La Lic. Sharon Toyama Nakamatsu es TM en Terapia del Lenguaje, graduada de la Universidad Federico Villareal. Actualmente tiene a su cargo el Centro Fonoaudiológico (http://www.crefono.com) ubicado en Jesús María. Hace 13 años trabaja en el Hospital Rebaggliati, anteriormente trabajó cinco años en el Instituto Nacional de Rehabilitación.
¿Qué nos puedes comentar acerca de tu carrera?
Como una carrera profesional, dentro del área de salud, con cinco años de formación, la primera promoción salió en 1996. Para nosotros fue necesario demostrar que éramos necesarios dentro de un hospital. Nuestro objetivo era salir y demostrar que se necesitaba de la carrera dentro del área de salud. Antiguamente habían psicólogos y otros profesionales que habían tomado a los pacientes para ir trabajando con ellos. Pero en los años 95 y 96 empezamos a trabajar en hospitales. Es así que cuando salimos dentro de nuestro primer año de internado, la mayoría se quedó trabajando dentro del hospital donde hicieron su internado. Eso fue bueno porque llegamos a demostrar que nuestro trabajo es indispensable para la institución.
¿Solo se desenvuelven en los hospitales de Lima Metropolitana?
En ese entonces también vino el tema del Serum (Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud) y nos preguntamos dónde podíamos hacer el Serum si ninguno de nosotros lo había hecho dentro del área. Era ir y hablar con personas que tenían el departamento de rehabilitación de algunos hospitales. Y los mismo que sucedió en nuestro primer año de internado en donde muchos se quedaron a trabajar, sucedió con el Serum. Muchos querían que nos quedáramos a trabajar dentro de su centro hospitalario.
¿Cuántos profesionales en la terapia del lenguaje hay en el Perú?
Graduados debemos ser de 400 a 500. Era solo la Universidad Federico Villareal la que sacaba tecnólogos médicos en Terapia del Lenguaje. Años después le siguió la Cayetano Heredia.
Háblenos del Centro Fonoaudiológico.
En el Centro Fonoaudiológico trabajo con 14 colegas entre terapeutas físicos, terapeutas del lenguaje y terapeutas ocupacionales que siguen especializándose en el manejo de ciertos casos. Hay colegas, por ejemplo, que manejan a los niños con tartamudéz; hay otros que tienen autismo, problemas de conducta, pérdida auditiva, entre otros.
Tenemos diferentes áreas: audiología, la voz, todo lo que tiene que ver con el lenguaje propiamente dicho y todo lo que tiene que ver con la motricidad audiofacial. En mi caso, hace más de 10 años que me dedico a los pacientes neurológicos. Muchas veces atendemos pacientes con otras patologías.
Siempre le explico a la gente que cuando tienen un cuadro de desfase, que generalmente se presenta cuando hay lesión neurológica en cuanto a lo que es lenguaje, siempre les digo que el cerebro es erudito y es como si tuviera una biblioteca con todos los libros bien ordenados y cuando le viene un ACV o derrame, es como si un terremoto hubiese sacudido esa biblioteca. Los libros están allí, el conocimiento está allí. Lo que nosotros hacemos es tratar de ordenar toda esa información para que se recupere el paciente. A veces se puede, a veces no se puede. A veces tratamos de buscar diferentes formas de comunicación. No es fácil, pero sí es emocionante.
¿Cuánto tiempo funciona el Centro?
El 25 de abril pasado cumplimos ocho años, y curiosamente cada vez hemos tenido más reconocimiento internacional. Nuestra institución da respaldo a otras instituciones de Chile, Colombia y otros países. Lo que aquí se conoce como Terapia del Lenguaje, en otros países la carrera es conocida como Fonoaudiología, y en otros países la carrera es conocida como Logopedia; entonces el terapeuta del lenguaje, fonoudiólogo y logopedia es lo mismo dependiendo del lugar. En Perú, Bolivia, Venezuela, Costa Rica, México y otros países más somos terapeutas del lenguaje. En Chile, Argentina, Brasil y Colombia se denomina audiólogo y logopedia en casi todo Europa.
¿Qué casos recuerdas haber tratado?
Tenía un paciente que tuvo aneurisma y quedó cuadripléjico. Solo se comunicaba con el parpadeo de los ojos. Y justo tuvo este problema poco tiempo antes de que nazca su bebé. Ingeniero, bien conocido en su área. Y lo estuvimos tratando y logramos establecer un sistema de comunicación que era a través del parpadeo de sus ojos.
Años más tarde me llama la mamá de este paciente y me dice: «Lee tal revista que allí está el artículo de Mario». Había dictado un artículo completo para una revista parpadeando. Para mí fue muy motivador.
Otro joven no sabía que tenía una formación arteriovenosa, se puso a hacer ejercicio y reventó una vena de su cerebro. Actualmente sigue siendo mi paciente. Tenemos con él cerca de siete años de tratamiento. Vino sin poder comer, no podía comunicarse, no comprendía lo que se le decía y hace tres meses se graduó de máster en 3ds Max (programa de computación). Ahora come, camina, no puede hablar fluido, pero con toda esa discapacidad pudo integrarse.
Centro Fonoaudiológico
Dirección: Jr. Pablo Bermúdez, 262
Jesús María
Email: consultas@crefono.com