constituirían la cuota anual, tanto para hombres como para mujeres, con el fin de mantener económicamente a la institución.
Alentados por la gran hospitalidad del pueblo peruano, poco a poco fueron adoptando sus costumbres, idioma y forma de vida. Los descendientes de Nishihara comenzaron a desarrollar una actividad muy intensa y dinámica, siendo los primeros en organizar los tanomoshi o «panderos», realizando frecuentemente las reuniones para ayudar a algunos de sus integrantes.
En el sector educativo, inician la instrucción de sus integrantes tanto en el hogar como en las actividades comerciales. Gracias al esfuerzo y la colaboración es que todos sus descendientes logran trabajar en los campos de la medicina, ingeniería, derecho, industria y el comercio.
La dirigencia en sus inicios estuvo conformada por issei, dejando a la segunda generación a cargo del grupo de jóvenes o seinenbu hasta el año 1983, año en que el Ing.Yusei Nakasone asume la presidencia, convirtiéndose en el primer nisei que dirige Nishihara Chojinkai.
Hoy, 95 años después, nos sentimos más que orgullosos y agradecidos por tanto esfuerzo y dedicación de nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Es por ello que en honor a ellos y con el objetivo de difundir la cultura okinawense y mantener unidos a los nishibaranchus, continuaremos con este importante legado esperando motivar e inspirar a las futuras generaciones y así cumplir muchos años más de vida institucional.