Regresar

«La marinera integra a padres e hijos»

Por Rubén Kanagusuku

Oscar Miyagusuku, cultor de la marinera, descendiente de okinawenses y exalumno de La Unión (promoción 87), pertenece al taller Todas las Sangres. Ha participado en diferentes concursos, obteniendo meritorios puestos. En la siguiente entrevista nos comenta más al respecto.

¿Cómo se inició en la marinera?

A raíz de que Cristina Miyagusuku (su sobrina) campeona en el 2008 en la categoría Infantes, fui a inscribir a mi hijo (Matías Miyagusuku) en el taller Todas las Sangres de Magdalena. Todos los años le hice seguimiento a mi hijo, llevándolo y trayéndolo al taller, y me llamó la atención.

¿Y cómo fue la experiencia dentro de la academia?

El taller organiza un evento para padres y profesores. Hay una integración y participación en la danza y  la primera oportunidad que bailé fue en el año 2009 cuando acompañé a mi hijo en una danza y me dije por qué no aprender la marinera, y es así cuando en la clausura del año 2009 me sacan al escenario en donde te acompaña una pareja que sabe bailar. Allí sientes la presión de un público, el escenario, entre otras cosas. Y continúo hasta ahora.

¿Antes había bailado marinera?

He participado en el colegio La Unión en un concurso a nivel de la UGEL, en interescolares a nivel Lima, por Pueblo Libre en la Feria del Pacífico y en el Teatro Segura. Desde allí tengo mi trofeo de danzas folclóricas. Lo único que me faltaba bailar era marinera. En el colegio básicamente era el curso de educación por el arte en donde se hizo un grupo de jóvenes del colegio, en la parte de música, canto y baile.

¿Qué concursos recuerdas?

En mayo del 2009 bailo a nivel de concursos, con solo tres meses de aprendizaje en el Nuevo Tunante, en donde llego a semifinales. Allí la profesora Marita Merina me incentiva a seguir aprendiendo marinera. Hasta la fecha tengo un segundo puesto institucional 2012 con el taller Todas las Sangres, en Trujillo tuve una semifinal en el 2010 en el concurso individual y ese mismo año llegamos a la final con la Asociación Nisei Callao en coreografías, pero aclarando que empatamos el primer lugar. Se hizo el desempate y quedamos en segundo lugar. En el 2013 llegué a semifinales, al igual que este año. Tengo los títulos de campeón en el Concurso Nacional de Pachacamac Kyo Marinera y en el 2012 junto con Matías y Cristina nos presentamos en Trujillo y campeonamos en un concurso de marinera.

¿Qué anécdotas recuerda?

Se siente mucha presión en lo que se llama «el tunel», antes de salir a la pista. Hay mucha presión y se siente en la competencia, también se siente la amistad a través de las barras. Por allí que se haya roto el pantalón o se me haya olvidado la faja.

¿Qué satisfacciones le ha traído la marinera?

Familiarmente muy bien, pues ves cómo los chicos (mi hijo, mi sobrina) se desenvuelven en el escenario, a pesar de la presión de la gente, de las barras, del grupo, por la competencia en sí y veo cómo se pueden desenvolver. Depende de ti los pasos que vas a utilizar. Eso le sirve en la vida. En mi caso, la marinera une a la familia, vamos juntos a los concursos, nos damos ánimo y la pasamos bien que es lo más importante.

¿Qué le recomendarías a los padres?

Recomiendo que inculquen a sus hijos y practiquen cualquier tipo de danza o expresión artística, porque desarrolla la parte intelectual y emocional. Despierta a los chicos muchos dones y mucha sensibilidad, que es lo que nuestra sociedad necesita actualmente, personas más humanas y más sensibles.