Por Rubén Kanagusuku
Luis Kanashiro, actor profesional y profesor de Teatro en la PUCP, integra el elenco de El Regreso, una telenovela chilena que se emite por la tarde y que es producida por el área dramática de la cadena de Televisión Nacional de Chile, bajo la dirección general de María Eugenia Rencoret y la producción ejecutiva de Patricio López. Todos los capítulos los podemos encontrar en Youtube. En la siguiente entrevista, Luis Kanashiro nos comenta más al respecto.
¿Cómo llega a actuar en la televisión chilena?
La primera vez que llegué a Chile fue en el 2008. En las redes sociales salió un aviso que decía «se necesita actor oriental». Entonces un amigo me avisó y me puso en contacto con esta persona que tenía el encargo de buscar un actor oriental aquí en Lima para que trabajase en Chile. A través de él me puse en contacto con la productora chilena, me enviaron el pasaje y el libreto, y fui dos veces en el 2008 para interpretar al doctor Zeto Mishima en la teleserie Gen Mishima.
¿Cómo fue el papel en esa ocasión?
Era un médico japonés, genetista, que llega a Santiago a crear su instituto para manipular los genes de algunos niños y transformarlos en superdotados en diversas habilidades. Por ejemplo, uno era especialista en Neurolingüística y podía manejar muy bien el lenguaje, otro tenía una memoria extraordinaria en cuanto a números. Esa fue la primera y única serie de ciencia ficción que se hizo en Chile. Y a raíz de esa participación es que me buscan y me convocan después de un amplio casting que han hecho para esta teleserie.
¿Se puede comparar a los equipos de producción chilenos y peruanos?
Allá nunca me he sentido tan bien en una producción. Se respeta al artista. Yo he ido a algunas producciones aquí en Lima en donde no hay sitio para el descanso de los actores. Allá tenemos un lugar donde vestirnos, con aire acondicionado, frío o caliente, tenemos siempre café y todas las atenciones que se pueda tener. En ese sentido yo me siento muy halagado. A algunas productoras peruanas les falta bastante todavía.
¿Qué nos podría comentar del papel actual que interpreta?
Es de un papá coreano que tiene su hija que «desgraciadamente» se enamora de un chileno. Tiene su tienda en el barrio El Patronato, donde venden telas y que es muy similar al centro comercial de Gamarra en Lima. Inicialmente estuvieron allí muchos árabes, pero en la década de los 70 llegaron los coreanos que con la oferta de los precios se fueron adueñando de las tiendas y del espacio. Ahora hay como 2500 coreanos en Chile y represento a uno de ellos.
Dicen que es un tipo muy severo y encuentra a los chilenos irresponsables, derrochadores y poco educados, por lo que prefiere estar con coreanos. Está muy orgulloso de su hija, su mayor preocupación es ella. Que encuentre un buen novio coreano. Yo sé que tiene éxito la telenovela y está muy bien vista. Esta se presenta de lunes a viernes a las 3 p.m. en la televisión chilena. Es una historia muy divertida. Yo me encuentro muy contento con este personaje que va desde el principio al fin de la teleserie.
¿Falta grabar varios capítulos?
Así es. Estamos recién por la mitad. He estado yendo y viniendo a Chile desde setiembre pasado y terminará en febrero. Voy dos semanas a Chile, grabo y regreso dos o tres semanas a Lima. Llego, me esperan en el aeropuerto, estoy alojado en un hostal donde ya me conocen y me siento como en mi casa. Al día siguiente voy a grabar. Así estoy.
¿En las calles chilenas lo reconocen?
Sí, la gente es muy amable, muy sonriente y muy contenta. A pesar de que interpreto a un tipo severo, soy gracioso y la gente lo recibe con mucho cariño.
¿Qué proyectos tiene a futuro?
Grabar la novela hasta terminar. Yo he tenido que dejar todo en Lima, las clases de teatro que dicto en la Católica, he cerrado mi pequeña lavandería y otras cosas que tenía en mente hacer. Estoy avocado solamente a este proyecto hasta febrero y después vamos a ver qué pasa.
He vuelto a ser artista, a vivir del día. Después seguramente volveré a mis clases, me interesa mucho dar clases a nikkeis. Por ejemplo, este muchacho «Hiro» (Paolo Goya) de Al fondo hay sitio, leí en una entrevista de este diario que estuvo en un taller con Maritza Gutti y le sirvió para su actuación en la teleserie. Me encantó que él esté allí y no ser el único nikkei que hace teatro. Me gustaría que haya más nikkeis y que se dediquen profesionalmente al teatro.