Por Christian Hiyane Yzena
Después de seis años de presentada la demanda, la Corte Internacional de Justicia de La Haya, con sede en Holanda, fijó los nuevos límites marítimos entre el Perú y Chile a partir de las líneas costeras de ambos países entre Ilo y Arica. Así, desde el hito 1 seguirá una línea paralela hasta las 80 millas y luego otra equidistante en dirección suroeste hasta completar las 200 millas mar adentro.
El fallo que para muchos podría considerarse como salomónica, le permitirá a Chile la conservación de unos 148 kilómetros desde la franja costera, un área rica en especies marinas e importante para los trabajadores pesqueros de la zona. En ese sentido, no se les ha privado de la fuente de ingresos y de alimentación a las personas que subsisten de esta actividad.
Peter Tomka, presidente del tribunal, hizo un prolongado recuento de los principales acontecimientos y las declaraciones que fueron considerados por la Corte y que además fueron materia del análisis para arribar al fallo definitorio. El equipo peruano, conformado por Allan Wagner, Manuel Rodríguez Cuadros, Eduardo Ferrero Costa y Francisco Eguiguren, fue el primero que llegó a la sala. También estuvo en el veredicto el expremier Juan Jiménez Mayor.
Carece de fundamento
Poco después lo hizo la delegación chilena con su agente Alberto Van Klaveren, quien al conocer la decisión final de la corte señaló en rueda de prensa que lamentaba la resolución, que aceptaba el planteamiento peruano de la equidistancia a la que calificó de carente de fundamento. «La Corte también ha efectuado una modificación del límite de 200 millas que deriva de los acuerdos vigentes, reduciendo la extensión del paralelo. Lamentamos profundamente esta resolución que, en nuestra opinión, carece de fundamento», remarcó.
La opinión de Van Klaveren distaba mucho del mensaje sereno y responsable que vertió también en rueda de prensa Wagner Tizón, quien agradeció a la Corte, a todo el país, a los expresidentes Alejandro Toledo y Alan García Pérez, a las autoridades y a los medios de comunicación. El agente peruano, sin embargo, recalcó que el documento con la lectura del veredicto iba a ser entregado al presidente Ollanta Humala y a la canciller Eda Rivas.
Ollanta: hoy es un día historico
En la tarde, el presidente Ollanta Humala se dirigió al país con el fondo de un cuadro del Brujo de los Andes, Andrés Avelino Cáceres, brindando un mensaje de complacencia, satisfacción y alegría por el fallo final de La Haya.
Asimismo aseguró que desde hoy existe un nuevo mapa del país porque incorpora 50 mil kilómetros a nuestro territorio. “Hoy es una fecha histórica (…) hemos recibido una noticia que cambiará la historia del Perú, porque, a partir de hoy, se modifica el mapa del Perú, se modifica para bien, porque incorpora al territorio nacional, a nuestros derechos soberanos, aproximadamente a 50 mil km2, que entra a ser soberano dentro del mar de Grau”, mencionó.
Afirmó que la decisión de la corte será cumplida en su totalidad por el Perú, siguiendo con la tradición de un país respetuoso del derecho internacional y que esperaba de Santiago la misma actitud. Reveló que se comunicó con el presidente Sebastián Piñera y que ambos se comprometieron a llevar adelante la decisión de la Corte de La Haya.
Posteriormente Humala Tasso, acompañado de su esposa Nadine Heredia y de la canciller Eda Rivas, además de su equipo ministerial, congresistas y autoridades políticas como el Fiscal de la Nación, José Peláez y la alcaldesa Susana Villarán, se dirigió a los exteriores de Palacio de Gobierno y ordenó abrir las puertas para que el público que se encontraba afuera ingresara al patio de honor. Después de brindar un nuevo mensaje, se acercó hasta ellos recibiendo un baño de popularidad.
Chile lo lamenta
El diario Emol de Chile citó algunas de las declaraciones del presidente Sebastián Piñera tras conocerse el fallo de la Corte de Justicia de La Haya. El jefe del estado chileno también mostró su profunda discrepancia con la nueva delimitación del mar, que después de las 80 millas le será devuelto al Perú, aunque subrayó que no perjudicará al país.
\"Es importante destacar que la casi totalidad de la pesca se produce al este de la milla 60, en consecuencia el fallo confirma que Chile conserva la casi totalidad de sus derechos de pesca y muy especialmente los de los pescadores artesanales y resguarda íntegramente la proyección marítima de Arica (…) Esta decisión de la Corte dice que Chile pierde derechos entre 20 mil y 22.500 km2 de su zona económica. Esta cesión constituye una lamentable pérdida para nuestro país\", refirió.
Como se recuerda, días antes del veredicto de la Corte, Piñera reiteró que su país iba a respetar el fallo de la corte de La Haya sea cual fuere el resultado, pero siempre defendiendo los legítimos derechos chilenos. El nudo frondoso del tema, tal como lo señaló el exministro de Relaciones Exteriores de ese país en su momento, Juan Gabriel Váldes, es el tema de la implementación del fallo que el gobernante mapocho afirmó se ejecutaría de manera gradual. Para el presidente Ollanta Humala, sin embargo, esta debía de realizarse en el menor tiempo posible y de manera inmediata.
La historia de la demanda
En noviembre del 2005, nuestro país estableció a través de la Ley de Líneas de Base del Dominio Marítimo la cartografía peruana en el sector sur, observándose una superposición entre los límites marítimos de ambos países. Chile decidió no negociar obligando al Perú a presentar una demanda ante la corte de La Haya el 16 de enero del 2008.
Dicho reclamo, que establecía el trazado del límite marítimo de acuerdo con el derecho internacional y el reconocimiento de la posición peruana dentro de las 200 millas de su costa, fue acogido por la presidenta de la corte, Rosalyn Higgins. El equipo encabezado por su agente Allan Wagner Tizón presentó la memoria de los fundamentos de la demanda el 19 de marzo del 2009.
El documento mereció por parte de Chile una contramemoria, un día después de que el Perú presentara una réplica complementando de esa manera la solidez de los argumentos exhibidos en la demanda. El 11 de julio del 2011, los sureños entregaron a la Corte un documento denominado como «Dúplica» de más de 300 hojas estableciendo que no estaba definida su frontera marítima con el Perú en el océano Pacífico.
A fines del 2012 comenzaron los alegatos orales en el tribunal, cuya ronda de exposiciones iniciaron con nuestro país. La presentación de la demanda ante el tribunal internacional forma parte de los mecanismos de solución pacífica de controversia que recomienda las Naciones Unidas.