Cuarentaiseis monjes oficiales de Europa, EE. UU., Japón y el Perú, se reunen en Lima para celebrar los 110 años de Zen Sotoshu en América del Sur. Además están presentes monjes de Ecuador, Colombia, Brasil, México y Argentina, quienes vienen por su cuenta privada.
El evento central fue el sábado 24, con la inauguración de la Campana de la Amistad Perú-Japón, en la galería del Centro Cultural Peruano Japonés. El oficiante fue venerable Taido Kojima, director de División de Educación y Difusión de Sotoshu Shumucho.
Luego de la inauguración se realizó la ceremonia conmemorativa del 110 aniversario, en auditorio Dai Hall del CCPJ, que tuvo como oficiante a Ven. Taido Kojima, quien representando a la Sotoshu manifestó su más sinceras congratulaciones a todas las personas presentes, las de las comunidades nikkeis locales, las personas que tienen conexión con los misioneros y las personas de Sotoshu, que de Japón y de otros países han venido al Perú.
Resaltó que hace 110 años las enseñanzas de Sotoshu fueron transmitidas a tierras sudamericanas.
Acentuó que «la historia nos cuenta que el inicio de la acción misionera en América del Sur se dio en la hacienda Tuman de Lambayeque, por el Rev. Taian Ueno, que en julio de 1903 fue a Perú con el segundo contingente de inmigrantes japoneses».
Sin embargo, explicó Ven. Kojima, el maestro Ueno, a pesar de las dificultades, se dedicó a las actividades misioneras, apoyando espiritualmente a los inmigrantes y con su colaboración inauguró en el 1908 el primer templo de Sotoshu en Sudamérica «Taiheizan Jionji».
«Para mí, como responsable de la difusión de Sotoshu, es motivo de suprema alegría ver que las enseñanzas de nuestra escuela son practicadas en diversas tierras de Sudamérica, donde migraron los japoneses, comenzando con Perú, y teniendo como sede en este continente, el Templo Busshinji en Sao Paulo, Brasil.
Remarcó que las enseñanzas están siendo propagadas por este continente con muchos monjes, monjas y practicantes latinoamericanos.
Venerable Taido Kojima subrayó que es notable que hoy, en tierras peruanas, se percibe la continuidad de las enseñanzas, «gracias a la dedicación de los misioneros que siguen en ejemplo de Taian Ueno y a la colaboración de la comunidad nikkei y de miembros de la Asociación Peruano Japonesa».
Al finalizar su mensaje por el 110 aniversario de Zen Sotoshu enfatizó su más profundo respeto y gratitud.