La danza Los Diablicos de Túcume ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
La resolución del Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales destaca que esta danza tiene como virtud un mantenimiento de formas musicales y coreografías de larga data.
La cuna de los Diablicos es Ferreñafe, Lambayeque, de donde la danza salió para dos pueblos, Túcume e Illimo.
La cuadrilla de los Diablicos está formada por lo general de 14 participantes, los dirige un capataz, el diablo mayor.
Los Diablicos de Túcume ha sido documentada hace muchísimos años: desde los dibujos de Martínez de Compañón, en el siglo XVIII, hasta la documentación colonial que informa que la devoción tocumana hacia la Virgen María data del siglo XVI, con la llegada de las primeras imágenes desde España.
El bien y el mal
Cuando llega la procesión de la Virgen en Túcume se escenifica en el exterior de la iglesia la «danza de los diablicos», baile dramático con una estructura sencilla: el bien (la Virgen a través del ángel) que vence al mal (los diablicos).
Mediante la tradición medieval cristiana, el demonio es el espíritu del mal que, rebelde a Dios y al orden cósmico de la creación, intenta poseer las almas de los seres humanos.
Las fiestas cristianas, además de una celebración de su fe, son una representación de su victoria sobre el mal, representando en la figura del diablo, siendo la procesión el momento más frecuente de esta representación. Por ello se concede permiso temporal pa¬ra representar al diablo, siempre a cierta distancia de la imagen de culto, en un espacio y tiempo no sagrados, desafiando el orden humano y divino con una actitud burlona e insolente, con el único impedimento de acercarse y actuar en presencia de la imagen re¬ligiosa ni mucho menos dentro del templo católico.
La presencia de la imagen religiosa católica supone, en cambio, el triunfo de la fe entendida como «verdadera», cuyo culto es promesa de la salva¬ción eterna del alma de los devotos.
En Túcume se celebra la festividad de la Virgen Purísima. En febrero es la fiesta principal y en setiembre la fiesta de medio año. Los Diablicos son los encargados de presentar a los Siete Pecados Capitales, llamados los Siete Vicios en la tradición local. En las representaciones religiosas la figura del diablo es la contraparte de los personajes religiosos que son celebrados, representando el mal que hay que combatir y someter ritualmente para la redención de los fieles.
En el distrito de Túcume se ubicaron dos civilizaciones prehispánicas, Moche y Lambayeque, donde se emplazaron importantes estructuras para el culto religioso. Existen dos imágenes de la Virgen de la Purísima: la llamada Virgen Grande y la Virgen Pequeña, llamada también La Andariega, La Ingrata o La Serrana, la que es llevada en procesión por las calles de Túcume y también recorre los caseríos y centros poblados menores. La tradición refiere que la imagen de la Virgen apareció milagrosamente en el cerro Cueto, reapareciendo en el mismo lugar cada vez que era llevada a su templo en el sitio de Túcume Viejo.
Al inicio de la fiesta de la Virgen Purísima, la Virgen Chica es llevada a la iglesia principal de Túcume al encuentro de la Virgen Grande. Su paso es acompañado por un conjunto de músicos y un «cuetero» que va lanzando fuegos artificiales, anunciando el paso de la procesión.
Los músicos son tradicionalmente intérpretes de tambor o redoblante y de chirimía, un instrumento de viento de madera similar al oboe, que por su escasez ha sido a veces sustituido por una flauta.
La danza de Los Diablicos de Túcume es una expresión de los valores tradicionales de la población del distrito, marcados por la fe en la Virgen de la Purísima Concepción como patrona de la comunidad. Es un importante elemento de cohesión social que congrega a un número creciente de participantes, conscientes de la importancia de esta tradición en la reconstrucción de una identidad y una memoria histórica, que llevan tras de sí milenios de creatividad humana.
Existen diversos documentos y testimonios que dan cuenta de la antigüedad de esta expresión cultural y de su continuidad en el tiempo.