Por: César Tsuneshige
La planificada ruta hacia Iquitos, capital del departamento de Loreto, iniciada en el mes de febrero del 2013, se logró gracias a la intensa labor desarrollada por Isabel Nakaya de Suzuki, quien con la anuencia de la directiva que preside Lucy de Furugen, y en coordinación con Nátaly del Águila, de Nambei Travel Perú S.A.; se concretó con la salida del aeropuerto Jorge Chávez, el día jueves 29 de agosto, en el vuelo de LAN 2380 a las 5:25 a.m. con 70 pasajeros del Club de Caminantes AELU- APJ.
29 de agosto
Llegamos a Iquitos a las 7:20 a.m., fuimos recibidos por el personal de Nambei, Jaime del Águila y señora., así mismo de los guías, quienes nos brindaron el apoyo en los buses hacia el hotel Parthenon, donde desayunamos; para luego dirigirnos hacia el embarcadero rumbo al albergue.
En la ruta, apreciamos el cambio sustancial del panorama citadino, contrastando con la inmensa selva verde y el calor agobiante, luego de embarcarnos en los botes respectivos, el que suscribe en el Picaflor, otros en el Grumete; iniciamos este tours de aventura, en la confluencia de los ríos Nanay y Momón, afluentes del río Amazonas.
Al surcar el Nanay, que significa dolor o pena en quechua, de aguas de color marrón, tuvimos paradas en el Centro de Rescate «Sueños de Momón», donde observamos animales exóticos de la región como los monos choros, añuje (roedor), pájaros, guacamayos, osos perezoso, y lógicamente a la famosa anaconda, serpiente enorme dimensión.
La otra parada fue para conocer a la tribu de los Boras, donde fuimos recibidos en la «maloca» «casa de visita» por el cacique Rafael, quien en su lengua nativa nos fue narrando parte de la historia. Boras significa, hombre sin aretes, ellos provienen de Colombia, son migrantes con 50 años de residencia en el Perú. Ellos no viven aquí, utilizan la «maloca» como centro de trabajo y para las visitas. Nos despi¬dieron con danza típica de la tribu.
Proseguimos navegando en el río Momón, hasta llegar al albergue Amazon Rainforest Lodge, al medio día.
Los bungalows, con un ambiente selvático, todo de madera y comodidades propias. Una sala dormitorio, sillones, escritorio, baño y TV. Aunque se encuentran distantes, uno a otros, están articulados por puentes semejantes a los tentáculos del pulpo, pero con pequeñas señalizaciones, felizmente contamos con copia del plano del Amazon, que en parte nos facilitó la ubicación.
Después de la cena, pese al cansancio todos aprovechamos la excursión en la noche, para conocer el llamado de la selva o sinfonía en la hora nocturna. Cada grupo en las respectivas embarcaciones, río arriba en plena oscuridad, pudimos escuchar el cántico de la cigarra, de los pájaros nocturnos, o el croar de las ranas, sapos, y en esa quietud con los motores apagados, el golpeteo de las aguas y el desplazamiento del bote. Después de mucho tiempo pude apreciar un cielo estrellado. También nos explicó sobre la costumbres de los ribereños, su diaria rutina y en el caminar el respeto a los animales como la serpiente venenosa Shushupe, también del temor a los Tunchis (almas malignas) en las noches, de la bebida a base de yuca el masato.
30 de agosto
Muy temprano, a las 5.30 a.m., aprovechamos la mayoría del viaje opcional con las embarcaciones respectivas para observar el amanecer, los cánticos de las aves diurnas y algunos ribereños pescando con sus redes. Del traqueteo del pájaro carpintero que con su fuerte pico taladra la madera. Nos relata que los ribereños capturan a esas aves, para macerar la cabeza en aguardiente y obtener un fuerte afrodisiaco natural semejante al viagra. Aquí apreciamos la coordinación del piloto con el guía, para evitar el choque del bote con los enormes troncos. Narraciones que como anécdotas enriquecen nuestro conocimiento. Este río Momón, tiene aproximadamente 8 metros de profundidad, pero en época de invierno ante la crecida llega hasta 15 metros.
Al descender de los botes iniciamos la caminata con las botas puestas. Los guías nos explicaban sobre los árboles como la «chambira» ( para la elaboración con sus fibras de la hamaca); la palmera del aguaje, capirona ; fruto de la yarina; entre otros.
El golpeteo de los tambores y las voces de michara, michara, la bienvenida de la tribu indígena de los jíbaros, viven entre la frontera de Perú y Ecuador, son migrantes famosos como reducidores de cabeza. Después de las palabras del cacique y su mujer, el inicio de la danza, donde participaron los Caminantes. Proseguimos en el andar y llegamos hasta la cabaña de Raúl Hidalgo, quien después de sufrir una rara enfermedad, asistido por un curandero, beber la aya¬huasca, curó su enfermedad. De allí desarrolló su habilidad cultivando las plantas y árboles medicinales que posteriormente nos mostró. Su jardín con árboles de la Uña de gato, Sangre de grado, Pan del árbol, Motelo zanango, (hojas que después de quebrado se recuperan), Clavo huasca, planta aromática, para la elaboración de afrodisiacos. R.C; L.L; P.P.; L.P.M. 7 V.S.S.; Abuta, triglicéridos, colesterol, así mismo miel de abeja.
Después del almuerzo la visita a Piraña Park, Caserios GenGen y Centro Fuerte, donde se repartió golosinas y polos a los niños. Visita al Jardín Botánico de Chullachaqui. En la noche un fin de fiesta.
31 de agosto
Desayuno en el Lodge, para alistar las maletas para dirigirnos a Iquitos. Algunos aprovecharon para el baño refrescante en la piscina. Luego del almuerzo dejamos el albergue en las embarcaciones respectivas, surcando el rio Momón, Nanay, y Amazonas.
En los buses hacia el hotel Parthenon, conociendo en la ruta los lugares históricos de Iquitos, Casas de los antiguos caucheros, la casa de metal de Eiffiel, Plaza de Armas, la Iglesia Matriz, prefectura, Hotel Palace (1905); Casa Morey (discoteca Papá Piraña), algunas compras en el mercado hasta el Hotel Parthenon. En horas de la noche paseamos por el malecón y cenamos cercano a la plaza de armas.
1 de septiembe
Desayuno en el hotel, luego al zoológíco de Quistococha, observar la hermosa laguna, en lo particular retornar después de cuatro décadas, con un cambio sustancial, criadero de paiches, hoy con el delfín colorado, monos (machin negro), maquisapa, leoncillo; ronsocos (roedor), sachavaca o tapir, añujes, otorongos, águilas, huanganas (jabalíes), papagallos, búhos, anaconda en su piscina; con buenas instalaciones y señalizaciones. Aquí nos refrescamos con el agua de coco natural . El acuario con peces de la región.
Luego nos dirigimos al Criadero del manatíes, donde los custodios, mantienen, alimentan a los bebes, evitando la extinción. Este criadero tiene el apoyo de una ONG norteamericana de Dallas. Logrado su madurez, a su ambiente natural en plena selva. Vuelta al hotel y almuerzo, salida hacia el aeropuerto-LAN ,via Lima.
Fue un viaje de aventura, con caminatas en plena selva lógicamente algo deshidratados, haber gozado con la compañía solidaria de todos, con magníficos guía Allen Rodríguez, Humberto del Aguila; Jimmy Rengifo,y Denis Arimoya ; así mismo de la atención personalizada. Probablemente encontramos algunas descoordinaciones, mínimas por cierto; pero la buena voluntad prima, sobre todo la tolerancia. En lo personal admirar la firmeza y voluntad de muchos, y el gran trabajo de todos los directivos.
Seguimos en el camino. Su amigo viajero César Tsuneshige Fukuda.