Por Ciria Chauca Falconí
Gerardo Miguita, supera los 80 años. Es un nisei totalmente saludable por haber nacido y crecido en Supe San Nicolás, provincia de Barranca, donde el pescado ocupa el primer lugar en lo que es la alimentación cotidiana.
Es hijo de los inmigrantes japoneses que vinieron de la prefectura de Kumamoto. Tiene la satisfacción de haber conocido la tierra de sus padres, cuando en los 80 viajó a Japón.
Está casado con Paula Yakabi y tienen tres hijos, quienes, para el orgullo de su papá, son ingeniero electrónico, ingeniero industrial y arquitecto. Gerardo y Paula festejarán este año sus Bodas de Oro matrimoniales.
Desde muy joven se dedicó a la pesca. En la exitosa etapa de esta producción se estableció en Huacho.
Preocupación nisei
Gerardo Miguita tiene muchos motivos para sentirse plenamente feliz, sin embargo, sus dos preocupaciones principales están directamente relacionadas con el futuro inseguro de la institución Supe San Nicolás Soogo Fujookay y el cementerio japonés San Nicolás.
El actual presidente de Supe San Nicolás Soogo Fujookay manifiesta que Barranca es el lugar donde comenzaron a trabajar los pioneros de la inmigración japonesa. En los primeros años fundaron instituciones peruano-japonesas. En 1907 se formó la Asociación Peruano Japonesa de Supe San Nicolás, que ha tenido gran número de socios, pero cambió cuando se inició el fenómeno dekasegi. Muchos nikkeis se fueron a trabajar a Japón y otros se establecieron en Lima.
Con nostalgia, precisa que los socios actuales de su institución son únicamente ocho, porque cada vez son menos los nikkeis que continúan en Supe San Nicolás. «Ahora sólo vivimos en este lugar la familia Nagaki, la familia Noce, la familia Ogata y yo», detalla.
Durante 20 años, Miguita fue tesorero de Supe San Nicolás Soogo Fuyookay y le tocó ejercer la presidencia cuando falleció Iwasaki. Sabe que es muy corto el futuro institucional porque no crece la presencia nikkei.
Ganarle al tiempo para un futuro seguro
Desde hace 35 años, Gerardo Miguita le ha dedicado todo su tiempo al mantenimiento y funcionamiento del cementerio japonés San Nicolás, que es el camposanto japonés más hermoso en Latinoamérica. Y hoy sigue siendo el lugar donde descansan los restos de los nikkeis fallecidos. «Allí está enterrada Julia Kazano, presidenta de la Asociación Peruano Japonesa de Barranca», narra.
El deseo inmediato de Miguita es entregarle las llaves del cementario japonés a la APJ de Barranca, pero esta institución está en proceso de regularización registral. Es así que el camposanto todavía no tiene un futuro establecido, por lo que Miguita espera ganarle al tiempo hasta lograr la tranquilidad al conocer a los responsables del mantenimiento y conservación del monumento espiritual en homenaje a los inmigrantes japoneses.
El nisei de Supe San Nicolás no se detiene, por eso continúa en la búsqueda de las soluciones para evitar la desaparición de la institución nikkei, así como del cementerio japonés.
Gerardo Miguita es cofundador de la Asociación Peruano Japonesa de Barranca, así como del Club Nisei Barranca.
Robalo grande
El robalo es un pescado grande y se convierte en el perfecto ingrediente para preparar sashimi y cebiche. Gerardo Miguita solía pescar con frecuencia un róbalo grande, el cual, junto al lenguado fueron su preferencia para el almuerzo cotidiano.
Actualmente está cambiado la producción en el mar de Supe San Nicolás y lo que más se consume es el pejerrey, pero para Miguita el pescado ocupa el primer lugar para disfrutar de una vida saludable.