Por Ciria Chauca Falconí
Eduardo Hirose, fotógrafo, y Blas Isasi, artista plástico, han inaugurado «Dominio», en la II Bienal de Fotografía de Lima, en la sala Miró Quesada Garland, en Miraflores, la exposición podrá ser vista hasta el 4 de junio.
«Dominio, puede sugerir la idea de un territorio ocupado pero que no pertenece a nadie, a un paisaje anónimo y de algo modo dejando al abandono. En este panorama sin horizontes que proponen Hirose e Isasi, hay una doble mirada desde una estécica de destrucción. Por un lado, la alteración de la perspectiva y, por otro, la aproximación fotográfica en la que se nos enfrenta a un entorno de desolación donde la intervención humana no es es explícita y se opone radicalmente al al del imaginario popular de lo amazónico», subrayan los curadores Lucía Pardo y Nicolás Tarnawiecki.
Al finalizar la ceremonia inaugural, Eduardo Hirose explicó el contenido fotográfico de sus trabajos realizados desde el mes de noviembre en Madre de Dios.
El curador utiliza el concepto de «Orientalismo», ¿cuál es el motivo?
El curador se ha fijado un poco en el doble juego, el oriente tanto por Asia como en este caso por el oriente de la selva, que es una mirada desde el occidente. La mirada que se tiene de oriente es básicamente desde el lado de occidente, en este caso la mirada no es desde la selva.
¿Dónde has hecho las fotos para «Dominio»?
En Madre de Dios.
Resaltan los colores de la tierra, de la naturaleza y un color azul de plástico, ¿cómo lo explicas?
El tema es la minería aurífera aluvial en Puerto Maldonado y justo hay una doble mirada en la fotografía: una mirada contemplativa de un principio cuando lo ves de lejos, y cuando te acercas empiezas a ver pequeños detalles de la intervención humana, y asoman pequeños detalles de plástico color azul, que es un material muy común allá, con lo cual construyen las viviendas y negocios. Son construcciones precarias.
¿Cuál es el tema específico de las fotos en Madre de Dios?
Problemas de la minería ilegal, por cuestión de la deforestación de la selva. Uno espera ver áreas verdes de la naturaleza...
¿En qué consiste la instalación «Técnica mixta»?
La instalación es un juego sobre ideas que se me ocurrió cuando estuve fotografiando. Jugar con dos elementos que están allí, que es el plástico color azul y el oro, que en este caso es el pan de oro, allí hay un doble juego, y allí está la imagen que saqué de Google Earth, una de las zonas que hemos intervenido en Guacayamo, que es la única zona que puedes ver en Google Earth, porque los demás lugares están censurados. El otro elemento son las piedritas de oro, que tienen una imagen de microcospio circular, que parecen bacterias, pero no son, más bien son piedritas de oro.
¿Cuánto tiempo le has dedicado a las fotografías para la exposición en la II Bienal?
Con las fotografías yo he comenzado en noviembre del 2013, pero la idea ya venía desde antes.
¿Satisfecho?
Sí, es un primer acercamiento, no pudimos volver por los problemas de los mineros, es una situación bastante crítica. Para fotografiar hemos tenido que ir con cautela.