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Detalles de la elección de Yamada en el BCR

Por Christian Hiyane Yzena

El 4 de julio del año pasado y después de dos años de espera, un grupo de trabajo del Congreso propuso inicialmente a una terna de tres candidatos a directores del Banco Central de Reserva (BCR). Drago Kisic Wagner, director de Macroconsult y Cementos Lima; Francisco Gonzáles García, exministro de Agricultura de Alejandro Toledo y Gustavo Yamada Fukusaki, decano de la Facultad de Economía y Finanzas de la Universidad del Pacífico y exviceministro de Trabajo y Promoción Social.

De acuerdo a la Ley Orgánica del BCR, el directorio debe renovarse a partir del 28 de julio del año en que se realizan las elecciones generales. Por tanto, las funciones de estos concluirán en julio del 2016, año en que se nombrará a los nuevos integrantes o se ratificará a los actuales. 

En cuanto a su composición, cuatro de los directores son nombrados por el Ejecutivo y los tres restantes por el Legislativo, «necesariamente dentro de los 30 días de iniciada la primera legislatura ordinaria». Por entonces, los tres candidatos propuestos se unirían al directorio presidido por Julio Velarde y conformado por Luis Arias Minaya, José Gallardo y otro nikkei más, como pocas veces se ha visto dentro de un órgano tan importante que tiene como fin principal preservar la estabilidad monetaria del país, Jaime Serida Nishimura.

Un cuarto miembro, Alfonso López Chau, fue propuesto por el anterior Congreso pero sólo de manera transitoria hasta la asunción de los nuevos tres directores. Cabe mencionar que la demora del Legislativo en la elección de los miembros faltantes obligó a Beatriz Boza y Abel Salinas a renunciar a sus cargos.

La repartija
El 17 de julio, el pleno del Congreso perdió la oportunidad de mostrarle a la ciudadanía que los intereses del país estaban por encima de los partidarios. Se consumó la famosa «repartija» cuando además de los miembros faltantes del BCR, debía elegirse a los integrantes del Tribunal Constitucional y la Defensoría del Pueblo.

Después de destempladas intervenciones y negociaciones bajo la mesa, el Pleno eligió a las nuevas autoridades sobre las que pesaban una serie de cuestionamientos, especialmente sobre Pilar Freitas, en la DP. La única terna que obtuvo 93 votos, fue la del BCR, conformada por Kisic, Gonzáles y Yamada. Días después el propio Congreso cuya presidencia la ejercía Víctor Isla, decidió dejar si efecto las polémicas designaciones. Todo volvía a fojas cero.

El titular de la entidad autónoma, Julio Velarde lamentó la anulación de los nuevos miembros del BCR y advirtió que una situación de esa naturaleza debilitaría la calificación crediticia del país. Asimismo destacó la capacidad técnica y la trayectoria moral de cada uno de ellos y lo bien que habían recibido los nombramientos los inversionistas nacionales y extranjeros. «Conozco a todas las ternas que eligió el Congreso desde la Constitución de 1979 y probablemente ésta sea una de las mejores que se han formado hasta ahora», puntualizó.

Finalmente con respaldo parlamentario
Cinco meses después, el pasado 12 de diciembre, el Pleno del Congreso eligió finalmente a los nuevos directores del BCR que fueron los mismos que se quedaron sin piso en julio pasado, cuando el parlamento decidió anular la elección de entonces.

Gustavo Yamada obtuvo 101 votos a favor al igual que Kisic. Gonzáles, sin embargo, sólo obtuvo 70 votos y la abstención de Fuerza Popular, el grupo parlamentario de Keiko Fujimori, quien cuestionó su cercanía con el expresidente Alejandro Toledo Manrique. Como pocas veces se vio, la terna de aspirantes mereció el respaldo de seis de los ocho grupos parlamentarios. Algo inusual tomando en cuenta el terrible nivel de dispersión que existe en este poder del Estado.

Una semana después, los tres nuevos directores juramentaron ante el presidente del Poder Judicial, Enrique Mendoza Ramírez en el Salón de Embajadores del Palacio Nacional de Justicia. Previamente estamparon su firma en el Libro de Actas de la Corte Suprema de Justicia.

Lo que se viene
Si bien faltan dos años y medio para el término de su mandato, el directorio del BCR que tiene entre sus filas a Serida y Yamada cumplirá un importante papel dentro de la política monetaria del país, especialmente ahora que la economía nacional se ha desacelerado y el mercado cambiario se comporta de acuerdo a los factores externos y a la coyuntura internacional.

Cecilia Niezen ha elaborado un artículo para El Comercio sobre los factores  que podrían afectar el crecimiento del país en este año. Precisamente, la investigadora cita un estudio elaborado por el BCR sobre el aumento de 2°C en la temperatura máxima del planeta y de 20 por ciento en la variabilidad de las lluvias, lo que generaría al 2030 «una pérdida del seis por ciento del PBI, con relación al PBI potencial de ese año».

En ese sentido, urge la conformación de una mesa de prospectiva con la participación de profesionales de distintos sectores para afinar políticas que aborden este problema global que tendrá efectos a nivel global. Los otros factores que Niezen nombra son el narcotráfico,  la inseguridad ciudadana y los conflictos sociales. Temas todos ellos que de una u otra manera tienen relación con el BCR y con todo el aparato del Estado en general.  

Un año difícil, sin duda, como suele ocurrir siempre en nuestro país. A Serida y Yamada la mejor de las suertes en la labor que desempeñan.