Por Alejandro Yoshioka
Dos japoneses están a punto de completar una hazaña que ninguno de sus compatriotas logró, dar la vuelta al mundo en auto. Se trata de Ryu Hiraiwa (23) y Kiichiro Hayashi (24) quienes se encuentran en Lima en una travesía que los llevó por Asia, Europa, África y hoy en América.
El 7 de abril de 2012, Ryu y Kiichiro partieron de Totori Ken a bordo de un Mitsubishi Delica del 97. El vehículo ha sido acondicionado para convertirse en su hogar desde hace más de un año y es testigo de innumerables aventuras por más de 50 países.
Ambos jóvenes culminaron la carrera universitaria de Política Internacional y decidieron emprender el reto de dar la vuelta al globo por una ruta que se inició en Japón, luego Rusia, continuó por la península balcánica y la península ibérica para después iniciar el recorrido por la costa atlántica de África, en América entraron por Argentina, prosiguieron por Paraguay, Brasil, Bolivia y entraron al Perú por Puno, conociendo Cusco, Ica y Lima.
El deseo de Ryu y Kiichiro es recorrer América hasta Alaska y desde los Estados Unidos regresar a Japón en barco a mediados de enero del próximo año.
Toda esta aventura no ha sido tarea fácil para los jóvenes japoneses que tuvieron que trabajar duro para juntar el dinero necesario para iniciar el viaje, además de contar con el apoyo de más de 200 personas y empresas que auspician este viaje por el mundo que les ha permitido conocer a cientos de personas, maravillosos paisajes y a encontrarse con ellos mismos.
En Perú
Ryu y Kiichiro no solo coleccionan postales fotográficas de los lugares a los que llegan, ellos atesoran más la amistad que entablan en cada país. Por azares del destino los viajeros conocieron a los nikkeis Jorge y Adriana Nakaya, quienes decidieron guiarlos por Lima al ver que los jóvenes tenían la edad de sus hijos y que nuestra capital puede ser caótica para quien no está acostumbrado. Con los Nakaya, los viajeros visitaron el CCPJ y AELU, quedando sorprendidos por lo grande y lo bien organizada que es la colectividad peruano japonesa.
Asimismo tienen albergue en el hospedaje de Mario Villalba y su esposa japonesa Natsuki, quienes le abrieron las puertas por esta semana que estarán en Lima.
Del Perú, Kiichiro señala que una de las cosas que más le gusta es el ceviche, mientras que Ryu nos cuenta que quedó maravillado con las aguas termales en Sicuani en Cusco. Justamente los viajeros llegaron hasta Machu Picchu donde quedaron sorprendidos con una de las maravillas del mundo. Sin embargo no todo fue color de rosas en Cusco, pues en una de las paradas sufrieron el robo de sus pertenencias. Y aunque esto fue una mala experiencia, la imagen que los jóvenes tienen del Perú es muy positiva e incentivan a través de las redes sociales a visitar nuestro país.
Casa-hogar
La pequeña minivan que conducen Ryu y Kiichiro no solo muestran los golpes de un viaje sumamente duro, sino que llevan mensajes de aliento y recuerdos de los diferentes países a los que han llegado.
En Europa quedaron maravillados por lo azul y limpio del Mar Adriático, donde pescaron y pudieron alimentarse. En Uzbequistán recibieron propuestas de matrimonio en cada uno de los días en los que estuvieron. En España fueron víctimas de los amigos de lo ajeno. Mientras que en África no solo se toparon con un sinfín de animales de la jungla, sino que sufrieron con lo agreste del camino y aunque ninguno sabe de mecánica, pudieron salir airosos de la travesía.
De esta forma, Ryu y Kiichiro cumplen su sueño llenándose de vivencias y amigos.