Realizado el pasado domingo 8 de setiembre en el auditorio Junji Nishime de la Asociación Okinawense del Perú, el cumpleaños de Samuel Matsuda Nishimura convocó una gran cantidad de personas entre familiares, amigos, shimanchu e invitados especiales.
Luego de la parte protocolar y respectivas presentaciones, teniendo como maestro de ceremonias al doctor Hugo Kaneku, hubo una rueda de preguntas de los miembros de la mesa principal al agasajado Samuel Matsuda. La mesa estaba conformada por el abogado César Uyeyama; el primer vicepresidente de Uruma Shi Kyoyukai, Sergio Tokumori; Luis Iguchi; el cónsul Yasushi Imai; el vicepresidente de la APJ, Francisco Okada; Pedro Aritomi; el vicepresidente de la AOP, Munetaka Ganaha; Enrique Maeshiro; Miguel Kudaka; y César Tsuneshige.
La primera pregunta fue formulada por el doctor Miguel Kudaka, ¿Qué impresión tuvo al ser presidente de una entidad tan representativa como la AUNP?. «Realmente fue un motivo de sumo orgullo y un gran desafio pues recién la institución estaba dando sus primeros pasos. Yo fui el segundo presidente, dos años después me llamaron para que postule nuevamente y les dije que ya me iba al Japón. Me postularon y fui elegido nuevamente presidente. Realmente fue una experiencia maravillosa pues allí aprendí muchísimo de todos los amigos y universitarios de esa época»
Seguidamente, Samuel Matsuda comentó: «con Luis Iguchi organizamos una velada artística en favor de la Clínica San Juan de Dios. Nunca se había organizado esto. Lo hicimos en el auditorio de Perú Shimpo. Con don Enrique Maeshiro organizamos la presentación del libro: Mensaje de dos patricios a la comunidad peruano japonesa: Jorge Basadre G. y José Luis Bustamante y Rivero que fue uno de los hechos que más me enorgullece ya que estos autores, grandes hombres de toda la historia del Perú hayan dado su aval a la presencia japonesa en nuestro país».
Ante la pregunta del vicepresidente de la APJ, Francisco Okada: ¿Cuáles son los proyectos de Samuel Matsuda para el futuro?. El autor de Rehenes en la sartén respondió: «tengo 72 años y estoy en mi cuarta vida. Tengo vida, tengo entusiasmo, tengo la familia, tengo amigos y tengo proyectos: publicar una segunda edición de Rehenes en la sartén y el otro proyecto tiene que ver con el país, con la ciudadanía. Es un proyecto para tratar de corregir la forma de actuar errada que en muchos casos vivimos en nuestra sociedad. Se trata de hacer videos en donde los niños sean los principales protagonistas. Un ejemplo: un niño va por la calle y le pide a su papá que le compre un plátano y este compra dos, uno para cada uno, y mientras van caminando el papá descascara el plátano y lo tira a la calle. El niño le dice: ‘no papá, así no es’, recoge la cascara y lo tira a un tacho. No hay más explicaciones. Y así podemos hacer miles de casos de este tipo de conductas equivocadas. Allí parte uno de los graves problemas de nuestra sociedad. Es mejor empezar por los niños ya que a los adultos es más dificil cambiarnos. Ya hay muchas entidades que están haciendo este tipo de trabajo y yo simplemente me voy a aunar a esto».
Pedro Aritomi por su parte le pregunta ¿Qué experiencia agradable tuvo estando de rehén? «Una de las experiencias agradables fue la inteligencia, la serenidad y la sobriedad de todos los rehenes. Nos dijimos que no somos 72 sino solo uno. ‘Todos para uno y uno para todos’ como los tres mosqueteros. Nadie habló nunca en el transcurso de los 126 días de problemas ajenos, personales o familiares. Solamente en la convivencia se conoce realmente a las personas».
Sobre la pregunta de Pedro Munetaka Ganaha sobre la experiencia de congresista, Samuel Matsuda respondió: «Hace poco estuve en una reunión y me presentaron: ‘va a hablar el excongresista Samuel Matsuda’ y les dije ‘ya no me llamen excongresista porque ahora es un insulto grave’. Pero como todo en la vida hay que sacar lo positivo y constructivo y en el Congreso tuve tanto experiencias frustrantes y decepcionantes como de lo otro. Hay gente muy buena, correcta y honesta en el Congreso, que realmente quiere servir al país. No es como se quiere generalizar».
Al concluir, se realizó la presentación de niños que cantaron diversos temas peruanos y japoneses para el deleite del público asistente. El agasajado procedió a apagar las velas del cumpleaños y la reunión se extendió con la alegría del conjunto criollo de Uruma Shi.