Francisco Okada Tooyama, hijo de inmigrantes de la prefectura de Hiroshima, fue merecedor de un cálido homenaje de Perú Hiroshima Kenjinkai al desempeñar el cargo de presidente de la Asociación Peruano Japonesa.
El respeto y reconocimiento a la trayectoria dirigencial de Okada se realizó el domingo con un buen número de socios hiroshimanos.
En el marco de la ceremonia protocolar, Enrique Haji, presidente institucional de Hiroshima, resaltó la trayectoria del actual presidente de APJ: «El señor Francisco Okada es contador público colegiado, estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y complementó su formación en la PUCP y en ESAN. Don Pancho, como le decimos con cariño, es el menor de tres hermanos: Carlos y Ricardo», detalló.
Explicó que Okada, presidente de Hiroshima en el período 2012, ha sido aficionado al béisbol y ha estado cerca del equipo de Hiroshima. «Esta casado con Isabel Nishikawa y con quien tiene hijos: Francisco, Cristina y Wendy», pormenorizó.
En cuanto la vida profesional de Francisco Okada, el presidente de Hiroshima indicó que ha sido gerente de administración, contabilidad y finanza de Mitsui Maquinarias Perú S.A.
En cuanto a su participación en la comunidad nikkei, Francisco Okada ha sido tesorero de la APJ en los períodos 2008 y 2010; secretario general en el 2011; vicepresidente desde el 2012.
«Por todo lo comentado, quiero transmitirle el sentimiento de orgullo de toda la familia hiroshimana. Hace muchos años que un hiroshimano no ocupa la presidencia de APJ», recalcó Enrique Haji.
«Hiroshima es uno de los kenjinkais más grandes»
Francisco Okada expresó un «sincero agradecimiento» al homenaje de Hiroshima organizado por la directiva que preside Enrique Haji.
Manifestó que el honroso cargo de presidencia de la Asociación Peruano Japonesa lo aceptó considerando la gran trascendencia que representa Perú Hiroshima Kenjinkai dentro de la colectividad nikkei, «siendo uno de los kenjinkais más grandes, y haber aportado durante la historia de la Sociedad Central Japonesa y Asociación Peruano Japonesa, con presidentes como Mamoru Kawamoto, Tetsusho Tokuyama, Shuso Tosa, Tamato Chiba, Yoshito Suekawa y Gerardo Maruy», especificó.
Okada dijo que asumió la gran responsabilidad de ser presidente de la APJ «con humildad, pero con entusiasmo y con la confianza de poder lograr los objetivos propuestos, debido a la experiencia adquirida durante la participación en Perú Hiroshima Kenjinkai como hijo de socio, socio, directivo, presidente y actual consejero».
Señaló que lo aprendido durante todos años de su experiencia dirigencial, que incluyen: AELU, colegio La Unión, Aelucoop y Apafa del colegio María Alvarado, constituyen una base sumamente importante, «para afrontar el reto de ser presidente de la APJ».
Recordó la época en que asistía a los Undokai, que se realizaban en la Escuela Santa Beatriz, «cuando los tres hermanos Okada eran los primeros en formarse en la partida, para competir en las carreras y poder obtener como premios: cuadernos, lápices, reglas, borradores, etc., que nos sirvió de mucha ayuda para completar nuestros útiles escolares en ese entonces».
Explicó que en ese entonces, Hiroshima Kenjinkai participó en los campeonatos de béisbol en las diferentes categorías.
«En ese entonces los llamados viejos también practicaban el béisbol, Hiroshima en esa época participaba en los campeonatos de otras disciplinas deportivas como el vóley (con chicas muy guapas) y también fútbol (con chicos no muy impresionantes)», comentó Okada.
Narró que los domingos, cuando se practicaba el béisbol, eran una verdadera fiesta de confraternidad, «cada equipo, las familias (entiéndase las madres de familia), preparaban onigiris, agua de cebada u ocha, como refrescos durante todos los partidos».
Indicó que después de cada partido, independiente de los resultados, cada madre de familia, sacaba lo que había preparado desde muy tempranas horas, y lo extendía para que los jugadores de diferentes categorías, puedan degustar del cariño de cada madre de familia (el restaurante Nakachi era para los que podían acceder), pero el cariño de las madres de familia, quedan en el recuerdo imperecedero.
Francisco Okada citó de manera especial a los hiroshimanos que presentan su voluntariado: Pedro Komatsudani, presidente del consejo de fiscales, Eduardo Yanahura, Luis Kiyatama, Kimi Morisaki, Luis Hirota, Rosa Iwamoto, David Kawasaki y José Watanabe.
«Mi profundo agradecimiento y amor eterno a mi querida señora Reickochan»
Francisco Okada remarcó su vida familiar, asegurando que los logros alcanzados no solo han sido por su esfuerzo personal, si no, «en todo matrimonio se cuenta con el apoyo incondicional de la señora esposa, y en nuestro caso, deseo expresar públicamente, mi especial reconocimiento a mi querida señora esposa, que sin su apoyo categórico y comprensión, ante actitudes desenfrenadas de mi persona, siempre, con su conducta oriental, ha sabido controlar cualquier actitud no adecuado de mi persona, mi profundo agradecimiento y amor eterno a mi querida señora Reikochan».
Previamente al finalizar su agradecimiento al homenaje de la APJ se refirió a su hobbie, «que lo practica y todavía no lo puedo dominar, pero moriré en el intento. Deseo con el permiso de la amable concurrencia, dedicar a mi querida señora esposa Reickochan una vieja canción de amor». Y de esta manera, Francisco Okada le cantó a su esposa.
El homenaje al actual presidente de la APJ fue animado con un programa artístico dirigido por Luis Hirota y con las particiones especialísimas de los más grandes cantantes nikkei: Kiku Kobashigawa y Yochan Azama.