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Magistrado Luis Katsumi Maezono Yamashita

Por Ciria Chauca Falconí

Luis Maezono Yamashita, ingeniero agrícola, exrector de la Universidad Nacional Agraria La Molina, forma parte del Consejo Nacional de Magistratura, que se encarga de la selección y nombramiento de los jueces y fiscales.

«El CNM es independiente y se rige por su Ley Orgánica», acentúa en el diálogo con Perú Shimpo. Considera que el Perú es un país joven para la práctica democrática. Indica que buen juez debe tener sentido común, criterio y «por supuesto debe conocer las leyes».

¿Qué es la democracia?
En este momento hablar de la democracia es complicado. Se dice que somos un país joven para la práctica democrática y se dice que la mejor forma de gobernar es a través del sistema democrático, pero el Perú necesita pulirse, mejorar los sistemas. Uno de los puntos importantes en el gobierno democrático es cómo se eligen a las autoridades.

La democracia también se aplica en las instituciones más pequeñas, instituciones formales constituidas bajo normas, instituciones de servicio, por ejemplo en las cooperativas de crédito la elección es en forma democrática.

¿La democracia está reconocida por los peruanos?
Lo que pasa es que para que haya democracia la gente tiene que estar bien informada, pero los peruanos no están informados. Y los medios de comunicación, que deberían ayudar, desorientan, son opiniones sesgadas, con cierto interés, la gente ya no sabe en quién creer. Entonces, el sistema democrático así no funciona.

¿Cómo se práctica la democracia?
La democracia hace valer el voto de cada una de las personas. El sistema teórico es muy bonito, cuando hay una elección yo quiero votar por alguien pero no me dejan. El sistema creado no me permite porque yo tengo que votar por una lista, y eso que en la lista puede haber más de un sinvergüenza, pero no te da opción. En la otra lista igual, en todas las listas hay candidatos buenos y malos, y tienes que elegir alguna lista; entonces, ¿eres libre para elegir?

Una vez que tú eliges, ¿cómo se aplica la democracia en las reuniones?, ¿acaso cada quien trae la voz del pueblo antes de votar?, ¿acaso el congresista va al pueblo y pregunta las leyes que están en discusión, las leyes que piensan preparar? Ellos lo deciden con sus asesores y el partido. «Ya, vamos a hacer así o asá», listo. Después empiezan a buscar votos de otras listas para llegar a la mayoría, porque sin mayoría no ganas. Ahí vienen las concesiones, toma y daca. «Ya, está bien, yo te apoyo, pero tú me apoyas en mi proyecto», ¿esto es democracia? No.

¿Cuáles son los requisitos para ser un buen juez?
El juez debe tener sentido común, criterio, y por supuesto debe conocer las leyes. Como abogado ya es un hecho que domina el derecho y sabe cómo aplicarlo. El juez tiene que ser honesto, honrado, ético; pero hay jueces que dicen ser jueces positivistas, los jueces que son la boca de la ley positivista porque se arrima, se apega a las normas y a las leyes blanco y negro, no tiene la capacidad de ajustarse a la situación, a las circunstancias donde se ha cometido una falta; entonces no es juez, pues.

¿Cuáles son las funciones de los jueces? 
El juez tiene que interiorizar el conflicto que quiere resolver, ¿en qué circunstancias?, ¿en qué momentos?, ¿quiénes participan?, ¿quiénes son?, ¿dónde viven?, ¿cuáles son las tradiciones o lugares? Tantas otras cosas. No solamente la norma, la ley, el juez tiene que ser también creativo, persuasivo, porque el juez como el fiscal debería primero tratar de concordar las dos partes y sacar una solución, sin ir a juicio.

¿Cómo son los resultados?
Si el juez soluciona el problema, deja a las dos partes tranquilas de haberse resuelto los conflictos. Por supuesto los dos no pueden ganar, alguien tiene que perder, pero el perdedor tiene que saber por qué pierde. Si eso logra, el juez va a evitar un juicio que implica dinero, abogados, etcétera.

A veces los jueces complican el conflicto, lo agrandan, lo agravan, lo densifican, porque se van presentado una serie de argumentos, de uno y otro lado, y se van a poner más tirantes. Si el juez puede resolver pronto con una conciliación, debe estar feliz de hacerlo. Es un poco como el padre de la familia y la mamá de familia en una casa que resuelven conflictos todos los días. Que el hijo mayor le pegó al menor y que el menor tiene razón, tienen que resolver el conflicto sin saber el derecho. Es la sapiencia, el criterio y qué es lo que deben lograr si son hermanos, si son hijos de ellos. No pueden parcializarse, si lo hacen hay más problemas.

¿La Asociación Peruano Japonesa pone en práctica la democracia?
Puedes preguntar si la democracia está en todas las actividades del día a día y de todos los días del año en la APJ, y eso tiene que ver con la atención al público: si hay una democracia para recibir a todo el mundo o hay una discriminación para no recibir a algunas personas, o si atienden mejor a unos que a otros.

¿Cómo se ve la democracia en la APJ?
En el día a día de la Asociación Peruano Japonesa se ve lo que es la democracia. Por ejemplo, muchas personas no disponen de estacionamiento porque está reservado para otras personas, por alguna razón y no por discriminación; sino porque vienen a trabajar todos los días o es la directiva de la APJ que no puede estacionarse en cualquier otro lugar. De alguna manera están discriminando sin querer queriendo, pero tienen razón también las personas que ponen algunos requisitos. ¿Todos los días al año quieres estacionarte en la puerta de la APJ? ¡Qué bonito! No tienes que pelearte con nadie para darte 20 vueltas y estacionarte, en algunas horas todo está lleno, no hay dónde estacionarse, ¿qué haces? Felizmente hay un supermercado con un estacionamiento grande, pero, ¿qué seguridad tienes? Es una discriminación de alguna manera motivada.

En las elecciones, ¿la APJ practica la democracia?
Si hablamos de las elecciones en la Asociación Peruano Japonesa, se hace en base al estatuto de la institución, y el estatuto dice cómo se eligen, cuáles son los requisitos que deben tener los candidatos… En la mayoría que se cumple se puede decir que se está aplicando la democracia.

Usted es ingeniero agrícola, ¿cómo ha llegado al CNM?
Las universidades públicas, a través de sus rectores, eligen a un miembro del Consejo Nacional de la Magistratura, y por lo tanto a nivel de la asamblea de rectores que tiene un reglamento para elegir a un miembro del Consejo que se inicia con la propuesta del rector o los rectores. El rector propone a una persona, y así puede haber cinco, 10, 15, 20 propuestas. Entran a un proceso de elecciones con la presentación de currículo, la publicación de los candidatos, una etapa de tacha de personas de las universidades y terceros que puedan tachar a un candidato con ciertos argumentos por los cuales cree que no debería ser el candidato. Pasada esa etapa ya se establece la etapa de los candidatos y se fija una fecha de las elecciones, y en la elección se indica si es mayoría simple o mayoría absoluta y ahí sale elegido uno, puede ser un biólogo, un enfermero, un ingeniero, un arquitecto, un abogado. Así es.

¿Quiénes integran el CNM?
Está representada la institucionalidad del Perú. Poder Judicial, Ministerio Público, colegios profesionales y universidades públicas. La Constitución Política busca que en la selección o ratificación de jueces y fiscales, así como en los procesos disciplinarios que se les siga, no haya ingerencia de ningún grupo de interés político.

El Consejo Nacional de la Magistratura está conformado por siete integrantes. Los consejeros son elegidos uno por los miembros titulares de la Corte Suprema de la República, uno por los miembros titulares de la Junta de Fiscales Supremos, uno por los rectores de las universidades nacionales, por los agremiados en los distintos Colegios de Abogados del Perú en elecciones organizadas por la ONPE y en la que todos los abogados del Perú eligen a su representante. Finalmente, dos son elegidos por los agremiados de los colegios profesionales del país, descontados los colegios de abogados. Las elecciones las organiza la ONPE y participan profesionales tales como ingenieros, contadores públicos, profesores, médicos, economistas, sociólogos, etcétera, mediante el sufragio directo y secreto.

¿Cuáles son las funciones del CNM?
Básicamente son tres funciones principales, fortalecer el sistema de administración de justicia, nombrando y ratificando a jueces y fiscales probos y eficientes, y destituyendo a los que transgreden sus responsabilidades, contribuyendo a mejorar la administración de justicia y la defensa de la legalidad en el país. Estas son las tres funciones principales del Consejo Nacional de la Magistratura, simples pero muy delicadas y de mucha responsabilidad.

HISTORIA PERSONAL
Nací en Vilcahuaura, mi mamá y papá se casaron por omiai

¿Dónde nació?
En la hacienda Vilcahuaura, muy cerca de Huaura, camino a Sayán. Vilcahuaura ahora es un poblado y mantiene el mismo nombre. Allí nacieron mis cuatro hermanos.

¿Su papá emigró de la prefectura de Kagoshima?
Sí, vino de la prefectura de Kagoshima. Mi padre, inmigrante  japonés, vino contratado, trabajó cortando caña de azúcar.

¿Emigró con su familia?
Mi padre vino soltero y aquí conoció a quien iba a ser su suegro y su cuñado. Por ser de la misma zona de Kagoshima, entablaron una amistad más cercana y así se hizo el omiai, contrato matrimonial. Su futuro suegro le dijo: «Tengo una hija en Kagoshima, ella puede ser tu señora». Sin haberse conocido, mi madre viene al Perú para casarse con mi padre.

¿Su padre en qué año llegó al Perú?
En el año 1919. Mi padre nació en 1900. Mi mamá vino después que se establece mi papá. En los primeros meses en el Perú, mi padre aprendió a hablar y escribir en castellano, escribía con una perfecta caligrafía que le envidio hasta ahora.

¿Al formar familia dónde se estableció?
Mi padre después de ser peón se establece en Huacho, y como sabía hablar, leer y escribir en castellano tenía una relación con los hacendados y se dedicó a administrar un hotel. En Huacho nacieron mis hermanos mayores.

Mi padre siempre quiso tener su chacra, logró ser yanacón en Vilcahuaura, donde tuvo una tierra alquilada de 30 hectáreas. Allí nacimos los últimos dos hermanos. Cuando llega la guerra nos despojan de todo y mi padre envío a Japón a mis dos hermanos mayores.

¿Su papá iba regresar a Japón?
Sí, había pensado volver a Japón, mis dos hermanos a los nueve y 10 años tuvieron que ir a Japón, una vez que se embarcan comienza la guerra, había incomunicación terrible, a mi padre y a todos nosotros nos sacaron de la chacra. Tuvimos que vivir en casa de amigos de mi padre, quienes nos acogieron con mucha amabilidad, con ellos vivimos durante medio año. Mi padre buscó qué hacer, con el tanomoshi levantó capital y en 1949 se establece en el Callao, durante el gobierno de Odría.

¿Usted estudió en el Callao?
Sí, hasta el cuarto de primaria estudié en el colegio José Gálvez del Callao, luego pasé al colegio Dos de Mayo del Callao, y terminé en Leoncio Prado, promoción 14, que nos reunimos con frecuencia. En ese colegio mi hermano mayor estaba en la décima promoción, y los nikkei de la promoción ocho y 10 básicamente son quienes formaron el Club Leoncio Prado, de allí viene el nombre de Club Social, Deportivo y Cultural Leoncio Prado.

¿A qué se dedicó su padre?
Mi padre tenía una cafetería, bar, bodega llamada «La Chalaca», en la esquina de Saenz Peña y Salon. Estaba frente al mercado y al óvalo Casanave, donde vivían muchas familias nikkei. Roberto Watanabe estaba en la calle Salon, éramos vecinos, las familias Honda y Ajito también eran vecinas. La familia de Tsuneo Higa vivía en el segundo piso, encima de nosotros, antes de trasladarse a Nicolás de Piérola.

¿Hasta qué año funcionó «La Chalaca»?
Atendió hasta 1998, cuando entra el presidente Alberto Fujimori. El segundo de mis hermanos ayudó en el negocio, los demás habíamos salido de allí, pero todos tuvimos que trabajar en la tienda.

¿Usted desde qué edad ayudó en la cafetería?
Desde los siete años, tenía que sacar y acomodar las botellas vacías de las cajas. Todos hemos trabajado, lo hacíamos de 6:00 a.m. a 11:00 p.m., durante 364 días. El único día que descansamos fue el 1 de enero.

¿Los seis hermanos ingresaron a la universidad?
No, los cinco hermanos hemos estudiado la universidad, el segundo de mis hermanos trabajó en la cafetería «La Chalaca».

¿Conoce la prefectura de Kagoshima?
Sí, conocí Kagoshima por una beca de la Fundación Matsushita, que tenía que ver con Panasonic National. Ellos me invitaron ir a Japón y fue la primera vez que viajé, y les pedí la posibilidad de viajar a Kagoshima, porque el recorrido fue alrededor de Tokio.

¿Cómo fue la beca?
Se hizo un proyecto para apoyar a los agricultores jóvenes no universitarios, con una estancia de por lo menos un año en la chacra de una familia japonesa, lo que es homestay, pero para trabajar como un miembro de familia en todas las labores de agricultura, de ganadería, lo que la familia llevaba adelante. Esas familias habían hecho una experiencia yendo a Estados Unidos, por ejemplo, haciendo homestay. Había una agencia que se dedicaba a apoyar mediante homestay. La fundación coordinó con esta agencia y se creó un programa de jóvenes agricultores peruanos para ir a Japón, que consistió en cinco becas al año. De alguna manera, quizás porque trabajaba en la Universidad Nacional Agraria de La Molina y conocí a algunos funcionarios de Panasonic, llegué a ser coordinador de ese programa y seleccionador de los jóvenes que iban a viajar a Japón.

¿Quiénes estuvieron en el primer grupo de becarios?
El primer grupo fue de los agricultores nikkei de Cañete. Seleccionamos a cinco agricultores, ninguno universitario, en su futuro iban a conducir una chacra. Viajaron a Japón y se les colocó de acuerdo a sus intereses si querían agricultura, ganadería, pollería o acuicultura. Hicimos el contacto de quiénes podían recibir a los cinco becarios, ellos ya sabían qué lugares iban a viajar, luego como miembros de la familia iban ir a la chacra, allí estaban tres me¬ses luego estaban con la familia y en un instituto experimental para conocer el sistema japonés, les daban charlas y regresaban a la chacra más o menos durante un año y luego regresaban al Perú.

¿Durante cuántos años otorgaron estas becas?
Hemos tenido cuatro años de este programa. El siguiente programa fue para agricultores de San Agustín, uno de los becarios estaba en la universidad porque tenía su chacra. El tercer año abrimos la convocatoria para no nikkeis e invitamos a jóvenes de Piura, Pucallpa, hay un pucallpino que enseña japonés, William Ruiz, porque se interesó en aprender este idioma, no sólo aprendió las técnicas, disciplina, y costumbre, sino el idioma. La beca les sirvió bastante, los participantes sacaron provecho.

¿En qué año viajó a Japón?
En el tercer año del programa me invitaron para ver el programa, fue la primera vez que viajé a Japón, en 1995. En Kagoshima conocí a mi hermano mayor y a sus tres hijos. Además conocí a la familia de mi papá y de mi mamá.

En ese viaje además pedí ir a Okinawa, porque quería conocer al profesor Teruo Higa, quien había creado un producto llamado EM, que viene de las siglas de Microorganismo Efectivo, que mejora el suelo agrícola y después ha tenido otras aplicaciones para reciclar aguas hervidas, para controlar malos olores. Estamos hablando del año 1995. Iba con la idea de hacer un convenio con este señor para implementar aquí el sistema EM, y conversé con él. 

Dato
Luis Katsumi Maezono Yamashita es hijo de Luis Tokichi Maezono y Julia Teruko Yamashita, inmigrantes de la prefectura de Kagoshima.

Está casado con Ana Kanashiro, descendiente de la prefectura de Okinawa. Tienen dos hijos: Luis Antonio, arquitecto y Chiemi Joana, administradora.

Ingeniero, egresado de la Universidad Nacional Agraria La Molina, es Master of Sciencie en Ingeniería por la Universidad de California, Davis Estados Unidos de América. Elegido por las Universidades Nacionales para el periodo 2012-2015 ante el Consejo Nacional de la Magistratura, es designado como su representante ante el Consejo Directivo de la Academia de la Magistratura.

Ha sido distinguido en el 2010 con el Premio Cancillería del Japón. Exrector de la Universidad Agraria La Molina en el periodo 2004 al 2009, desempeñó los cargos de vicerrector administrativo, director de la Escuela de Postgrado y decano de la Facultad de Ingeniera Agrícola.

Ha sido funcionario internacional de la FAO, Naciones Unidas en el Proyecto FAO-PNUD-CHI-002 con sede en Chillán, Chile 1980-1981, y de la Dirección Regional para la Zona Norte del IICA, Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas de la OEA, Honduras 1979-1980.