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Con sangre joven se renueva el Comité San Francisco

El próximo 9 de julio, el Comité San Francisco cumplirá 64 años dedicado a la práctica de la religión católica entre la primera generación (issei) de inmigrantes japoneses y llega a este nuevo aniversario renovado con espíritu y sangre joven.

Esta institución católica fue fundada cinco años después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, el 9 de julio de 1950, por iniciativa de los misioneros franciscanos canadienses Calixto Yonekawa y Urbano Yonekawa, con el objetivo de cumplir y poner en práctica la disposición de caridad y fraternidad, distribuyendo alimentos de primera necesidad enviados de Estados Unidos y Canadá. Principalmente gestionó el internamiento en los hospitales de los enfermos de la colectividad peruano-japonesa.

Respetando la caridad cristiana, ayudó y protegió a los ancianos de la colectividad nikkei, con una donación considerable al Asilo de los Ancianos Desamparados de la avenida Brasil, un pabellón con 50 camas.

Actualmente integran el Comité San Francisco socios de la generación nisei, hijos de los inmigrantes japoneses. En la misa del primer domingo mensual se reúnen un promedio de 10 personas. Hasta hace dos meses, la eucaristía la oficiaba el padre Manuel Kato, en japonés y en castellano.

Paulatinamente está cambiado el futuro del comité católico. Ahora la misa dominical en la capilla de San Antonio de Padua está a cargo del vicario pastoral de la colectividad nikkei, padre Luis Guibo, únicamente en castellano, pero con oraciones y canciones en japonés y castellano. Precisamente los cantos litúrgicos los hacen los jóvenes del grupo Unión en Cristo y es con este grupo, sangre joven, que se está renovando el Comité San Francisco.

«Esta institución no va a desaparecer, más bien está asegurada la continuidad del Comité San Francisco que va estar dirigido a la familia, con la finalidad de darle nueva cara», explicó Francisco Miyamoto, integrante de Unión en Cristo, al finalizar el retiro espiritual que organizó el comité franciscano con motivo de la Semana Santa, y que reunió a 25 participantes.

Presidente desde hace 10 años

Víctor Makino, de la promoción XXI de la ex Escuela Japonesa Lima, este año continuará en la presidencia del Comité San Francisco, una responsabilidad católica que inició hace 10 años.

Makino, católico practicante desde su niñez, hizo la primera comunión a los 11 años, en 1944, en la capilla Jesús Reparador. Desde entonces ni un solo domingo ha dejado de ir a misa. Está casado con Esther Cuzco Ohmura, nisei cusqueña, con quien el año pasado festejaron sus bodas de oro matrimoniales. En cada reunión del Comité San Francisco, la señora Cuzco-chan colabora con deliciosos platos japoneses y riquísimos bocaditos.

Víctor Makino recuerda que se hizo socio del comité católico en el año 1986, desde entonces ha desempeñado los cargos de vicepresidente, tesorero, secretario y presidente. 

Rememora que en los años 80 el Comité San Francisco tuvo como integrantes a los japoneses convertidos al catolicismo. «Los inmigrantes japoneses eran budistas, pero con el transcurrir del tiempo optaron practicar la religión católica y actualmente mantienen el budismo como una tradición», detalla Makino.

Generación issei

Maki Ychikawa, 95 años, nacida en la prefectura de Yamanashi, Japón, desde hace cuatro años participa en la misa y en la reunión mensual del Comité San Francisco. Pone en práctica su fe compartiendo un lonche, luego de la eucaristía. Siempre llega a la capilla de San Antonio de Padua trayendo deliciosos bocaditos para el lonche dominical, tal como lo hacen los socios del comité católico.

Sanae Ota es de la nueva generación issei. Católica practicante, desde su llegada al Perú participa con frecuencia en las actividades del Comité San Francisco.