El Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo de América Latina y El Caribe (Unlirec) destacó hoy el interés y compromiso de las autoridades peruanas por fomentar el diálogo y plantear respuestas concretas en materia de desarme.
La directora de Unlirec, Melanie Regimbal, subrayó que el gobierno del presidente Ollanta Humala Tasso prosiga con el liderazgo que tiene el Perú a nivel internacional en temas de desarme, un problema que amenaza la supervivencia.
“En los foros internacionales el Perú siempre ha tenido un liderazgo en temas de desarme. Y vemos con mucho orgullo que este es un tema que se va a seguir con las nuevas autoridades (peruanas)”, declaró a la Agencia Andina.
En ese sentido, saludó la intención del Perú de realizar en Lima, en el 2012, una cumbre hemisférica para adoptar acciones contra el tráfico ilícito de armas de fuego, uno de los factores del incremento de la violencia criminal en la región.
“Me parece un paso extremamente lógico empezar con una cumbre y pensar en un foro regional para dar respuesta a un flagelo que realmente no conoce fronteras”, expresó.
La funcionaria de la ONU consideró admirable el trabajo realizado por Perú para destacar el rol de la Comunidad Andina en diferentes foros, en cuanto a dar una respuesta más contundente al tráfico ilícito de armas en la región.
Dijo además que dicho tráfico ilícito está muy entrelazado a la actividad de las organizaciones criminales como grupos terroristas y el narcotráfico.
“Es muy importante asegurar que podemos controlar la parte legal del problema porque cuanto más fuertes somos a nivel de lo que podemos controlar, menos oportunidades damos a las organizaciones ilícitas de penetrar este control o este mercado”, insistió.
Regimba no descartó que, llegado el momento, el Unlirec contemple la posibilidad de brindar su apoyo en la organización de este encuentro regional.
En un reciente documento presentado en Lima, Unlirec informó que en América Latina y el Caribe existe alrededor de 80 millones de armas de fuego, la mayor parte en poder de civiles, lo que acrecienta el problema de la violencia.
La cifra global de muertos por armas de fuego llega a 740 mil, de las cuales 500 mil se producen fuera de zonas de conflicto y como resultado del crimen organizado, la delincuencia común y las armas que circulan sin control entre la población, según el estudio. (Andina)