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Hiro cosecha exitosa acogida

Por Ciria Chauca Falconí

Paolo Goya pide arroz chaufa, sándwich de pollo y una taza de café. Va a almorzar en la cafetería de la Asociación Okinawense del Perú, está solo, en la otra mesa están los exbecarios de la prefectura de Okinawa. Las personas que entran a la cafetería, especialmente niñas y adolescentes quieren acercarse a Paolo para saludarle y tomarse fotos con el mayordomo Hiro en la serie televisiva Al fondo hay sitio. Ahora Paolo Goya tiene muchísimos admiradores. Está feliz, sobre todo por el reconocimiento de reconocidos artistas como Yvonne Frayssinet, Roberto Moll, o Christian Thorsen.

Es un domingo y estás almorzando en AOP

He venido a la AOP porque hoy nos reunimos los exbecarios de todos los sonjin para ayudar a los nuevos becarios que van a ir a Japón en estos meses. Con nuestra experiencia de exbecarios queremos darles algunos tips.

¿En qué año fuiste becario?

Viajé a Okinawa en julio del 2009 y regresé en enero del 2010.

¿Ahora cómo es tu trabajo en Al fondo hay sitio? 

El año pasado el ritmo no ha sido igual, ahora es muy intenso no te da tiempo para hacer muchas cosas, pero me siento feliz, es divertido, el personaje es muy creativo, pero depende de los guionistas. Si a los guionistas se les ocurre algo gracioso, da como para que el personaje pueda hacer lo que quiera, pero eso también depende del actor. Ahora,  por ejemplo, recibo guiones donde ya no aparece mucho Hiro, creo que de aquí a una semana va a bajar.

¿El personaje de Hiro tiene mucha acogida?

Cuando yo empecé a preparar el personaje el año pasado me pareció algo tranquilo, normal, salí un rato para reemplazar el personaje de Peter y qué bueno cuando empecé con algunas locuras y punto, no esperaba que iba a l tener la acogida de ahora, sobre todo con los niños, a ellos les gusta el personaje, me imagino es porque lo ven caricaturizado.

¿Satisfecho con tu nueva experiencia?

Sí, sobre todo, por los compañeros que tengo ahí y que ellos me han recibido muy bien, a todos les gusta bastante el personaje y cada cosa me dicen personalmente, me dan buenas vibras, eso te incentiva que sigas haciendo lo que estás haciendo, al final que un gran actor o una gran actriz que sean reconocidos, en verdad no tiene precio que hablen bien de ti, de tu personaje, y que te digan «oye, estás haciendo bien», para mi eso no tiene precio, sobre todo los actores y actrices de años de experiencia, es loquísimo.

¿Cómo te sentiste cuando Hiro le bajó los pantalones al personaje Lucho?

A Orlando Fundicheli, justo nos hicieron una entrevista sobre esa escena que quedó muy graciosa, porque inclusive cuando lo estuvimos haciendo, el director mismo dijo: «no, pero cómo   le vas a quitar el pantalón así». Yo le dije, pero eso puede ser efecto de la cámara, simplemente jalo, cortas, y al final quedó divertido.

¿Hasta le hiciste masaje?

Claro, estuve aplicando técnica japonesa para quitarle el dolor (risas). Fue muy divertido, al final creo que el time es importante en este tipo de escena, si tú no entras en el tiempo que tienes que entrar no es igual la reacción graciosa que debería tener. Ha sido una escena bien trabajada tanto con los actores como el director.

¿El personaje de Hiro es cien por ciento japonés?

Sí, es okinawense. Como que todavía no hay un pasado escrito, poco a poco va saliendo, por ejemplo, la historia con el papá, el otosan que lo presionaba, es algo que recién está develando la historia, yo creo que los mismos guionistas están todavía construyendo, y viendo hasta dónde llega, porque por ahora todavía es corta la aparición de Hiro.

¿Hiro de todas maneras tenía que ser okinawense?

No se sabía, no estaba escrito nada, los mismos guionistas no sabían si iba a ser japonés, pero como yo lo he ido formando diciéndoles, voy a hablar palabras en japonés, los guionistas me respondían ya, ya. Me daban textos con la ele, como si lo pronunciara en chino, pero Hiro habla en japonés. Ellos mismo se daban cuenta cómo yo lo iba haciendo y formando el personaje. Cuando puedo le pongo el okinawense, y hasta las palabras en uchinaguchi (dialecto okinawense). Cuando Hiro cantó por primera vez tocando sanshin, ellos ni esperaban que yo iba a llevar el sanshin, y hasta los guionistas me dijeron: «no sabíamos que tú tocabas el sanshin». Yo tampoco, les respondí, porque yo aprendí en la beca de Okinawa, y algunas canciones también. Tuve que ensayar cómo cantar la canción Hana, que es un tema okinawense  que tiene texto uchinaguchi. Al final fue chévere, algunas personas me han dicho: omedeto, estás metiendo el uchinaguchi, el okinawense  en el personaje de Hiro, que para mí es algo positivazo, algo chévere.

¿Hiro es cien por un personaje creado por ti?

No es cien por ciento…

¿80 por ciento?

Sí hay un porcentaje, pero sí influyen los directores, los guionistas, los mismo personajes de la producción porque hay escenas que han quedado muy divertidas, por ejemplo, Hiro está con los palitos atrapando moscas, eso es creación del director, o cuando Hiro hace las piruetas, pertenece al guión totalmente, de mi parte es simplemente hablar en idioma japonés, cómo hablarlo, o cómo el gesto japonés

¿Qué sentías al ver desde un inicio a Hiro?

Al principio Hiro me daba roche, pero ahora sí me río. Al final yo creo que hay que reírse de uno mismo. Me toca hacer papeles de cosas muy locas, locuras totales de Hiro, de repente algunas escenas ridículas, a algunas personas les causa gracia, porque pongo gestos,  muecas y acciones míos y digo, pucha, cómo he hecho eso, pero al final la gente lo toma bien, se ríe, y yo feliz.

¿Después de AFHY tienes proyectos para trabajar como actor?

Ni idea, que fluya todo positivo, viviendo ahora lo que venga, más bien no trato de descuidar mi tema profesional de publicidad. En verdad ahora estoy recontra feliz con el personaje de Hiro.

¿Cuánto tiempo le dedicas al ensayo de Hiro?

Tomo bastante tiempo, a todos los actores nos dicen un día antes en la noche qué es lo que tenemos que hacer al día siguiente, y eso es lo que tengo que programarme. Estoy en los estudios todo el día esperando en qué momento me toca hacer el personaje de Hiro, no soy como los actores que repente ese día leen la escena que les toca, lo aprenden y lo actúan. En cambio, yo tengo que prepararme un día antes el tema de japonés, y practico, por ejemplo, la canción de Candy, tengo que aprenderme, tratar de traducir cosas y preguntarles a mis amigos que saben japonés más que yo, porque  tengo que ir bien preparado para actuar. El otro día Hiro tenía que hablar en chino y tuve que hablar con un amigo chino para preguntarle cómo se pronuncian las palabras en chino, todo es cuestión personal, porque los directores y los guionistas dicen, bueno Hiro habla cualquier cosa en chino y listo, pero en mi caso no, a Hiro  les estoy dando coherencia y eso es preparación y se necesita tiempo.

¿Ahora sí ya tienes muchos admiradores porque Hiro le da otro matiz ALFHS?

De repente el año pasado no, pero ahora sí. Que la gente lo toma el cariño que lo transmite Hiro es muy bonito. A mí me ha pasado algo muy loco en la Plaza de Armas, donde muchas personas me pidieron mi autógrafo y se tomaron fotos. Se me acerca un niñita, me agacho y le digo no tengo lapicero para firmar y tú no tienes celular para tomarnos fotos, y ella me responde: ¿tú puedes darme un abrazo?, no quería autógrafo, ni foto conmigo, sino quería un abrazo de Hiro, pucha… ese cariño creo que no tiene precio.