Kimie Suda de Muramatsu, 84 años, exalumna de Lima Nikko, formó parte de los 400 fundadores y socios vitalicios que recibieron un merecido homenaje en la ceremonia central por los 60 años de la Asociación Estadio La Unión, AELU. En agradecimiento, el presidente institucional Julio Gushiken les hizo entrega de un diploma a cada uno de los agasajados.
Para la señora Kimie, asistir al festejo de aniversario fue rememorar una experiencia inolvidable de hace seis décadas. Por eso, al leer el diploma de reconocimiento: «En agradecimiento de AELU al gran esfuerzo e invalorable aportación en la adquisición del terreno, el cual se ha convertido en un lugar de encuentro e integración familiar durante estos 60 años», recordó cómo fue el terreno adquirido en Pueblo Libre para la construcción de AELU. «El terreno era una chacra donde sembraban algodón», dice.
El primer paso, según cuenta Kimie Suda, consistió en ayudar a nivelar el terreno. De tal manera que fueron muchas las personas que pusieron la mano para limpiar lo que iba a ser la base del local de AELU.
«Recuerdo que me di tiempo para ir hasta Pueblo Libre para recoger las piedras. Por ser una hacienda de algodón había muchas piedras y muchas plantas secas», detalla, al volver mentalmente al año 1950.
Explica que su papá, Toyokei Suda, inmigrante de la prefectura de Yamanashi, les enseñó a sus hijos que la AELU iba a convertirse en una institución deportiva, un campo deportivo para practicar todas las disciplinas. «Mi papá nos enseñó a proyectarnos en la AELU como una institución para los jóvenes de la década del 50», subraya.
La familia Suda vivía en Ancón y desde el nacimiento del proyecto de AELU, Toyokei Suda, su esposa Kaneko Goto y sus hijos entregaban gran parte de su tiempo cada fin de semana para lograr el futuro local de la AELU. Además, la colaboración ha sido también económica.
Sesenta años después de haber vivido el hábito de solidaridad con la colectividad nikkei, Kimie Suda de Muramatsu se siente muy feliz cada vez que visita la AELU y observa la moderna infraestructura, así como la asistencia de niños y jóvenes que se dedican a practicar deportes. «Ahora AELU tiene un futuro asegurado», remarca.
A Kimie Suda, fundadora, le agrada emitir su voto en cada una de las elecciones presidenciales en AELU, por eso acudió el domingo para elegir al nuevo presidente institucional. «El domingo fui a votar, a pesar de que había un sólo candidato», acentúa, al referirse a la elección de Jimmy Shimabukuro, quien reemplazará en el cargo a Julio Gushiken.
«Bazar Suda»
Kimie Suda, anconera desde su nacimiento, estudió en la ex Escuela Japonesa Lima Nikko y pertenece a la promoción XVII.
Relata que en los años 60, Ancón era un balneario de la crema y nata. «Allí vivían muchos inmigrantes italianos», señala.
La época más difícil fue la deportación de los inmigrantes japoneses a los campos de concentración en Estados Unidos. A su papá le confiscaron el negocio, pero el apoyo de los pescadores anconeros evitó su deportación.
Actualmente Kimie vive en Lince y desde 54 años se dedica al «Bazar Suda» (cuadra 9 de José Leal). Los días jueves se da tiempo para participar en el programa de la tercera edad Ryoichi Jinnai.