Por Rubén Kanagusuku
Andrea Sayuri Nakasone Yara, becaria de Ginoza Son, estuvo tres meses becada en Okinawa. Integrante de grupos como Haisai Uchina y Nomuraryu, cultivó la música okinawense desde mucho antes de visitar la isla. Ahora con los conocimientos adquiridos en la reciente beca participa con más energía en las actividades culturales realizadas en la colectividad nikkei. Es una de las pocas personas que repara sanshin en nuestro país.
¿Con qué tipo de beca fue a Okinawa?
Fui a Okinawa gracias a la beca cultural que ofrece Ginoza Son.
¿Dónde se hospedó?
De lunes a viernes me quedaba en un centro de becarios de JA (Japan Agricultural Cooperative) de Ginoza y los fines de semana en la casa de un familiar.
¿Primera vez en Okinawa?
Sí, primera vez.
¿Qué fue lo primero que la impresionó al llegar a la isla?
Me impresionó la belleza de los paisajes. Antes de viajar había visto muchas fotos, ya sea de amigos o exbecarios, pero ver Okinawa con mis propios ojos fue una magnífica experiencia. Además, me sorprendió el trato de la gente, se parece a lo que he podido ver dentro de nuestra colectividad y por ello me sentía realmente en casa.
¿Qué lugares turísticos de Okinawa visitó?
Tuve la suerte de poder conocer lugares como el castillo de Shuri, de Nakagusuku, el Museo Conmemorativo de la Paz, las cuevas de Gyokusendo, el acuario de Churaumi, Kourijima, Ryukyu mura, las islas de Miyako y Yaeyama, y muchísimos lugares más. Cada lugar era único y es realmente increíble la belleza que estos poseen.
¿Qué cursos tomó?
Llevé clases de japonés, eisa, sanshin, ryukyu buyo (baile tradicional) y lo principal fue aprender a fabricar sanshin.
¿Qué manifestación cultural peruana es la más conocida en Okinawa?
Creo que lo que a la mayoría de personas de Okinawa les salta primero a la vista cuando les mencionas a Perú, es Machu Picchu, sobre la cultura de los incas.
Cuando habla de un país llamado Perú, ¿conocen de él los okinawenses?
Sí, muchos conocen de él. Saben que es un país de América del Sur, que en Perú hay muchos descendientes okinawenses y sobre todo que es el país en el que se encuentra Machu Picchu.
¿Cómo influyó la beca en su vida?
Esta beca ha sido una de las más grandes experiencias que he vivido. El haber viajado fuera del país por primera vez y sola, conocer a mi familia de Okinawa, reencontrarme con mis raíces, el haber vivido allí por tres meses, aprender sobre la cultura, hacer amigos, aprender tantas cosas, hicieron que pudiese entender realmente lo que es ser uchinanchu.
Fue una renovación que me dio ánimos para involucrarme más con nuestra cultura y sobre todo con la colectividad nikkei aquí en Perú.
¿Qué conocimientos adquiridos aplica en Perú?
Antes de ir a Okinawa estuve aprendiendo a reparar sanshin, es por ello que elegí para la beca aprender a fabricar sanshin. Ahora que estoy en Perú y con estos nuevos conocimientos, continúo reparando sanshin y a futuro espero poder fabricarlos.
Además, aprendí un poco más de mingyo y koten, por cual continúo tocando sanshin en el grupo Haisai Uchina y recientemente participo más activamente en Nomuraryu.
¿Qué le diría a los jóvenes que están indecisos por irse de beca?
Que no duden de aprovechar de esta gran oportunidad ya que a través de ella pude conocer su cultura, historia, costumbres y la calidez de los uchinanchu.
Fue una gran experiencia en la que disfruté muchísimo, pude reencontrarme con mis raíces y a la vez aprendí cosas muy valiosas, por ello me siento muy agradecida con Ginoza Son y Ginoza Sonjinkai de Perú, por haberme otorgado esta beca, también con mi familia de Ginoza que me recibieron con los brazos abiertos, y con todas las personas que me apoyaron. Es por todo ello que no deberían de tener duda alguna y animarse a postular a una beca.