Por Alvaro Ito
El órgano asesor de la Unesco recomendó registrar el monte Fuji como patrimonio mundial de la humanidad y se aspira que para junio sea posible su incorporación en la lista élite. El gobierno japonés mostró su alegría por el hecho, pero a su vez manifestó que lamentaba la no inscripción de Kamakura, de la prefectura de Kanagawa, por no cumplir los requisitos necesarios.
Fuji-san del Japón
El gobierno pidió a la Unesco la incorporación del monte Fuji por ser «Nippon ichi» (El mejor del país) teniendo como argumentos el Santuario Motomiya Sengen y las ruinas de veneración que se encuentra en la cumbre de la montaña. Además de la catarata Shiraito, convertida en lugar de peregrinación y de formación desde hace mucho tiempo. Así se presentó 33 puntos históricos de interés.
El órgano asesor del «Consejo Internacional de Monumentos y lugares», luego de un periodo de investigación, presentó el informe confirmando la viabilidad de su incorporación y el 30 de abril se hizo público el informe donde afirmaba el hecho.
Las prefecturas de Shizuoka y Yamanashi, donde se encuentra el monte Fuji, contaron que en un inicio pensaron en presentarlo para ser inscrito en Patrimonio Mundial de la Naturaleza, pero problemas del vertido ilegal de residuos dificultaba el plan desde hace 8 años y así optaron por luchar por un cupo por el Patrimonio Mundial de la humanidad desde enero del año 2012.
Así en el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco que se llevará a cabo en Camboya en junio próximo, se hará oficial la incorporación del «Fuji-san».
Kamakura recibe el no
En contraparte, se supo que el mismo órgano asesor decidió no aceptar la inscripción de Kamakura, al llegar a la conclusión que no era adecuada su incorporación.
Cabe resaltar que es la primera vez que el gobierno japonés recibe la negación luego de haber recomendado la inscripción de uno de sus patrimonios.
Hay que recordar que en 1992 Kamakura estaba nombrada junto a Kyoto y Nara para ser considerada en la lista de patrimonio mundial. Pero el hecho de tener solo una construcción de tesoro nacional debilitaba su candidatura y así dejaban de la mano que Unesco indague su incorporación.
Como último recurso, los vecinos de Kamakura quisieron promocionar el lugar con un concepto de «ciudad de samurai» y así el gobierno japonés había presentado la candidatura agregando en la lista al Gran Buda de Kamakura y 21 templos y santuarios.
¿Qué separó el destino del monte Fuji y Kamakura?
El consejo internacional destacó al monte Fuji no solo como un símbolo de la nación japonesa, sino su presencia dentro de la mente de los extranjeros, un punto que valió mucho en la decisión. Con respecto a Kamakura, se aceptó que es la tierra del samurai, sin embargo debido a desastres naturales y batallas del pasado, fue determinante que solo haya sobrevivido una construcción trascendental. No fueron capaces de demostrar suficientes templos y santuarios dignos a ser registradas.