Con gran éxito se llevó a cabo el festival Omoide no melody en el auditorio Dai Hall del CCPJ, el cual hizo un recorrido musical por las canciones japonesas de las décadas del 60 al 90 que se escucharon en los festivales y concursos de la colectividad nikkei.
Los intérpretes deleitaron al numeroso público asistente que llenó el auditorio. Los artistas que subieron al escenario fueron Kojii Suguimitzu con la canción Onna ni umarete, Tetsuyoshi Kina con Nagasaki wa kiomo ame datta, Santiago Igei con Yoguiri no dai ni kokudo, Melissa Vergara con Madonna tachi no rarabai y Akemi Terukina con Wasurenaide.
Además, Jorge Igei con Ai san san, Alexis Roncal con Bus stop, Keiko Kitsuta con Ii hi tabidachi, Isabel Moromi con Omoide zake, Juan Azama con Tabi sugata sannin otoko, Guillermo Nakada con Okuhida bojoo, Lizeth Morales con Jonkara onna bushi, Midori Nagasaki y Carmen Nagasaki con Kawa no nagare no yooni, Marcos Fukusaki con Hakone hachiri no hanjiro, José Luis Higashionna con Tsugaru heiya, Shizuko Corac con Funa uta, Carlos Quesada con Sanga y Harumi Sakihara con Kita no yado kara.
Seguidamente se rindió homenaje a Augusto Shozen Irei Shimabukuro, Juan Donaldo Romero Verano y Shiro Agena por su contribución a la difusión de la música japonesa.
Augusto Shozen Irei tenía desde muy joven esa vocación de ser comunicador social, comprando la radio Restauración en 1954 y muda sus instalaciones a la Av. Wilson (hoy Garcilazo de la Vega), naciendo una nueva empresa llamada Coorporación Electrónica Peruana y Radio Inka del Perú, respectivamente, con programas variados de música popular y vernacular, y la otra especializada y dedicada a la comunidad nikkei bajo el título de «La Hora Radial Japonesa», que hasta 1977 fue de edición bilingüe y que muchos issei esperaban al pasar noticias y música en su idioma.
De esta manera contribuyó a la difusión de la música japonesa en las décadas del 50 y 60, promoviendo concursos y eventos que se realizaban en el auditorio de Perú Shimpo y el Gran Cine Teatro Bolívar de los cuales surguieron grandes intérpretes nikkeis de la canción japonesa.
El doctor Juan Donaldo Romero, médico pediatra y gran pianista, recordó que su relación con la música japonesa se dio cuando Shiro Agena lo invitó a que lo acompañara a tocar en una actuación a realizarse en uno de los colegios de la colectividad nikkei. Acompañó en muchas ocasiones los eventos de la colectividad realizados en el auditorio de Perú Shimpo y el Cine Teatro Bolívar, teniendo recuerdos de grandes cantantes a quienes acompañó en aquella época: Lauro Hirose, Yochan Azama, Elena Akamine, Masa Terukina, Yasuo Uechi, Elena Matsuoka, entre muchos otros.
Shiro Agena, por su parte, empezó a tocar el violín por afición y en 1946 inició sus estudios en el Instituto Musical Bach. En los años 50, Radio Inca difundía programas de canciones japonesas interpretadas por cantantes nikkeis de aquella época que eran acompañados por Shiro Agena y el doctor Juan Romero, quienes formaron parte del conjunto de cámara denominado Armonía Nisei, el cual estuvo activo hasta hace dos años aproximadamente. En la actualidad, Shiro Agena sigue ejerciendo su profesión de músico y toca en la iglesia Santa María Madre de la Iglesia y en diversos eventos particulares. También es profesor de violín.
Al recibir sendos reconocimientos por parte de la Asociación de Cantantes Nikkeis y de la APJ, subieron al escenario Lauro Hirose para interpretar el tema Akagui no komori uta, Elena Akamine con la canción Jinsei ichiro y finalmente Yochan Azama para interpretar Kata koi zake. Todos los artistas participantes junto a los homenajeados colmaron el escenario.