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Kagoshimanos se reunieron bajo los bellos y simbólicos árboles de cerezo

Por: Diego Yoshida K.

Como se viene realizando desde hace muchos años, la directiva de Perú Kagoshima Kenjinkai celebró el domingo 4 de agosto su tradicional Fubo Shaonkai, homenaje dedicado a nuestros papás y mamás. El viaje fue todo un éxito, reuniendo más de 120 personas entre socios y simpatizantes (contando con la presencia de visitantes provenientes de Japón, España y Venezuela).

En esta ocasión, la reunión tuvo lugar en el fundo de la familia Otsuka, espacio que permitió a la gran comunidad kagoshimana congregarse bajo los bellos y simbólicos árboles de sakura y disfrutar de una excelente pachamanca al estilo huaralino, con tamales, carapulcra y unos deliciosos picarones como postre.

Al mismo tiempo, la oportunidad sirvió para celebrar el día de los niños (Kodomo no hi), por lo que dando inicio al programa —luego que diera la bienvenida Augusto Yamashita Hamasaki, presidente del kenjinkai— se izaron las banderas de koinobori, al igual que en Japón, asociando el pez carpa con los niños, debido a la fuerza que realizan estos al nadar contra la corriente de los ríos. La idea es representar el duro camino que tendrán por delante y su voluntad para lidiar con los diversos problemas que encuentren a lo largo de su vida.

La tarde estuvo repleta de actividades para adultos y niños: la recreación de los peces carpa en origami fue bastante entretenida, así como el juego de tamaire (encestar los baloncitos blancos y rojos en sendas canastas) y molinos de viento; las preguntas del «¿quién me trae o quién tiene…?» motivaron a todas las familias a participar y trabajar en equipo con los más pequeños. 

Previas preguntas entre las mamás y los papás asistentes, la señora Aurora Miura de Onchi fue elegida como la Mamá del Año y el señor Hideo Kitazono como el Papá del año, recibiendo ambos un presente de parte de la institución. Coincidentemente la directiva nombró como ojiichan, abuelito del año, a Hideo Kitazono y a Asako Nakashima de Yoshida como obaachan, abuelita del año.

El programa se fue matizando con sorteos gratuitos de presentes recibidos de parte de nuestros socios y simpatizantes, y electrodomésticos de parte del kenjinkai.

Finalmente, luego de un variado y divertido programa, retornamos a Lima, dejando la experiencia de visitar un hermoso lugar que rememora al Japón tradicional y que nos permitió pasar un gran domingo en familia.