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Hasta pronto, embajador Masahiro Fukukawa

Por César Tsuneshige Fukuda

Cuán raudo pasa el tiempo, los tres años de intenso trabajo representando al Japón nos han permitido conocer a un diplomático de fino porte, enorme capacidad en gestión, inteligencia y don de gente, permitiendo el acercamiento de dos países hermanos: el Japón y Perú.

Su dinamismo en cada accionar, cumpliendo a cabalidad con los proyectos comunitarios, inaugurando obras en los lugares alejados de la capital, permitiendo a los hombres de campo, nuestros campesinos y a los hermanos en extrema pobreza, el reconocimiento de nuestros compatriotas en esa loable labor.

Con el Fondo General de Contravalor Perú-Japón, acompañado de nuestra amiga doctora Margarita Imano, en costa, sierra y selva, realizó la financiación de grandes proyectos, permitiéndole a él conocer nuestra realidad nacional, amén de gozar de nuestra gastronomía, paisajes y la bondad de nuestra gente.

Inició de manera oficial su labor durante la inauguración de los últimos pisos de la Clínica Centenario en junio del 2011, que tuvo entre otras personalidades al presidente de nuestra nación, Dr. Alan García Pérez; al señor Takeju Ogata, de The Nippon Foundation; al ministro de Salud, Dr. Óscar Ugarte y a los directivos de la APJ. Y desde allí su proyección en el acercamiento con la colectividad nikkei en cada una de las actividades: en los aniversarios de los kenjinkai, Semana Cultural, inauguraciones, entre otras. Cabe destacar que su asistencia fue notoria, porque permanecía hasta la culminación en cada uno de los festejos, granjeándose el reconocimiento de la colectividad y de la comunidad en general.

Las celebraciones de los 140 años del Tratado de Paz, Amistad, Comercio y Navegación tuvo con su presencia un feliz corolario, asimismo con la visita de sus altezas imperiales los príncipes Akishino.

Destacó a las instituciones y personalidades que colaboraron durante su gestión, otorgándoles el Diploma de la Embajada, Honor al Mérito.

En lo particular lo recordaré con el agradecimiento muy sincero al enviar una corona de flores en nombre de la Embajada del Japón, ante el deceso de mi señora Luisa, el 18 de junio del 2011.

Pronto a su alejamiento de nuestra patria, le deseamos a don Masahiro Fukukawa y señora esposa lo mejor de los éxitos en su futura labor, buena salud y hasta pronto.