Regresar

Sandra Sato desea con su obra que los jóvenes se encuentren consigo mismos

Nace la escritora nikkei con un lenguaje y pensamiento muy propio. Ella es Sandra Sato Sakaguchi, laica consagrada, magister en teología, y en Roma hace el doctorado de teología. En la librería Crisol presentó su primera novela El fondo del cañón y quienes deseen leerlos y acercarse a la joven autora pueden encontrar esta novela en diferentes librerías.

Sandra Sato asegura que si la invita la Asociación Peruano Japonesa ella también podría presentar su obra en el Centro Cultural Peruano Japonés.

Después de autografiar El fondo del cañón y mientras le esperaba su familia para celebrar la presentación Sandra Sato habló de su reciente creación y cómo es la relación entre teología y literatura.

¿Cuánto tiempo te llevó escribir El fondo del cañón?
Cerca de un año. Recoger todas las experiencias y generar el desarrollo de la trama me ha llevado entre un año y seis meses.

¿Qué te motivó escribir  la novela?
Como lo dijo una de las personas que han comentado el libro, yo preferí una novela muy juvenil, sobre todo yo quise escribir algo para jóvenes para que pudieran encontrarse consigo mismo, encontrarse con las preguntas fundamentales de su vida y abrirse de alguna manera a Dios, que nos hace tanta falta muchas veces, fue un poco de motivación para escribir el libro.

¿El Fondo del cañón tiene una perspectiva teológica?
Sí, tiene perspectiva teológica católica, de que Dios debe ser el centro de la existencia y es Él quien tiene un plan de felicidad para todos los hombres y que si una sigue ese plan va a ser realmente feliz.

¿En tu obra está presente el concepto de Dios, y desde cuándo practicas la religión?
Yo he nacido católica, me han bautizado católica. Mis abuelos se convirtieron del shintoismo al catolicismo y cuando tuve 15 años comencé con una serie de informaciones un poco más profundas de mi fe. A los 20 años empecé cuestionamiento sobre cuál fue mi vocación y también cuando tenía 20 años ingresé a lo que se llama Fraternidad Mariana de la Reconciliación, que es una comunidad de laicas consagradas.

¿Eres teóloga?
Sí, soy teóloga, soy magister en teología.

¿Qué es ser teóloga?
Es profundizar en torno a la fe, profundizar en torno a  quién es Dios y poder traducir esas experiencias intelectuales en criterios, en maneras prácticas en cómo ofrecer a las personas de cómo vivir su fe.

¿La teología limita o amplía la literatura?
Yo creo que la teología abre la literatura, porque de alguna manera la teología abre a la experiencia infinito, porque Dios es infinito, finalmente es la eternidad, entonces la literatura es un poco más limitada hacia la experiencia humana, yo creo más bien que la teología le da alas a la literatura para abrirse a la experiencia de la eternidad.

¿Los  menores de 20 años están interesados en la teología o se alejan de este tema?
Pienso que más que alejarse no la conocen, creo es que más bien es el desconocimiento sobre lo que es la teología.

¿El fondo de cañón tiene como fondo la teología?
No, no, tiene como tema central las preguntas sobre quién soy yo y cuál es el sentido de vida. Es la historia de una chica Alessandra que quiere responder a esas preguntas fundamentales sobre la existencia y a través de la trama de la historia va a poder ir descubriendo las respuestas a esas preguntas.

Sandra, ¿quién eres tú?
Soy una mujer católica, laica consagrada, que se entusiasma por la literatura y poder transmitir valores a las personas, creo que fundamentalmente eso es lo que me define.

¿Cuáles son tus proyectos de literatura?
Ahora no tengo ningún proyecto, pero sé que quiero seguir escribiendo otras novelas.

¿Cuál es tu aspiración con El fondo del cañón?
La aspiración de toda literato yo creo que es que lea la mayor cantidad de gente posible, que los ayude en su vida personal.

Sandra tú eres descendiente de japoneses.
Sí, mis cuatro abuelos son japoneses.

¿De qué prefecturas?
De Wakayama y de Sendai, capital de la prefectura de Miyagi.

¿Te sientes nikkei?
Sí, claro, me siento muy nikkei.

¿Qué es ser nikkei?
De alguna manera es tener la cultura japonesa en tu vida.

¿Mantienes los valores que te transmitieron tus abuelos?
Yo pienso en primer lugar rn la lealtad, el honor y la honestidad.

¿Has leído a José Watanabe?
He leído casi todas las obras de José Watanabe, incluso más de una vez he tenido diálogo con él, pero creo  que tenemos unas aproximaciones diferentes frente al tema de Dios.

¿Quieres presentar  El fondo del Cañón en el Centro Cultural Peruano Japonés?
Sí, si me invitan claro, sería muy feliz de poder hacerlo, estaría muy encantada de presentarlo en el Centro Cultural Peruano Japonés.