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Presentaron Padrón de Indios de Lima de 1613

Por Grace Gálvez Núñez

Durante el conversatorio «400 años de presencia asiática en el Perú. Chinos, filipinos y japoneses en el virreinato del Perú», se presentó de manera detallada el Padrón de Indios de Lima de 1613, en el cual se registra a 114 asiáticos: 36 indios de China, 20 indios japoneses y 58 indios de la india de Portugal (sudeste de Asia).

Los brillantes expositores de la conferencia —organizada por el Grupo de Estudio e Investigación «Presencia de los japoneses en el Perú. Siglos XVII-XX», Instituto Riva Agüero, PUCP— fueron cuatro: Diego Chalán, de la PUPC; Pilar Latasa, de la Universidad de Navarra, España; José Javier Vega Loyola de la Universidad Federico Villareal; e Iván Pinto Román, de la PUCP.

Latasa explicó que el censo para alcanzar este padrón fue realizado por el virrey Juan Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros. El único ejemplar del Padrón de Indios está conservado y custodiado por la Biblioteca Nacional de España. «Se trata de una fuente destacada, básica para la historia demográfica del virreinato», expresó.

En ese sentido, la investigadora española destaca a quien fue el autor intelectual de este trascendente registro: «Este padrón responde a la inquietud del virrey, saber qué cantidad de indígenas había en Lima y ordena recoger los datos de forma exhaustiva (…) El virrey de Montesclaros fue consciente de que tener el poder era tener la información. Fue una persona que se preocupó recabar información que le permitiera gobernar territorios lejanos».

Por su parte, Vega Loyola, al inicio de su ponencia, comentó que en 1535, apenas fundada la ciudad de Lima, ya estaba aquí un indio de Filipinas, quien «después pasó a Lisboa y después de Sevilla y allí fue vendido como esclavo, y litigando por su libertad se conoce la existencia de este indio en la ciudad de Lima».

Asimismo, respecto al Padrón de Indios, puntualizó que «el 11 de setiembre de 1613, el escribano real Miguel de Contreras empezó el registro casa por casa y calle por calle, con la finalidad de empadronar a todos los indios de la ciudad de Lima. Visitaron 3163 casas y tiendas, además de conventos, monasterios y hospitales de la ciudad y empadronaron a 2113 indios», entre los cuales estaban ciudadanos del Asia.

Sin embargo, indicó, «la presencia de estos asiáticos, a pesar de estar explícitamente registrada, permaneció casi desconocida».

En adición, Vega subrayó que el padrón constituye un «documento que representa a Lima como una cosmópolis y permite identificar a un grupo de indios de la ciudad de Lima e inmigrantes provincianos y extranjeros que se desempeñan en actividades urbanas con relativo éxito, logrando una cierta posición económica que los diferencia del resto de indios del virreinato (…) Nos presenta a indios no serviles, sino emprendedores, sin enfrentarse al sistema, sino insertándose en él, desarrollando un proceso de mestizaje biológico y cultural que constituye la base del Perú actual».

Más adelante, Pinto Román resaltó que la Unesco aceptó la postulación del Padrón de Indios de Lima al Registro de la Memoria del Mundo, presentado por el Instituto Riva-Agüero, con lo cual se logrará que se salvaguarde este documento de la amnesia colectiva.

Finalmente, Rolando Tamashiro, a nombre del Grupo de Estudio e Investigación «Presencia de los japoneses en el Perú. Siglos XVII-XX», realizó una declaración en la que consideraron cumplidos sus objetivos de investigar sobre la presencia de los japoneses del Perú con conferencias y exposiciones, difundir el padrón de indias y dar a conocer los antecedentes de los inicios de las relaciones diplomáticas de Perú y Japón.

«Concluimos que debe profundizarse la investigación iniciada sobre el Padrón de Indios de Lima de 1613, y que no puede disociarse el estudio de los primeros japoneses con el de los chinos, filipinos y del sudeste asiático», subrayó.

«Declaramos que corregimos lo que hasta hoy se había escrito por los historiadores. Las comunidades peruano-china y peruano-japonesa pueden reescribir sus memorias comunitarias desde el siglo XVII con esporádicas apariciones en los documentos del siglo XVI», manifestó.

Dato

El Padrón de Indios de Lima de 1613 fue postulado por el Instituto Riva-Agüero al Registro de la Memoria del Mundo de la Unesco, por su relevancia histórica, demográfica, etnológica, sociológica, económica y lingüística.