Por Ciria Chauca Falconí
Harumi Hironaka, que tiene como escuela cada una de sus creaciones artísticas, está en el grupo de artistas que exponen «Pintura, Gráficas y Graffiti» en la galería Ryoichi Jinnai hasta el 26 de este mes.
Fascinada por el encanto y misticismo de la cultura japonesa, dice que siente predilección por el manga, anime y las enigmáticas geishas y oirans. Explica que en cada una de sus pinturas trata de expresar emociones profundas y contraste: melancolía vs. sensualidad, inocencia vs. erotismo y usa colores vibrantes y grises fríos para crear una cierta contracción.
¿Por qué y de qué manera te iniciaste en la pintura?
Hace más de un año terminé mis estudios de traducción e interpretación, carrera que elegí porque siempre me gustaron los idiomas (hablo cinco). Luego empecé a trabajar como traductora independiente (labor que aun realizo), pero sentía que faltaba algo. Sentí la necesidad de crear, de expresarme. Me gusta dibujar desde que tengo memoria, es más, de niña siempre estaba dibujando, pintando, o leyendo cuentos. Y eso no cam¬bió con el tiempo. Un día hice un dibujo que me gustó particularmente y pensé que quedaría mucho mejor a colores. Fue así que decidí aprender a pintar.
¿Tienes alguna formación especial en pintura?
No. Nunca me decidí a estudiar arte o pintura. Hace 4 meses me compré un set de pinturas al óleo, pinceles y un par de lienzos; y me puse a ver tutoriales en Youtube y a leer sobre pintura al óleo en páginas de Internet. Fue así que aprendí y continúo aprendiendo. Cada pintura es mi escuela. Por el momento me siento bien con lo que estoy logrando, pero no descarto la idea de empezar a estudiar en el futuro.
En «Pintura Gráficas y Graffiti» tocas un aspecto de la cultura japonesa ¿tu inspiración ha sido vivir en Japón?
El manga y el anime me han inspirado desde pequeña. Los ojos grandes y expresivos, la delicadeza de las manos, los cuerpos y sus movimientos.
¿Cómo son tus trabajos que están en la galería Jinnai?
Hace 4 meses decidí cambiar todo, empezar a escribir otra historia (una con la que me sintiera más a gusto), y desempolvar viejos sueños olvidados en el cajón. Dejé atrás todo aquello que me hacía daño y me puse a pintar. En la muestra se exponen algunos de mis trabajos, y si bien es cierto, no tengo mucho tiempo pintando, cada una de mis creaciones ha sido parte importante de este hermoso y terrible proceso de conversión, de este proyecto vital. Traté de expresar emociones profundas y contraste: melancolía vs. sensualidad, inocencia vs. erotismo; y usé colores vibrantes y grises fríos para crear una cierta contradicción.
¿Cuánto tiempo estuviste en Japón?
Viví 7 años en Japón. Estudié en la escuela Shizuoka Kokusai Gengou Gakuin y tuve varios trabajos. Desde obrera en una fábrica, hasta intérprete. También hice trabajo voluntario en las oficinas de la prefectura y hospitales ayudando a extranjeros que no dominaban el idioma japonés.
¿Tienes predilección por la cultura japonesa?
Sí, la cultura japonesa tiene un encanto y misticismo que siempre me ha fascinado. Siento cierta predilección por las manifestaciones de la cultura japonesa, como el manga, el anime y las enigmáticas geisha y oiran.
¿Cómo defines la cultura japonesa?
Hay valores que realmente admiro de la cultura japonesa: la honradez, la puntualidad, la cortesía, el orden, entre otros. Valores que permanecen muy vigentes entre los japoneses a través de los años.
En la inauguración de «Pintura, Gráficas y Graffiti» estabas vestida ¿con kimono?
Llevaba puesto un yukata, que es mucho más casual y ligero que un kimono. Me pareció adecuado para el evento y casi nunca tengo la oportunidad de usarlo, así que aproveché esta (risas). Mi abuela me regaló varios kimono de seda que me encantan, pero rara vez puedo usarlos; además, son bastante incómodos.
¿En tu pintura como tema siempre va a ser Japón?
Hasta ahora he usado muchos elementos japoneses en mis pinturas: kimonos, peces koi, oiran, origami, etc. Pero mi tema principal son las mujeres, la femineidad, el erotismo, la tristeza y la belleza.
¿Actualmente la pintura es lo más importante en tu vida?
Tengo varios trabajos, soy traductora, intérprete, profesora de inglés, redactora, correctora y a veces hasta modelo y anfitriona. Soy la chica recurseo (risas). Además tengo muchos hobbies a parte de la pintura; me gusta leer, escribir y ver buenas películas. Actividades que disfruto en soledad. La pintura es una más de ellas y me ayuda a escapar un poco de la futilidad, de la distracción superficial, de la soberana extraversión limeña.
¿Cómo ves el graffiti?
El grafiti o arte urbano se ha convertido en parte de la cultura visual global; ahora encontramos este tipo de arte en museos de arte y galerías en todo el mundo. Me gusta mucho el trabajo de los chicos que pintaron en la galería; pero por el momento, lo mío es el óleo.
¿Invitas al público visitar Pintura, Gráficas y Graffiti?
Sí, claro. La expo-venta va hasta el 26 de julio. Los invito a conocer un poquito de lo que hago y el trabajo de estos genios del graffiti y de la pintura. Está buenísimo, no se lo pierdan.