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Música que traspasa fronteras

Por Alejandro Yoshioka

El peruano César Morales y la japonesa Yuka Yanagihara unieron sus vidas gracias a la música. Traspasaron fronteras y barreras idiomáticas con el lenguaje universal de la música, que les permitió formar un matrimonio feliz y el dúo musical Guitarina, conjunto que nos presenta melodías peruanas y japonesas.

Desde el lejano Japón, Yuka, una japonesa enamorada de la música latinoamericana, escuchó por internet un programa de radio de música ayacuchana que tenía como conductor a César. Ese fue el inicio de su historia juntos y de su amor por el Perú.

¿Cuándo nace el dúo Guitarina?

El 31 de enero del 2010, un día antes de casarnos en la Municipalidad de Los Olivos. El 31 de enero hicimos una boda campestre en Huachipa, ese día nació el dúo Guitarina. Reunimos a toda la familia y pusimos un escenario al fondo, donde iniciamos nuestra actividad artística. Empezamos haciendo música tradicional andina y luego hicimos algunos temas japoneses.

Yukita ha aprendido a cantar temas de Ayacucho, Huancayo, Áncash, Cajamarca, Arequipa, de la selva y de diversas regiones. Hemos amalgamado diversas canciones tradicionales.

¿Cuál es la función que tiene cada uno dentro del grupo?

Ambos cantamos, al inicio fue un poco difícil para mí aprender canciones japonesas y para ella aprender temas en español y quechua. A ella le gusta mucho la música peruana, siempre me preguntaba acerca de los mensajes de las canciones y los que más le gustaban se los aprendía. Ahora trabajamos con un conjunto musical, pero nosotros somos los líderes.

Yo toco la guitarra ayacuchana y ella toca un instrumento que trajo del Japón que se llama ocarina, tiene el sonido de una flauta dulce y se hace de cerámica.

¿La ocarina es de origen japonés?

No, este instrumento no es muy conocido, pero investigando descubrimos que tenía origen quechua y aymara, se llevó de esas regiones a Europa por los españoles y luego llegó a Asia donde tiene gran apogeo. 

La ocarina viene de un vocablo italiano. El instrumento lo desarrolla en cerámica el músico italiano Giuseppe Donati en 1853. Él investiga el instrumento, el cual en un primer momento tenía forma ovoidal, y se da cuenta de que si lo cambia a una forma transversal alcanzaría más notas, entonces le dio la forma de un ganso (oca). De ahí deriva el nombre de «ocarina», que significa ‘pequeño ganso’. Estudiosos de este instrumento logran alcanzar tanto notas altas como bajas, uno de los maestros de la ocarina es Shouji Aketagawa. 

¿Cómo se conocieron?

Nos conocimos por intermedio de un programa radial que yo tenía, que estaba dedicado a la música ayacuchana. Un día nos dimos cuenta de que nos escuchaban por internet desde Japón, entonces yo mandaba saludos a Japón pensando que era un compatriota que añoraba nuestra música, era el año 2006.

Nunca imaginé que era una japonesa quien me escuchaba, ese fue el inicio de nuestra historia. Transcurren los programas, ella con la dificultad de entender lo que decía yo y nos comunicábamos a través de la música, porque cuando yo mandaba saludos a Japón por la radio nunca encontré respuesta. No sabía cómo hacer para comunicarme con esa persona que nos escucha desde Japón. 

Un amigo me recomendó que deje mi correo al aire y así fue que nos contactamos a través del Messenger. No sabía si esa persona al otro lado era varón o mujer. Un día me di cuenta de que me había agregado al Messenger y yo le escribo: «Hola, cómo estás, te saludo desde Perú», pero no contestaba. Luego, ella me envía una foto en la sale tocando la ocarina. Yo le pregunto: «¿Eres la de la foto?», pero ella no me contestó y me quedé intrigado totalmente.

Luego estuve pensando mucho en la forma en la cual podía comunicarme con ella. Lo que hice fue tomarme una foto con mi guitarra y se la mandé al día siguiente. Ese fue nuestro primer contacto. Luego vi que ella tenía cámara web y solicité la videoconferencia y ella aceptó, ese fue el momento en el que me quedé pasmado pero preocupado porque no sabía cómo nos comunicaríamos. 

¿Y cómo superaron esta barrera del idioma?

Una vez le puse un tema del grupo Kalamarka, y cuando la veo en la pantalla ella estaba cantando el tema, y de ahí constantemente enviaba esa canción que se llama Sabor caliente y picante, entonces estaba decidido a comunicarme como sea y al principio fue a través de dibujos, yo le mandé una flor y ella me respondió con un corazón. Así fue la forma en que empezó nuestra historia, desde el 2006 hasta el 2008. Ella es muy hábil e inteligente, y grababa todos mis programas y así aprendía cada día dos o tres palabras en castellano.

¿Cuándo la conoces personalmente?

En el 2008 la invito a que venga al Perú, le digo que venga para Fiestas Patrias y se animó, vino con una amiga. Yo la esperé en el aeropuerto todo romántico con mi rosita, yo tenía la imagen de ella por las fotos y los videos del chat. Cuando llegó el avión, salieron muchos japoneses y ella no salía, yo pensaba que al final no se había animado a venir, pero lo que sucedió es que había tenido un problema con el equipaje. Cuando nos vimos nos abrazamos, fue algo muy bonito que no se puede decir con palabras, fue un momento muy feliz. 

Nos quedamos un día en Lima porque nos íbamos a Huancayo, el viaje le chocó muchísimo en Ticlio y también la comida, llegó mal a Huancayo. Luego no fuimos a Ayacucho que es de donde soy, conoció a mi familia, la comida, los atractivos turísticos, nos quedamos una semana. Después nos fuimos a Andahuaylas, a ella le gustó mucho el cuy frito y me dijo que quería comer eso, pero le cayó mal, entonces en Andahuaylas conoció solo la ruta del hotel a la farmacia. 

Controlamos todo y al día siguiente nos fuimos a Abancay, nos quedamos una semana y luego nos fuimos al Cusco, donde recorrimos todo el circuito turístico y finalmente llegamos a Puno. Fue algo maravilloso, cuatro días muy lindos, donde habían hermosos paisajes, el cielo celeste y las aguas del lago también. 

De Puno pasamos a Arequipa donde nos quedamos unas horas, al final regresamos a Lima y al día siguiente regresó a Japón, fue nuestra travesía de un mes por el Perú. Ella me dijo: «Yo voy a regresar», para ese entonces ya éramos pareja, me dio mucha pena que se vaya. 

¿En qué momento se casaron?

Pasó un año y regresó en noviembre, yo había preparado todo para recibirla, ya nos habíamos comprometido y nos casamos en enero del 2010. En la boda campestre ella llevó su vestimenta japonesa y yo tenía mi poncho y sombrero huamanguino. Así no paramos hasta la fecha, estamos muy felices juntos. 

¿Se dedican solamente a la música?

Nosotros fabricamos y comercializamos nuestras ocarinas de lunes a viernes, y los fines de semana nos dedicamos a la música.

Yuka, ¿qué te atrajo de la música peruana para que, estando en Japón, decidas buscarla por internet?

YY: Allá hay grupos de folclor latinoamericano, yo escuchaba esta música y me impactaba el sonido de las quenas y zampoñas. Por curiosidad estaba buscando en internet este tipo de música hasta que di con el programa de César e hicimos «clic», su voz fue maravillosa.

¿A qué te dedicabas en Japón?

YY: En Japón me dedicaba a la panadería y los fines de semana hacíamos eventos con mi hermana, que toca el arpa paraguaya y yo la ocarina.

C: El nombre de su grupo era Arparina, por el arpa y la ocarina. Pero aquí en el Perú se cambió a Guitarina porque yo toco la guitarra.

¿Tu familia se opuso a que vengas al Perú?

YY: La felicidad de mi mamá y papá era verme feliz, por eso me dieron libertad para todo, a mi mamá le gusta mucho la música alegre y la música latinoamericana.

¿Qué temas japoneses interpretan?

Hay temas que tenemos en el repertorio de acuerdo al público, en japonés tocamos temas como Furusato. A nosotros nos contratan para celebraciones importantes, hacemos un show de tres horas y media, que son más de 24 canciones, entonces se puede ver el amplio repertorio que Yuka domina, de varias regiones y diversos ritmos. Ella tiene un oído musical extraordinario, capta muy rápido la melodía y el mensaje de la canción, tiene un oído maravilloso.

¿Qué proyectos tienen a futuro?

Tenemos un disco que se llama «Arte sin fronteras» que lo sacamos hace dos años y medio, ahora estamos recolectando imágenes para sacar un DVD.

También tenemos nuestra empresa que se llama Sakura Wayta es nuestra fábrica de ocarinas, la planificamos desde hace dos años, implementamos un laboratorio y nos va bien, exportamos a Japón y Taiwán, la gente que nos compra son ocarinistas profesionales y nos dicen que nuestro instrumento es de buen nivel.

¿Así como Yuka aprendió castellano, tú no te animaste por el japonés?

Te cuento una anécdota, en abril del 2013 fuimos a Japón, fue la primera vez para mí, la oportunidad de conocer a su familia y amigos. Allá hicimos una ceremonia de matrimonio, en el mes que estuve allá me decía: «¿Por qué no fui aprendiendo japonés como ella lo hacía con el castellano?». Allá me sentía extraño, no entendía nada, era como un cuadro y me sentía mal. Solo sabía unas palabras muy básicas, pero en el mes que estuve allá fui captando un poco y entendía algunas cosas, el cerebro se va adaptando al ambiente. Hasta la fecha algunas palabras he ido aprendiendo.

Japón es maravilloso, me encantó el orden y el respeto que tienen, es un país desarrollado donde todo está a la hora. Estando en Japón le pregunto a Yuka: «¿Nos quedamos o nos vamos a Perú?». Ella me dice: «Nos regresamos a Perú». Decidimos estar acá porque nos gusta y ella está contenta. De lunes a viernes comemos comida japonesa que ella prepara, como donburi, aunque yo también le cocino. A ella le gusta mucho la alverjita verde con su lomito saltado. Compartimos nuestra vida feliz, no tenemos tiempo para aburrirnos porque trabajamos duro en nuestro taller.

Dato

El 21 de agosto el dúo Guitarina se presentará en el CCPJ 

Teléfono: 5294267 y 989909643

Email: ocarinaperu@hotmail.com

Facebook: Dúo Guitarina y Ocarina Perú