En un ambiente de gran camaradería se llevó a cabo el tradicional almuerzo por el Día de la Madre de Yamaguchi, en las instalaciones del Restaurant «Moche».
Se congregaron más de 40 asociadas. El agasajo se inició con las palabras de bienvenida de la presidenta del Comité de Damas, Marta Elvira de Tagata, la cual en su sentido discurso rindió un homenaje especial a la mujer japonesa y nikkei por su responsabilidad, coraje, perseverancia y lealtad.
Indicó que la mujer ha jugado un papel muy importante en la inmigración japonesa, desde 1899 a bordo del Sakura Maru, pues llegó solamente una mujer con la tripulación, una enfermera procedente de Shizuoka.
Explicó que más adelante llegan japonesas con matrimonios arreglados (yobiose), donde las jóvenes eran conocidas y se casaban por poder, y eran pedidas cuando el esposo podía ofrecerle algo digno. También estaba el shashinkekkon o matrimonio por fotos, «sistema por el cual los hombres a través de un intermediario enviaban sus fotos para que les buscaran esposa. Pero las fotos muchas veces eran o del candidato pero mucho más joven o de un amigo más simpático. Es decir que para la chica era una verdadera lotería y aquí lo meritorio es que a pesar de ser parejas muchas veces completamente desconocidas, llegaron a ser matrimonios estables y bien conformados», indicó.
Señaló que las mujeres fueron fieles, muy trabajadoras y valientes, y gracias a ellas se ha logrado conservar idioma, costumbres y tradiciones, en especial, la comida.
Precisó que la primera y segunda generación ha tenido que afrontar grandes dificultades, primero cuando estaban en las chacras y luego en la ciudad con la instalación de los nuevos negocios. Su vida era muy sacrificada entre la crianza de los hijos y apoyar al esposo en la bodega, lechería, peluquería, cafetín u fonda. «Muchas veces tener que asumir toda la responsabilidad porque en tiempo de revueltas políticas o bien quedaban viudas o sus esposos debían esconderse por persecución como en el tiempo de la II Guerra Mundial. Sufrieron saqueos, insultos y vejaciones, pero dignamente salieron adelante», reflexionó.
Subrayó que en la actualidad, la mujer nikkei, destaca en todas las profesiones. En Yamaguchi Kenjinkai resalta la participación de las mujeres y en otras asociaciones ya hay presidentas. Como presidenta de APJ, ha destacado Elena Kohatsu, una mujer con porte de princesa, bondadosa, culta y de una rectitud incuestionable.
Acentuó que los japoneses que visitan nuestro país se admiran de que a pesar de tener ya más de cinco generaciones, se conserva un japonés muy puro, comidas, aunque con algo de mixtura conservan la esencia, y costumbres y tradiciones que los hacen sentir como en casa.
Por eso y muchas cosas más, indicó que admira a la mujer japonesa y nikkei, y les deseó un feliz Día de la Madre.
Seguidamente se procedió a degustar los sabrosos potajes de la cocina norteña, piqueo de cebiche, tiradito, causa rellena de pulpa de cangrejo y causa de langostinos, y como plato de fondo podían escoger entre cabrito o pato con frejoles y arroz.
Luego del almuerzo se repartió a cada socia una cajita con botamochi y un lindo presente que consistió en una pañoleta.