Tsuyo Toyama y Kikue Harada, ambas de 103 años, son las personas de mayor edad en el Centro Recreacional Ryoichi Jinnai de la Asociación Peruano Japonesa y de la colectividad nikkei.
Tsuyo nació en la prefectura de Okinawa, en el año 1911, y Kikue, nació en la prefectura de Fukuoka, también en 1911. Muy jóvenes, emigraron de Japón y se establecieron en el Perú y aquí formaron su familia.
Las dos obaachan participan en el programa de la tercera edad prácticamente desde los inicios, por diversos motivos han dejado de asistir, pero cada vez regresan con mayor entusiasmo para reencontrarse con sus amistades, así como para cantar y hablar en su idioma natal.
Para Kikue y Tsuyo el miércoles 9 de abril fue un día inolvidable. Emocionadas por el paseo que iba a ser fuera de Lima, subieron a las respectivas movilidades con la ilusión de llegar muy rápido a Cieneguilla. Fue en el restaurante Club 108, donde les dio la bienvenida la directora del Centro Recreacional, Rosa Nakamatsu.
El paseo a Cieneguilla estuvo dirigido a los usuarios de la tercera edad y segunda edad. Comenzó el lunes y finaliza hoy viernes, de tal manera que han asistido un total de 500 usuarios del Centro Jinnai.
La llegada a Cieneguilla fue a las 11:00 a.m., de inmediato hicieron ejercicios para calentar los músculos. Los más jóvenes participaron en divertidos juegos, especialmente poniendo en práctica la puntería y los mayores interpretaron canciones en japonés.
El almuerzo fue al mediodía, la nota resaltante es la generosidad amical, pues más de una persona se dio tiempo para preparar deliciosos postres y llevó al paseo en Cieneguilla para compartir con las personas que estuvieron ubicadas en las mesas más cercanas. Keke, chocolate, bizcotelas, galletas, maní tostado, en fin, fue lo más rico a la hora del almuerzo.
Para recuperar la energía, después del almuerzo hicieron un paseo y por las atracciones del lugar se tomaron muchas fotos. De inmediato, sirvieron doraditos y provocativos picarones. La señora Tsuyo Toyama fue una de las primeras personas que terminaron los irresistibles picarones.
La visita a Cieneguilla finalizó a las 3:00 p.m. Los participantes subieron a las respectivas movilidades con la esperanza de muy pronto nuevo paseo fuera de Lima.