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Macla Yamada: “Yo soy nikkei”

Por Ciria Chauca Falconí

María Claudia Yamada Ayala, 18, lleva el arte en su sangre nikkei. Al descubrir sus raíces por la rama paterna se dio cuenta que su inclinación artística viene de la cultura japonesa. Hasta el 29 de septiembre actúa en la obra teatral Un cuento de cuentos

Está enamorada de Japón, su  sueño es conocer este país dentro de dos años. Le gustaría participar en las actividades de Perú Saga Kenjinkai.

¿Macla eres actriz de televisión y de teatro?
Soy actriz y bailarina de ballet, por ahora me dedico al teatro, y en el mes julio terminé de filmar la primera película peruana de ciencia ficción, que se llama Afuera y será estrenada en todos los cines en el verano del 2014.

¿Cuál es tu papel en esta película?
Tengo el papel de Fabiola, una chica de 17 años, rebelde y liberal, pero que al pasar ciertos sucesos de terror se va a dar cuenta que era todo una careta y que ella es una niña a fin de cuentas, que extraña a sus papás y que se desespera y entra en crisis. Es un cambio muy radical, un papel que me costó esfuerzo sí, pero a mí me fascinó. Me entusiasman los retos como actriz, siempre quiero hacer cosas diferentes.

¿Hasta fines de septiembre actúas en una obra teatral?
Sí, estoy en la Alianza Francesa con la obra para niños Un cuento de cuentos. Interpreto a Mónica, una niña de ocho años, que odia leer, no le gusta, no tiene el hábito y su mamá intenta hacerla leer con la ayuda de  hada Brunella, el hada de la lectura y el conocimiento, y Mónica descubre qué bonito puede ser este hábito, que se está perdiendo un poco, mucha gente y muchos papás y niños ahora están más en la tecnología y dejan atrás los libros, que siempre son importantes.

¿Desde cuándo actúas?
Empecé bailando a los 16 años, me preparé en ballet, hip hop, jazz y salsa. A los 17 años se me presentó la oportunidad de protagonizar una obra musical donde canté, bailé y actué, se llamó Anastasia, lo presentamos en el teatro Pirandello, junto con un elenco joven y muy talentoso. A raíz de eso vino la siguiente obra  La chica de la torre de marfil, bajo la dirección de Sergio Galliani, en el teatro Canout. La temporada terminó el 4 de agosto y el 17 de agosto empecé Un cuento de cuentos, así es que gracias a Dios tengo trabajo y quiero seguir haciéndolo, vamos a ver qué propuestas vienen para el próximo año o para este año.

¿Como actriz cuáles son tus proyectos?
Terminar mi formación en la Asociación Cultural Diez Talentos, mi maestro es Bruno Odar, un reconocido actor y director del medio a quien le agradezco todo lo que me está enseñando y que lo estoy aplicando. Después, voy a hacer teatro y de repente si recibo alguna propuesta de televisión también lo haría, tendría que leer muy bien el guión, bueno, espero hacer lo que venga, y de aquí a dos años mi proyecto es viajar fuera del país para estudiar en Argentina o Estados Unidos. Trato de ahorrar lo que se puede para estudiar en el extranjero.

Al terminar la secundaria, ¿de inmediato hiciste arte?
Incluso desde antes de terminar la secundaria, hubo momentos en los que me distraía de mis propias clases de colegio por estas actividades, pero mis papás siempre me apoyaron y me enseñaron que si quería lograr mis metas, también tenía que ser aplicada en el colegio, así que llevé las dos cosas a la par con mucha dedicación... o al menos lo intenté (jajaja).

¿Macla te sientes nikkei?
Sí, me siento nikkei, de todas maneras.

¿Qué es ser nikkei?
En realidad yo no sabía mucho de mis raíces hasta que en el quinto grado me pidieron hacer un árbol genealógico, así pude descubrir la historia de mi bisabuelo Heitarou Yamada, que llegó al Perú en el barco Amaru Ninja hace muchísimo tiempo, después su hijo, que es mi abuelo, se casó con mi abuela, que es una cañetana. Ahí está la unión peruano japonesa, luego nace mi papá. Mi papá conoce a mi mamá y  vengo yo, y como soy de la cuarta generación empecé a investigar mis raíces japonesas, que me hace sentir orgullosa. Conocer y acercarme a la cultura japonesa me entusiasma, sobre todo en el arte apoya muchísimo, entonces siento que de ahí vienen mis raíces artísticas.

¿De qué prefectura emigró tu bisabuelo?
De Saga ken.

¿Sabes que hay instituciones nikkei que organizan muchas actividades te gustaría participar?
Sí, me alegra muchísimo saber que aquí en el Perú existen estas instituciones nikkei, es como conectarme con mis raíces japonesas, y si me lo proponen me encantaría participar en todas las actividades  posibles.

¿Tu papá te enseñó lo que son la cultura japonesas?
Te cuento que mi papá acaba de regresar de Japón después de casi 13 años de trabajar allí, prácticamente mis hermanos y yo hemos crecido con mi mamá. Mi papá siempre nos enviaban muchos regalos desde Japón, lo que  nos ha hecho sentir muy cerca de ese país. También nos enviaban fotografías cada uno de los lugares donde vivió y trabajó. Al conocerlo a través de las fotos me enamoré de Japón, y dentro de dos años espero visitar mis raíces.

¿Qué te dijo cuando te vio actuar en el teatro?
Mi papá no pudo estar en la primera obra que hice, pero sí en la segunda obra, que ha sido La chica de la torre de marfil. Yo nunca le había visto tan sensible, de repente mi papá no se esperaba verme tan grande y casi ya realizada. Ver a mi papá emocionado ha sido inolvidable.