Regresar

Libro editado por Martín Tanaka fue presentado en la FIL Lima

Por Christian Hiyane Yzena

El Instituto de Estudios Peruanos (IEP) presentó «50 años pensando el Perú: Una reflexión crítica. El Instituto de Estudios Peruanos, 1964-2014», en el marco del homenaje de la Cámara Peruana del Libro a dicha institución durante la 19ª Feria Internacional del Libro de Lima en Jesús María. Editado por el sociólogo Martín Tanaka Gondo, incluye artículos de investigadores vistos desde diferentes perspectivas académicas.

A la par con la génesis del libro que en sus páginas persiguió más que un clásico inventario una observación crítica del medio siglo de labor intelectual del IEP, los invitados a la presentación, la escritora Maruja Barrig y el periodista y analista político Santiago Pedraglio, tuvieron que ceñirse bajo la misma directriz: más que comentarios complacientes, críticas con sustento. Acompañó la mesa la directora general de la institución, Roxana Barrantes.

Hay que ponerle audacia y pasión para leer los procesos

Barrig citó al desaparecido antropólogo Carlos Iván Degregori por su permanente interés en interpretar y descubrir los cambios de la sociedad rural desde donde el instituto «siempre miró al país». Se refirió a la gestión del ex presidente Alberto Fujimori como el descalabro de la conciencia cívica y la institucionalidad del país y «el ocaso de los partidos políticos y la banalización de la democracia».   

«El problema era que se pasaban la luz  roja no solamente el de adelante sino también los que  estaban detrás», argumentó. Tomó como un «proceso ausente» el estudio del trabajo de Penélope Harvey, autora de «Género, autoridad y competencia lingüística: participación política de la mujer en pueblos andinos» que el IEP publicó en 1989,   pues «no se ha constituido en objeto de análisis e investigación». Recordó que los tiempos de los grandes debates de ideas se han perdido creando nostalgia entre el público que seguía «las visiones integrales de aproximación al Perú».

Sin restarle mérito a la investigación aplicada, Barrig prefirió audacia y pasión para leer ciertos procesos como solía hacerse antes y destacó la independencia del Instituto sobre todo cuando la ayuda externa «se recorta una vez más o se condicionan cada vez más».

Pedraglio: «Es formidable que haya llegado a los 50 años»

Santiago Pedraglio hizo un apretado recuento por los 50 años del IEP y su irrupción en un contexto marcado por la Guerrilla del 65 entre el MIR-ELN en febrero de 1964. Reveló que era un asiduo lector de «Libertad», una revista redactada por intelectuales que después, en la mayoría de casos, pasaron al IEP.

Sostuvo que inicialmente puso mucho énfasis en el campo serrano, diferenciando a una de otra comunidad pues «no se les puede poner en un mismo saco. Son heterogéneos». Mencionó a Jorge Bravo Bresani quien denominó a la oligarquía peruana como «Colonialismo interno» y destacó la alianza económica con la Universidad de Cornell. 

En un segundo momento, destacó el análisis que realizó a favor y en contra del velasquismo y el desarrollo del concepto de la oligarquía. Un tercer momento ubica al IEP con las investigaciones de José Matos Mar sobre el desborde popular; Jorge Parodi sobre la situación del sindicalismo y  el obrero» y María Rostworowski con su libro «La historia del Tahuantinsuyo».

Pedraglio remarcó el estudio de Degregori sobre Sendero Luminoso como «complejo y denso» y recordó que fue el IEP quien acuñó el término Outsider y los debates de «vieja tradición de largo alcance». En cuanto al estilo, señaló que el Instituto reivindicó el ensayo «más acotada y con datos más duros». 

Rompiendo con la simplificación de Sendero 

En su disertación, Pedraglio agregó la crítica de los 2 Perú, el descubrimiento de un indigenismo con «cohesión y uniformidad de la vida campesina» y la existencia del mercado interno en la Colonia donde «todo no era bonito ni tan feo. Venía rosa con fango». 

Destacó la labor intelectual de sus investigadores que rompieron con la simplificación del fenómeno senderista y la reivindicación del movimiento campesino que tuvo acuerdos con los militares «para quitarle espacio de maniobra» a los subversivos.

Sobre los retos a futuro, recomendó proyectos institucionales potentes y continuar con «el pluralismo académico, de estilo, de reflexión y de expresión», no sin antes subrayar como figuras destacables del IEP a Julio Cotler y Carlos Iván Degregori.         

Martín Tanaka fue quien cerró el homenaje de la Cámara Peruana del Libro al Instituto de Estudios Peruanos invitando al público en general a adquirir el texto  resumiendo la labor académica del Instituto como un conjunto de «miradas múltiples e ideas fuerza» de los grandes problemas del país resaltando «el énfasis en las articulaciones, en estructurar lo arborescente».

En la parte final, Germán Coronado de la Cámara Peruana del Libro agradeció al IEP la mirada crítica que tuvo sobre el país en los últimos 50 años.  Entre los asistentes se encontraba el propio Julio Cotler, la ex ministra de Inclusión y Desarrollo Social, Carolina Trivelli así como investigadores del IEP.