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«La educación es un factor de protección para muchos problemas»

Por Alejandro Yoshioka

Jenny Yamamoto Umezaki acaba de ser condecorada como «Mujer Abogada Destacada» por su labor en defensa del niño, niña y adolescente, por el Colegio de Abogados de Lima. Ella piensa que no tiene mérito pues simplemente hace su trabajo con la vehemencia que le dictan sus convicciones. 

En la siguiente entrevista, la directora de Políticas sobre Niños, Niñas y Adolescentes del Mimp nos cuenta sobre su incansable labor y su firme decisión de que «la educación es un factor de protección para muchos problemas».

¿Cuál es tu cargo dentro del Ministerio de la Mujer y qué funciones que desempeñas?

Soy directora de Políticas sobre Niños, Niñas y Adolescentes. Básicamente vemos la implementación y el monitoreo del Plan Nacional de Acción por la Infancia y Adolescencia que es la política pública marco de la infancia y adolescencia.

Trabajo en el Ministerio de la Mujer desde el 2001. Veo el tema de infancia y adolescencia desde hace seis o siete años, pero desde hace tres o cuatro soy la directora.

¿Qué acciones se desarrollan desde el Plan Nacional por la Infancia y la Adolescencia?

En el marco del Plan Nacional por la Infancia y Adolescencia, estamos desarrollando una estrategia especial para monitorear, implementar y acercar los servicios del Estado a las zonas indígenas y amazónicas, que es donde se encuentran mayor cantidad de brechas en el acceso a servicios. Esta estrategia se hace multisectorialmente y requiere la coordinación de diversos sectores y niveles del Estado. Entonces lo estamos haciendo con el apoyo de la Marina de Guerra y se aplica el piloto en la cuenca del río Napa, que pretende llevar los servicios del Estado en una plataforma itinerante que nos proporciona la Marina de Guerra, y se busca que el sistema de protección local de los niños, niñas y adolescentes se dé en sus mismos poblados. Esto a la par del desarrollo de las nuevas tecnologías de información, porque son zonas de acceso muy difícil.

¿Cuáles son los principales problemas que se encuentran en zonas como estas?

Mortalidad materna, desnutrición crónica, todos los indicadores se disparan en esa zona. Lo que tratamos es que las brechas en el acceso a los servicios disminuyan y que las ciudadanas y ciudadanos ejerzan sus derechos utilizando la inversión en la infancia y la adolescencia como un catalizador para el desarrollo. Es un piloto pero se espera hacerlo en toda la cuenca del Amazonas y del Titicaca.

La falta de información es muy grande en esta zona, que incluso la gente no conoce sus derechos.

Acá hay un desfase, muchas personas piensan que los niños, niñas y adolescentes no son ciudadanos por el hecho de no votar, algo que está completamente equivocado. Los niños, niñas y adolescentes son ciudadanos con deberes y derechos, y es función del Estado velar que las personas accedan a los servicios efectivamente, no en papel ni una norma. Esto no se cumple porque existe falta de información. 

Por ejemplo, en el tema de mortalidad materna, el mayor porcentaje representa a adolescentes, algo que nadie lo dice porque no hay posibilidades para que estas adolescentes, que en la mayoría de los casos son pobres, accedan a información dada por profesionales sobre educación sexual y reproductiva.

Existen problemas de salud, porque muchas chicas que mueren estando embarazadas es por el tema del aborto. Son temas que al Estado les cuesta, pero que se podría resolver mucho si se les da la adecuada información, todo es una cadena. 

Queremos que los niños, niñas y adolescentes ejerzan sus derechos para crear una trama social fortalecida, que nos permita tener una mejor perspectiva de ciudadanos y ciudadanas, y una mejor perspectiva como país. Esto lo hacemos con esta política pública marco, con el sistema de monitoreo que se viene implementando aunque la gente no lo sepa o diga que no sirve para nada.

¿Se han dado avances en el trabajo en estas zonas?

Existen avances importantes en temas de salud, hemos superado los objetivos del milenio, hay cosas en las que no estamos cumpliendo, como el tema de embarazo adolescente o en materia de educación, pero se hacen muchos esfuerzos desde el Estado para mejorar. 

A pesar de que he trabajado en varios gobiernos, puedo decir que en este hay una mayor decisión de trabajar por los niños, niñas y adolescentes.

¿Has recorrido mucho el país viendo temas de población vulnerable?

Hace mucho tiempo no me dedico a ver casos. Hace algún tiempo sí litigaba en el marco de la Convención de La Haya de 1980 sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores, que es un convenio internacional de derecho privado. Por varios años litigué varios casos y me dio la oportunidad de viajar por diversas partes del país. 

Ahora viajo bastante por esta zona amazónica que es de difícil acceso y cuesta bastante plata, donde hay que viajar por seis horas por río, y las condiciones de vida son muy malas. Pero me gusta mi trabajo y creo firmemente en lo que hago y eso me hace dar lo mejor de mí, por eso me molesta que se diga que la gente que trabaja en el Estado no hace nada o que siempre estamos sentados tras un escritorio. 

Desde la dirección de la que vengo nos esforzamos mucho por visibilizar problemáticas específicas como la trata de personas, explotación sexual o poner en un nivel adecuado o hacer incidencia en la prevención del embarazo adolescente.

Muchos problemas tienen su origen en el embarazo adolescente.

Temas como la desnutrición o la mortalidad materna son resultado del embarazo adolescente, pero la gente no lo ve así. Si queremos luchar contra la desnutrición crónica, la deserción escolar, la mortalidad materna, tenemos que tener en cuenta que son cosas que desencadena el embarazo adolescente. Entonces hay que realizar acciones de prevención, pero que lamentablemente se ven truncadas por fundamentalismos, fundamentalismo puro, que es algo vulneratorio.

Siempre he sido activista por los derechos humanos en general, porque la vida ha sido generosa conmigo y me dio la oportunidad de trabajar en el Ministerio de la Mujer y en el Programa Nacional de Lucha Contra la Violencia Sexual y Familiar, creo que el hecho de pasar a una dirección de Niños, niñas y adolescente y en políticas públicas hizo que mi perspectiva se ampliara desde mi interés personal. Trabajo en lo que creo y eso para mí es un privilegio, y lo que hago creo que debe de hacerse con toda la vehemencia y decisión porque trabajamos por el futuro de nuestro país.

¿Qué te gratifica más de todo este trabajo?

Que un niño ejerza su derecho de crecer en un ambiente de no violencia de hecho que impacta, que se desarrolle de forma integral tal como lo establece en la Convención sobre los Derechos del Niño es algo que impacta no solo en el menor, sino en su familia, su comunidad y el país. Entonces esto es algo muy importante, que no lo hago sola, sino somos mucho que creemos en lo que hacemos y trabajamos firmemente en eso. 

En nuestro caso contamos con todo el apoyo del viceministro de Poblaciones Vulnerables, que soporta muchísimo y avala todas las acciones que realizamos, y que nos permite trabajar más rápido. En esta gestión hay mucha disposición de trabajar por esta parte de la población que muchas veces está excluida porque no la vemos directamente. 

Hay muchos niños que no tienen ni DNI, que son explotados laboral y sexualmente, son niños que son invisibles para muchos, pero son a ellos a quienes el Estado se debe, es doloroso, y nuestro compromiso es con ellos.

¿Muchos problemas de nuestra sociedad se resolverían si invertimos en la niñez?

Hay gente que se mata en planes de seguridad ciudadana y todo eso, pero nadie invierte en estos chicos, los únicos indignados somos nosotros que vemos el tema. Si no se invierte en los niños, niñas y adolescentes en Plan Nacional de Seguridad Ciudadana se va a ir por un tubo. Igual como se exigen condiciones para que puedas estar sin problemas por la calle hay que invertir en los y las ciudadanas, esto no es algo que se invierta en décadas, sino en generaciones y es algo que debe ser consistente. 

Qué sentido tiene que trabajes esto en casa, si en el colegio o en la calle te dicen otra cosa y encima te lancen a la calle y no tengas oportunidad de trabajar o eres excluido. Es todo un circuito por lo que debes ser consistente, y eso es lo que tratamos en el trazo de esta ruta de un sistema de protección. 

No vamos a ser un país si no se invierta en la niñez, es algo inviable. La educación es un factor de protección para muchos problemas, y que se debe tomar más en consideración y recién se están tomando en consideración las medidas para visualizar este problema de forma más organizada. Es importante y creo que lo he repetido miles de veces: si no se invierte en educación este país se va a ir a la porra. Hay que intentar poner en la agenda pública, en la agenda política el tema de los niños.

¿Qué te lleva a trabajar tan decididamente por los derechos de los otros?

Siempre quise que las personas tuvieran lo mismo que tuve yo, intenté que las cosas sean lo menos desequilibradas posible. También quizá por mi mamá, ella siempre me impulsaba a hacer un mundo más solidario, si somos solidarios habrá un mundo mejor.

DATO

Jenny Yamamoto Umezaki estudió Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú, luego realizó una maestría en México. Actualmente trabaja en el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Es hija de Víctor Yamamoto y Haydee Umezaki.