Diversas instituciones de la colectividad nikkei, encabezadas por la Asociación Peruano Japonesa, rindieron un reconocimiento al chef Humberto Sato y a la familia Ikeda, propietaria de la empresa San Fernando, que el pasado mes de abril recibieron un reconocimiento de la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Japón.
El agasajo se llevó a cabo el pasado viernes en las instalaciones del CCPJ, contando con una buena concurrencia.
Jorge Yamashiro, presidente de la APJ, destacó el aporte de Sato en la hoy afamada cocina nikkei. Asimismo, resaltó a la familia Ikeda por ser un modelo de empresa exitosa, cuyo rumbo se marcó por la laboriosidad del fundador e inmigrante Soichi Ikeda y que se mantiene con sus hijos encabezados por Julio Ikeda.
De esta forma los organizadores entregaron presentes a Humberto Sato y a la familia Ikeda, representada por Julio Ikeda Matsukawa. El primero, condecorado por el parlamento como nikkei destacado; mientras que San Fernando recibió la distinción de empresa nikkei destacada.
La congresista Aurelia Tan de Inafuko, presidenta de la liga y promotora de los premios, señaló que el aporte de los homenajeados es importante para los nikkeis. En ese sentido, señaló estar orgullosa de ser huaralina y empresaria al igual que los Ikeda, y elogió las cualidades de Sato como cocinero de culto.
La buena familia
Julio Ikeda en su discurso de agradecimiento hizo una breve reseña de la empresa fundada en 1948 como un pequeño negocio de crianza y venta de patos. Su padre, Soichi Ikeda, inició el negocio en un terreno ubicado en Surquillo, y aunque los primeros años fueron muy difíciles, el trabajo arduo les permitió salir adelante cuando empezaron la venta de pollos.
Ikeda recordó que sus padres y él trabajaban muchas veces 18 horas al día, pero que sabía que esa era la forma de progresar. El mayor de los hermanos, Ikeda Matsukawa, señaló además que fue importante en el crecimiento de la empresa que él y sus hermanos decidieran seguir estudios universitarios, por ello instó a los jóvenes a estudiar.
Cocinero de culto
Humberto Sato, considerado uno de los precusores de la cocina nikkei, señaló sentirse honrado por el agasajo, aunque refirió que no fue él quien inventó la cocina nikkei, sino qu ese mérito es de las obaachan, quienes adaptaron la cocina japonesa a los ingredientes peruanos.
Sato relató que por necesidad se inició en la cocina, pues fue mecánico de profesión. Empezó con un restaurante en La Parada y luego con un negocio de buffet para matrimonios. La suerte le sonrió y en su restaurante ha recibido a jefes de Estado, embajadores, artistas y un sinfín de autoridades y personalidades que se rinden ante la sazón de Sato.