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Ricardo Villanueva Imafuku: maestro de la guitarra andina y criolla

Por Ciria Chauca Falconí

El concertista de guitarra Ricardo Villanueva Imafuku y la cantante ayacuchana Consuelo Jerí presentaron en el CCPJ «Canto y guitarra del Perú andino». Después de esta nueva experiencia, el guitarrista nikkei confiesa que ha empezado un nuevo reto. Musicalmente agradece a su mamá Ana, a su papá William, a su tía Rosa Imafuku y al CCPJ, que le permite presentaciones musicales en forma gratuita.

¿Qué es la guitarra?

La guitarra es un instrumento cálido, misterioso y es un instrumento que nos da muchas satisfacciones en momentos que las necesitamos.

¿Cuáles son tus proyectos musicales?

Con la música actualmente tengo muchos proyectos. Soy el invitado especial del XXV Festival Internacional de Guitarra en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano. Acabo de empezar un nuevo reto, que es la nueva licenciatura de Guitarra Andina en la Universidad San Martín, que está a mi cargo.

¿Nueva carrera universitaria?

Sí, es una nueva carrera universitaria que lleva por título Especialidad en Guitarra Andina y Guitarra Criolla. Se va a estudiar cinco años en diez ciclos como cualquier carrera, y los alumnos van a tener la oportunidad de salir como licenciados en Guitarra Andina y Guitarra criolla.

¿Cómo defines la guitarra andina y la guitarra criolla?

Son dos tradiciones, las más grandes que tenemos en nuestro país por el lado popular. La guitarra andina ha desarrollado muchas técnicas, muchas afinaciones diferentes, muchos efectos para imitar el sonido que el ande emite, el sonido de las voces agudas de las mujeres, el sonido del violín y la guitarra, a veces hasta el sonido del viento. La guitarra andina trata de imitar todo eso, con los efectos, con las afina¬ciones y con distintas técnicas que el guitarrista andino tradicional ha ido creando.

La guitarra criolla también ha tenido un desarrollo muy grande en nuestro país, con figuras ejemplares como Óscar Avilés, Pepe Torres, entre otros. 

La guitarra criolla ha desarrollado un estilo muy grande, primero en los centros sociales musicales o peñas, en los mismos barrios. Ha tenido todo un desarrollo y hasta ahora sigue avanzando también la guitarra criolla. 

¿Te defines como guitarrista andino o criollo?

Me defino como guitarrista peruano, pues cuando toco música andina trato de transmitir el sentimiento de las vivencias que tengo del ande de distintos pueblos. Asimismo, yo vivo en Lima y he tenido contacto con los músicos criollos y cuando interpreto guitarra criolla trato de transmitir ese jolgorio, quizás de la jarana, de las peñas, de los amigos reunidos.

¿Cuántas producciones musicales tienes?

Como solista tengo dos discos «Chayraq» y «Fiesta en los andes», que recientemente publiqué, y  también grabé dos discos con Parihuanita y Auki, un dúo japonés que canta en quechua. Uno se llama «Puro sentimiento» y el otro «Aquí Huamanga». 

En el 2007 participé en la publicación que hizo el ministerio de Relaciones Exteriores con canciones recopiladas por José María Arguedas, se hizo un trabajo junto con María Rosa Sala, discípula de Arguedas, es un libro CD que viene con todas las letras.

¿Eres arguediano?

Sí, José María Arguedas es una figura muy importante.

¿Eres alumno del guitarrista ayacuchano Raúl García Zárate?

Sí, ha sido mi maestro, he tenido gran influencia de él, de su estilo y también de sus enseñanzas, me orientó cómo comprender las canciones, sentirlas y transmitirlas.  

Tienes cercanía con Ayacucho...

Mi padre es de Huánuco, por parte de mi madre tengo ascendencia japonesa, pero siempre en mis viajes he tenido mucha cercanía con Ayacucho, por eso mi primer disco se llama «Chayraq», palabra quechua que significa ‘recién’, pero también es un grito de vivas que hacen las comparsas del carnaval de Ayacucho. Cuando salen a competir en la plaza de Huamanga, salen gritando ¡chayraq!, ¡chayraq!, como decir ¡ahora vamos!, ¡ya estamos aquí!, como un guapeo. 

¿Cómo ves  Ayacucho?

Es una ciudad con mucha riqueza cultural, muy profunda, hubo mucho mestizaje. José María Arguedas decía que es una ciudad donde los españoles tuvieron una gran influencia, pero también los españoles fueron los más indigenizados, los más amestizados, eso lo podemos ver en las iglesias, en los retablos, en las canciones mismas. Es un pueblo muy mestizo y que además a lo largo de la historia ha sufrido diferentes procesos que lo han marcado muchísimo, es un pueblo que tiene una profundidad muy grande.

¿Ayacucho ya ha superado el terrorismo?

Creo que ahora Ayacucho respira un ambiente de paz, un ambiente más tranquilo, aunque todavía queda en la memoria de mucha gente lo que pasó.