Este fantástico chawan (taza de té) fue hecho por Saka Koraizaemon XII, nacido en 1949, en la ciudad de Shinjyiu, Tokio. El gran alfarero murió prematuramente a la edad de 54 años.
La familia Saka está en el origen mismo de la cerámica Hagi-Yaki. El primer alfarero del linaje, llamado Li Kei, fue llevado a Japón desde Corea con su hermano Li Shakko para servir al señor Mori, y se dice que fue encendida la primera Hagi-Yaki en 1604. Más tarde, a Kei se le dio el nombre de Saka Koraizaemon.
El duodécimo Saka Koraizaemon estudió pintura en la prestigiosa Universidad Nacional de Tokio de Bellas Artes y Música (Tokyo Gedai) y continuó la investigación de la cerámica en Kyoto. Comenzó la cerámica que producen en Hagi a la edad de 34 años, y mientras que él tiene coloridas pinturas mezcladas en algunas de sus obras, también ha mantenido la tradición Hagi haciendo piezas más sobrias.
Este chawan particular es notable por su maravilloso equilibrio de cualidades. Es duro y blando, desnudo y cubierto, expresivo aunque tenue, y se ve como un vaso primitivo con tan¬ta sofisticación. Es todo el es¬pí¬ritu de la cerámica de Hagi en el periodo Edo para los siglos venideros, en esta magnífica taza de té.
Hagi-Yaki
Hagi-Yaki, creado en Yamaguchi, es un estilo de cerámica frágil pues se quema en una baja temperatura.
La cerámica de Hagi, de barniz delicado y translúcido blanco o rosado, y con finas grietas, es famosa por sus cuencos utilizados en la ceremonia del té. Procede de los coreanos de hace 400 años. (www.vessels.jp)