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«Dios es amor, Dios está con nosotros»

Hermana Megumi Hideyo, religiosa japonesa de la congregación Hermanas de la Caridad dirige la institución educativa María Taki en Villa María del Triunfo. Está muy por su experiencia espiritual en el Perú y comparte sus reflexiones de Semana Santa:

¿Desde cuándo está en el Perú?

Yo llegué a Lima en 1984, actualmente vivo en Jesús María y  trabajo en Villa María del Triunfo, es en un comedor infantil que atiende a 60 niños, no solamente nos preocupamos en darles alimentos sino les brindamos la formación espiritual.

¿Cómo se inició en la religión católica?

Mi abuelo budista, cuando era joven visitaba por curiosidad las iglesias católicas. Yo he nacido en Omami, prefectura de Kagoshima. En 1549 llegó a Kagoshima un grupo de jesuitas liderados por San Francisco Javier. Cuando yo tenía 12 años, una tía que pertenece a la congregación Hermana de la Caridad de Jesús de Miyazaki vino a mi casa buscando a jóvenes con vocación de ser religiosas. Me  invitó ser religiosa y yo salí de mi casa a los 12 años. 

¿Decidió ser religiosa?

A los 20 años cuando libremente podía escoger mi vocación yo sentí que lo mejor era ser religiosa, a los 23 años hice los votos y a los 29 años hice los votos perpetuos, entonces mi vocación ha sido trabajar con los niños en Kanagawa, Osaka, Kyoto y en Nagasaki y allí mi superiora me preguntó si quería ser misionera en Sudamérica. Primero sentí miedo, después acepté y ahora me siento feliz de estar en el Perú, donde he aprendido muchas cosas espiritualmente.

¿En Sudamérica ha estado en otros países?

Sí, primero yo estuve en la colonia okinawense en Bolivia, a los 35 años de edad llegué a la ciudad de Santa Cruz donde está la colonia okinawense número 2. En Bolivia hay colonias okinawenses 1, 2, y 3. Allí yo enseñaba música, religión e idioma japonés, ahora mis alumnos ya están mayores, seguramente tienen más de 40 años. A los jóvenes les enseñé la primera comunión, confirmación, santo rosario, cómo se reza el rosario y la práctica de la fe. Algunos jóvenes de la colonia okinawense no tienen interés en la Virgen María y piensan solo en Jesús. Nosotros les explicamos que Jesús no puede haber nacido sin mamá y sin papá, El es hijo de la Virgen María y de San José, es la obra del espíritu santo.

¿Qué es Dios?

Dios es amor, Dios es eterno, Dios en todo momento se preocupa por el bien de todos, Dios es cercano, nunca está lejos de nosotros. Él dice: «yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo». Antes de morir, es decir, jueves santo, en la eucaristía es un gran regalo de Dios. El mismo consagra el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesús. En la misa lo más importante es la consagración el pan y el vino en Cristo vivo.

¿Y cómo es la partida, el fallecimiento?

Cree y actúa con fe. Dios nos dice: Yo soy vida, no soy la  muerte. «Yo le resucitaré, yo le resucitaré...» es un canto, que nos hace entender que nosotros morimos y Dios nos resucita, lamentablemente si rechazamos a Dios hasta el último momento de vida, no creemos en Dios, no practicamos la fe, no es la salvación. Dios es amor.

¿Sus reflexiones de Semana Santa?

Después de la cuaresma de 40 días, se inicia jueves santo, ese día se celebra la misa, es el misterio del dolorosos, Jesús están andando en Getsemaní. El viernes santo no hay misa ¿y por qué no hay?, porque Jesús está crucificado, algunas personas también se preguntan y hoy día por qué no hay misa. El tercer día, sábado es la resurrección de Jesús. Son los tres días más importantes en Semana Santa.

¿Alguna vez ha estado en Semana Santa en Ayacucho?

Sí he ido y en Ayacucho hay mucha devoción y mucha fe. He viajado para buscar jóvenes con vocación de ser religiosas, todavía no he encontrando, pero estamos sembrando la semilla vocacional.