Por Rubén Kanagusuku
Actualmente Arturo Toyama Higuchi es el coordinador de Relaciones Internacionales para Perú de la prefectura de Okinawa (kencho). Con un amplio dominio del idioma japonés, participó este año en el concurso de oratoria para extranjeros organizado por la NHK del Japón, competencia que es la más importante del país. Tras una rigurosa selección fueron elegidos 128 participantes. Su tema fue la historia de su obaachan, Tsuyo Toyama, quien este año cumplió 102 años. A pesar de no haber ganado, la mayor alegría para Arturo fue haber salido en la televisión a narrar la historia de su obaachan y describir aquel espíritu japonés de no rendirse ante las adversidades.
«Yo pensaba que era una buena oportunidad para dar a conocer la historia de mi obaachan como una forma de agradecimiento a ella, y a través de ella expandirlo a todos los uchinanchu por el esfuerzo y sacrificio que hicieron por nosotros».
El pasado jueves 15, Toyama arribó a Lima como staff de los becarios de Okinawa. En la siguiente entrevista nos cuenta sobre su experiencia en el kencho de Okinawa.
¿Cómo es que trabaja en la prefectura de Okinawa?
A través del JET Programme, que es un programa auspiciado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón, y la idea es hacer del Japón más internacional. En el programa hay tres tipos de trabajo: uno es de profesores de inglés, otro es de coordinadores internacionales y otro es de deportistas.
¿Cómo fue el proceso?
Okinawa manda la solicitud a la Embajada del Japón en el Perú, y de allí hacen la convocatoria. Y los requisitos son buena salud, ser peruano, mayor de edad y conocer el idioma japonés a nivel avanzado, pues se pide para la traducción e interpretación. Me enteré por el sitio web de la embajada y por un familiar que me avisó, pues había una vacante. Este programa es con contrato renovable hasta cinco años. Ya un año y tres meses trabajando.
¿Es el único coordinador extranjero?
Somos cuatro los coordinadores internacionales. Un chino, una coreana, una estadounidense y yo. Mi trabajo se basa en dar a conocer la cultura peruana en Okinawa. Realizo también traducción e interpretación. Voy además a colegios de primaria y secundaria para hablar sobre la inmigración, por ejemplo. Si hay, por ejemplo, un programa para venir a Perú, estoy también allí como en este caso que hemos venido con los siete becarios de la prefectura de Okinawa. En todo lo que tenga que ver en el intercambio, allí estoy.
Previo a esto, ¿cuál es su experiencia con el idioma japonés?
Esta es mi cuarta vez en Japón. He estado en el 2004 por una beca de Japan Foundation. En el 2005 y 2006 he estado por una beca de Monbukagakusho para estudiar el idioma japonés y la cultura japonesa por un año, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Tokio. Y en el 2011 enseñaba idioma japonés en el colegio La Unión.
Mi carrera es Economía, pero más me inclino por los idiomas (Arturo habla siete idiomas: español, japonés, inglés, portugués y francés. En la actualidad estudia coreano y alemán. Su meta es llegar a manejar diez lenguas).
Por otra beca del JICA fui a Brasil dos meses y a Yokohama dos meses. Entonces, antes de ingresar a trabajar al kencho (edificio de gobierno de la prefectura de Okinawa), ya tenía conocimiento previo del idioma japonés. Por eso pude acceder a este trabajo.
¿Cuál fue su primera impresión de Okinawa?
Siempre había oído a mis abuelos paternos hablar de Okinawa y ese siempre fue mi deseo. El pisar la tierra de donde habían venido. El clima es bonito, las playas preciosas, la gente muy amigable. Fue allí que sentí el calor humano y que fue transmitido por mi abuela cuando yo era chico.
¿Cómo ve el intercambio entre Okinawa y Perú?
Veo que hay gran intercambio, sobre todo con las becas. Los diferentes Shi, Cho y Son llaman a sus descendientes en diferentes países del mundo. Lo mismo que la prefectura envía a sus becarios a los países en donde hay descendientes de uchinanchu, como en el caso de este programa (refiriéndose al programa por el cual ha venido él y los becarios), con el propósito que los jóvenes okinawenses conozcan la vida en vivo y en directo de los descendientes aquí y en otras partes del mundo.
Este programa tiene más de 10 años y en un comienzo estaba centrado en los Estados Unidos y se ha ido a los Okinawa Kenjinkai de Hawai, Los Ángeles y diferentes lugares. Desde hace tres años se decide cambiar de zona. Sudamérica, por ejemplo.
¿Qué opinión se tiene del Perú en Okinawa?
Para Okinawa, Perú es un lugar muy importante. Por eso hay un coordinador especial en el kencho para Perú. Un poquito menos que Brasil, pero lo ven como un país que está creciendo económicamente, además de que la comunidad uchinanchu en Perú es grande y es importante, pues ellos tienen el sentimiento de agradecimiento para con los ojiichan y obaachan que ayudaron para que Okinawa y todo Japón resurgieran después de la guerra. Ellos decidieron no regresar y colaborar desde aquí, mandando okane y alimentos. Se sacrificaron por su tierra natal y es por eso que Okinawa está muy agradecida con todos los uchinanchu que están en el exterior, y con Perú sobre todo se siente ese agradecimiento. No solamente lo ven como algo económico, sino que hay una relación muy fuerte con el Perú. Eso es lo que yo siento desde mi posición.
Hace un tiempo dijeron que la prefectura de Okinawa iba a recortar las becas.
Así es, pero se hizo un esfuerzo, pues si se cortan las becas es como si se cortara una relación entre Okinawa y sus descendientes en el mundo. No se va a eliminar las becas pero se va a hacer una reforma. Si hay un menor presupuesto, este va a ser utilizado lo más eficientemente posible. Por parte de mis jefes y del mismo gobernador de Okinawa está la predisposición de seguir con estas becas.
¿Qué les diría a los jóvenes descendientes de okinawenses con respecto a las becas?
Les diría, de corazón, que aprovechen estas becas. Que si se están dando estas becas es para fortalecer una relación, y que cuando regresen la pongan en práctica pues el gobierno de Okinawa está monitoreando las actividades y viendo si lo que están invirtiendo en las becas da frutos.