Cuarentaicuatro obaachan y ojiichan residentes en la Casa de Reposo Emmanuel, en Puente Piedra, vivieron ayer un emotivo encuentro generacional con los alumnos de inicial, primaria y secundaria, profesores y directora Juana Miyashiro, del colegio Hideyo Noguchi, quienes les dieron la bienvenida levantando en alto las banderitas de Perú y Japón.
Cuando bajaron del bus los escolares se encargaron de tender sus brazos para que los adultos mayores se apoyen e ingresen al amplio local hideyino. Los visitantes estuvieron acompañadas por el director de la Casa Emmanuel, Luis Takehara; Ernesto Tsuchime; y la hermana Cristiana Kawakami; subdirectora ejecutiva y voluntarias.
Las dos personas de mayor edad en Emmanuel son Kimiyo Aoki, de 102 años de edad, quien se emocionó al ver flameando las banderas japonesas. Contó que recordó el símbolo de su país, Japón, especialmente de su tierra natal, la prefectura de Nagano. Con una sonrisa dijo que ahora le gusta que le digan «señorita». Muy feliz Tsuruyo Goto, contó que el 2 de octubre va a cumplir 97 años. Ella nació en la prefectura de Fukushima y vino al Perú muy joven y al conocer Emmauel, decidió vivir allí.
Los visitantes de Emmanuel recorrieron el colegio Hideyo Noguchi, luego se establecieron en cómoda sillas. Entibiaron la mañana tomando ocha, luego se animaron cantar, tanto canciones japonesas así como los valses peruanos, por ejemplo, inolvidable Alma, corazón y vida, que hizo suspirar a los presentes de todas las edades.
A las 12 en punto, las obaachan y los ojiichan almorzaron la riquísima pachamanca hideyina. La suavidad y el delicioso sabor fue del agrado de todos los residentes en Emmanuel. La jornada fue animada con las presentaciones artísticas de los alumnos de Hideyo Noguchi, con variados bailes y canciones. Los visitantes también cantaron. Cerraron su presencia con un lonche y partieron de retorno la Casa de Reposo Emmanuel.