La directiva de la Asociación Peruano Japonesa del Callao realizó hoy la romería en memoria de los fundadores, asociados y familiares, tres días antes del día de los difuntos, 1 de noviembre.
El punto inicial fue el cementerio Británico antiguo, donde el homenaje y gratitud fue para Isaac Lindley y sus familiares.
Además, elevaron oraciones por el japonés Kojima, quien falleció en el mar peruano en 1874, mucho antes de la llegada al Perú de los primeros inmigrantes japoneses. El reconocimiento fue también para un vaporino japonés, cuyos restos descansan en el camposanto británico antiguo.
Enseguida, la directiva presidida por Agustín Alache Nakamura, se dirigió al cementerio Británico, en Av. Colonial, Callao.
Las ofrendas fueron para 15 tumbas de nikkeis chalacos y en cada una de ellas rezaron y colocaron flores blancas y amarillas, en gesto de agradecimiento.
BAQUIJANO DEL CALLAO
Continuó la romería en el camposanto Baquíjano. Allí la directiva de la APJ del Callao formó dos grupos, debido a la extensión del cementerio y el descanso eterno de muchos nikkeis.
Previamente apreciaron al monumento por los 110 años de la inmigración japonesa al Perú. La obra artística pertenece al escultor Aldo Shiroma y está frente a la capilla del cementerio.
La romería en este lugar consistió en el homenaje póstumo a 50 nikkeis chalacos, quienes fueron los fundadores, presidentes y asociados APJ Callao.
El mausoleo que destaca en el Baquíjano es de la familia Oshiro, tiene características de Okinawa. Allí está Roberto Oshiro, quien falleció el 19 de octubre y es recordado como un papá y un esposo ejemplar, además dedicó gran parte de su vida a la preparación del escabeche de pescado en el conocidísimo Chimbombo.
Luego, la directiva de la APJ chalaca continuó con la romería en los cementerios de Lima.