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«Esta experiencia de estudiar en el extranjero cambió totalmente mi vida»

Por Tetsumi Salazar Nakama

Tadashi Andrés Ysa Urbina (23) es exalumno del colegio Cegecoop La Unión y recientemente graduado de la Facultad de Estudios Internacionales, especialidad en Cultura Internacional de la Universidad de Meio, en Okinawa. Su tesis tuvo como tema «La formación y transformación de la sociedad okinawense y la identidad Uchinanchu en el Perú». 

Ysa fue acreedor de tres premios a la excelencia académica en los años 2011, 2012 y 2013 de la Universidad de Meio; además, obtuvo el Certificado Internacional del Programa de Tutores de Idiomas de la CRLA (College Reading & Learning Association).

¿Cómo se da la oportunidad de estudiar en Japón?

Gracias al convenio que existe entre el Colegio La Unión y La Universidad de Meio, en el año 2009, después de haber culminado un año de mis estudios en la Universidad del Pacífico, obtuve una beca de estudios del idioma japonés en la Universidad de Meio por el periodo de un año. Pero, aproximadamente a los seis meses de mi estadía en Okinawa, me comenzó a gustar la vida de aquí, la gente de Okinawa me trataba bien, y es por eso que después del periodo de la beca, decidí quedarme en Okinawa e ingresar a la Universidad de Meio por mi cuenta. 

¿Por qué te animaste a estudiar en el extranjero?

Antes de venir a Okinawa no tenía en mente la posibilidad de estudiar en el extranjero. Mi plan de vida era terminar mi carrera en la Universidad del Pacífico, trabajar y vivir en Perú. Por eso, cuando me otorgaron la beca de un año me fue difícil tomar la decisión si venir o no a estudiar a Okinawa, porque iba a perder un año de estudios en la universidad. Pero, hablando con mis padres y pensándolo bien, me di cuenta de que oportunidades así como esa se presentan muy pocas veces en la vida y que estudiando en el extranjero me iba a ayudar mucho para crecer como persona e iba ser una experiencia muy valiosa para mi vida. 

¿Cuáles son los retos más desafiantes que se presentan al estudiar en el extranjero?

Uno de los retos más desafiantes es el idioma. Antes de ingresar a la Universidad de Meio, gracias a la beca, pude estudiar japonés durante un año, pero no fue suficiente. Por eso, el primer y segundo año como estudiante de la Universidad de Meio fueron difíciles para mí, porque tenía que presentar muchos reportes y dar exámenes en japonés. Por lo tanto, me amanecía estudiando y escribiendo los reportes que tenía que presentar. Otro reto es que por razones económicas tienes que trabajar y estudiar a la vez. En mi caso, yo decidí independizarme de mis padres y yo mismo pagar mis gastos de vida trabajando como tutor en el centro de idiomas de la Universidad de Meio, profesor de español y bailes latinos en diferentes lugares. Es por eso, que paraba muy ocupado y no tenía mucho tiempo libre. Otro reto sería, el de vivir sólo en un lugar nuevo. Al estar lejos de casa, se echa de menos a la familia, a los amigos, los lugares conocidos y la comida de siempre. Al ir al extranjero tienes que empezar tu vida de cero, porque no sabes muy bien el idioma y no conoces a nadie. Gracias a Dios, pude hacer muy buenos amigos y construir muy buenas relaciones de amistad con la gente de Okinawa, quienes siempre estuvieron allí para apoyarme en cualquier cosa que necesitaba. Por eso, les estoy muy agradecido porque sin ellos no hubiera podido lograr nada.

¿Cómo describirías tu experiencia de estudiar en el extranjero?

Estudiar en el extranjero fue una experiencia inolvidable y muy enriquecedora. Al principio me tomó tiempo acostumbrarme a un nuevo entorno cultural e idioma. Se me presentaron muchos retos, pero creo que gracias a esos retos he podido crecer y fortalecerme como persona y profesional. Estudiar en el extranjero conlleva muchos desafíos, pero también recompensas. En mi caso, aprendí el idioma japonés y ahora lo hablo de forma fluida, pude conocer otras culturas, conocer gente de otros países y hacer nuevos amigos. Pero tal vez lo más importante fue lo mucho que aprendí sobre la cultura e historia de Okinawa y su gente. Además, pude conocer a mis parientes y profundizar más mis conocimientos sobre la tierra natal de mis abuelos. Algo que no lo hubiera podido hacer si no me hubiera animado a estudiar en Okinawa. 

Además, esta experiencia de estudiar en el extranjero cambió totalmente mi vida. Como mencioné anteriormente, mi plan era venir a Okinawa por un año, estudiar japonés y regresarme a Perú para continuar mis estudios en la Universidad del Pacífico. Sin embargo, al vivir y estudiar en Okinawa, mi forma de ver las cosas cambió completamente y me di cuenta que quedándome en Okinawa podía aprender muchas cosas y desarrollarme personalmente. Por eso, que decidí quedarme e ingresar a la Universidad de Meio. Si no hubiera tomado la decisión de aprovechar la beca de un año y venir a Okinawa a estudiar, creo que mi vida sería otra y tal vez me estaría arrepintiendo de no haber aprovechado esa oportunidad. 

¿Qué le dirías a los jóvenes nikkei que desean estudiar en el extranjero?

Para todos aquellos jóvenes que quisieran estudiar en el extranjero les diría que no lo duden. Sé que no es fácil tomar este tipo de decisiones y puede que tengan muchas preocupaciones y dudas, pero lo que les puedo asegurar es que vale la pena tener este tipo de experiencia en la vida. Si toman la decisión de estudiar en el extranjero no pierden nada, al contrario, van a hacer una inversión que les hará tener ganancias para toda la vida. Se les presentarán muchos retos como, por ejemplo, adaptarse a un nuevo entorno, hacerse entender en otro idioma o afrontar los problemas de la vida diaria lejos de la familia, pero al sobrepasarlos, y ver los beneficios obtenidos y logros alcanzados se darán cuenta de lo valiosa y productiva que fue esa experiencia. No solo se trata de la formación académica, sino también de la formación personal y el valor añadido de la experiencia vital de pasar una temporada viviendo en otro país donde las costumbres y el idioma son diferentes. 

Además, al estudiar en el extranjero, conocerán mucha gente con diferentes tipos de visiones y pensamientos, harán nuevos amigos y sus redes de contactos se ampliarán. Asimismo, este tipo de experiencia ayuda a las personas a madurar, ser más responsables, y tener más seguridad y confianza en uno mismo. También, después de estudiar en el extranjero, la forma de pensar y ver el mundo cambia totalmente. Por eso, si algún día tienen la oportunidad de obtener una beca o participar en un programa de estudios en el extranjero no la dejen escapar y aprovéchenla al máximo. 

Quisiera agradecer a Dios, a mi familia, amigos, profesores de mi universidad y a todas las personas que siempre me apoyaron y creyeron en mí. Seguiré esforzándome para continuar mejorando como persona y profesional, y algún día poder contribuir al desarrollo de mi país.