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«Señor Yamashiro acompáñenos a tocar las puertas para recuperar el cementerio Casablanca»

Por: Ciria Chauca Falconí

Miguel Gusukuma Gusukuma, desde hace 24 años es el presidente de la Asociación Peruano Japonesa de Cañete. Su mayor preocupación es recuperar el cementerio japonés Casablanca, que no es únicamente una tarea de la colectividad nikkei cañetana, más bien es la responsabilidad de toda la comunidad peruano japonesa.

Hijo de inmigrantes okinawenses, de la ciudad de Nakagusuku por la rama materna y de Kitanakagusuku, por su papá, Gusukuma  se dedica al cultivo de uva y producción de pisco y vino. Es el gerente general de Destilería Vitivinícola La Huaca (Panamericana Sur km. 142 San Luis, Cañete). El pisco que produce Gusukuma ya está en el mercado japonés, en las prefecturas de Gifu y Okinawa.

¿Cuál es la situación actual de la APJ Cañete?
Vamos caminando  a paso lento, pero avanzando, la situación está un poco difícil por la falta de material humano.

¿Cuántos socios tiene?
Los socios antiguos, que siempre están con nosotros, somos 50. Son más de 400 los asociados pero no intervienen, son socios pasivos, otros están por Japón, siempre hay problema de material humano, pero con tan pocos socios de todas maneras camina la APJ de Cañete.

¿Cuántos años tiene esta institución?
La APJ de Cañete si contamos desde la Sociedad Central Japonesa de Cañete  es desde el año 1930, ha ido cambiando de nombre ahora es la Asociación Peruano Japonesa de Cañete, y ya tiene 83 años.

¿Está preparando a los futuros presidentes institucionales?
Para prepararlo para el futuro voy a tener que agarrar a un muchacho de las orejas y llevarlo a la fuerza (jajaja), porque no hay jóvenes interesados en el futuro de la institución, más bien están acostumbrados que yo sea el presidente de la APJ de Cañete.

¿Desde cuándo es presidente?
Desde hace 24 años.

¿Le dedica a la APJ parte de su vida?
Sí, pero no me arrepiento, me ha dado bastantes frutos, no solamente institucional, sobre todo conocer amigos, es la ganancia de un presidente.

¿APJ Cañete es responsable del mantenimiento del cementerio Casablanca?
Sí, sí...

¿Cuántas tumbas hay?
En el cementerio Casablanca hay 680 difuntos, desde el año 1936.

¿Cómo será más adelante?
Esa es mi preocupación, justo estaba conversando, vamos a tener que hacer una cruzada para recuperar ese cementerio, arborizar y construir nuevas estructuras, incluso poner baños, porque las personas que visitan muchas veces buscan servicios higiénicos y no lo encuentran, entonces estamos en eso. Tenemos que tocar puertas, porque verdaderamente no solo es tarea mía, eso es tarea de tarea de todas las asociaciones de toda la colectividad nikkei...

¿Qué debe hacer la Asociación Peruano Japonesa?
Al menos brindarnos apoyo, sino es económico, por lo menos acompañarnos a tocar puertas, eso es lo que voy a pedir al señor Jorge Yamashiro, que nos acompañe a tocar puertas, porque yo creo que es tarea de todos y no es solamente es de la APJ de Cañete, porque esta institución solamente administra.

¿Cuántos ihai hay en el templo Jionji?
Más o menos hay 2500 ihai.

¿Está creciendo la cantidad de las tablillas?
No, más bien se mantiene, incluso hay gente que entra y otros que salen...

¿Por qué salen?
Porque algunos se llevan el ihai a Japón o otros lugares.

¿Cómo está la insfraestructura de la APJ cañetana?
Constantemente se hacen refacciones y así seguimos, porque lo mantenemos cooperativamente.

¿Cuál es su apreciación de la presencia de Kumamoto?
Fortalece porque uno se siente que no lo tiene el templo Jionji por gusto, se ve los kenjinkai se acuerdan de sus antepasados, y nosotros también nos sentimos orgullosos de apoyarlos y ayudarlos a conocer mejor sus antecedentes familiares.

¿Algún llamado a la colectividad nikkei?
Que no se olviden lo que hicieron los primeros inmigrantes japoneses y que sepan que nosotros estamos aquí por ellos.

Pisco peruano en Gifu y Okinawa
¿A qué se dedica?
Lo que es agroindustria.  Agricultura, producción de uva y producción de pisco. Una parte de la uva es para el vino y el pisco y otra parte es para el mercado en Lima.

¿Exporta el pisco que usted produce?
Sí, está en el mercado japonés, en la prefectura de Gifu, y en la prefectura de Okinawa tenemos una pequeña filial, desde hace dos años. Es difícil cambiar la costumbre de un pueblo, pero paulatinamente está creciendo el consumo del pisco peruano en Okinawa.