Por Rubén Kanagusuku
Agustín Alache, presidente de la APJ Callao, declaró a Perú Shimpo cómo surgió la Asociación de Colegios y Educadores Nikkeis (ACEN).
¿Cómo surgió la idea de fundar la ACEN?
La crisis que vivía el colegio José Gálvez nos llevó a tocar puertas y tocamos la puerta del colegio La Unión. En esa época estaba de gerente Óscar Hamada y le expliqué la problemática que teníamos en el Gálvez.
Toda emergencia en la que está una institución deberíamos aplicar trabajo de grupo y debemos ser solidarios para repotenciar a la institución a la cual apoyar. Es entonces que en compañía del señor Takasawa nos reunimos constantemente con Óscar (Hamada), quien nos hizo una asesoría gratuita para ver la estrategia tanto económica como educativa.
Se consiguió la participación de asesores educativos de forma gratuita, además formamos un gran equipo de trabajo con nuestra plana educativa y padres de familia, los cuales fueron los pilares de nuestro desarrollo.
¿Explicó la problemática del colegio?
Así es. Comenté además que nuestro problema era logístico y de infraestructura. Cómo es posible que llegara al Gálvez y encuentre la carpeta en la que había estudiado. Las carpetas bipersonales deterioradas, pizarras en mal estado, el piso desnivelado, en donde no se podía apoyar la carpeta adecuadamente. Problemas eléctricos, sanitarios y muchas cosas más.
La Unión colaboró con el José Galvez.
Transcurre el tiempo y hubo el ejemplo de dos instituciones que se juntan para salvar a una. La Unión nos cedió las primeras carpetas. Esto fue hace aproximadamente seis o siete años.
En este momento éramos tres personas junto con Óscar Hamada y Rafael Shimabukuro, inducidos a ver qué cosa pasaba en el Gálvez. Se unieron a este esfuerzo Luis Huemura y Toshi Nakachi.
Lo que me impulsó bastante fue ver a los mismos chicos que, al recibir las carpetas donadas de La Unión, agarraban su lija y junto a los profesores arreglaban las carpetas. Y nació la idea de «Adopte un aula» al ver la infraestructura del colegio. Los primeros que se inscribieron fueron la familia de Luis Huemura, siguió Toshi Nakachi, AELU, Aelucoop, Boston y muchas familias más.
Molesté al Gobierno Regional del Callao para bajar costos en las remodelaciones del acabado, teníamos que cambiar piso, contrapiso, cableado, etcétera. Fui a buscar a la familia Miyasato y nos obsequiaron todo lo que es cristales templados.
¿Cómo fue el proceso de recuperación?
Empezamos a caminar con las profesoras del plantel y con muchos padres de familia que, como no contaban con recursos, pagaban sus pensiones con mano de obra. Empezamos con ocho aulas y veíamos a padres, madres, profesores y alumnos que colaboraban en las mejoras, hasta a bomberos que tenían fábrica de pinturas los molestábamos. Y eso nos impulsó a ver la infraestructura y asimismo a preocuparnos por los chicos.
¿Y nuevamente colaboró La Unión?
Un día, conversando con Oscar Hamada, no teníamos sala de cómputo para primaria y justo el colegio La Unión reemplazaba sus equipos y nos facilitó sus equipos. En esta conversación ya intervienen Fernando Lores, Rafael Shimabukuro, Luis Huemura y nos preguntaban: ¿Cómo van? Y el doctor Tsuneshige (preguntó): ¿De dónde sacan? Y Augusto Iwamoto (también preguntaba): ¿Cómo han hecho para hacer esto?
Todo el sistema empleado para la primera etapa es como lo hicieron los inmigrantes. Su mismo sistema. El «tocar la puerta, mira como estoy». Creo que ellos nos enseñaron que siempre había que preocuparse por el que está abajo, no por el que está arriba. Hay que ayudarlos a levantarse y llevarlos al mismo nivel, y eso es lo que hicimos y venimos haciendo.
¿Eso sirvió para otras iniciativas?
En base a esa integración de directivos nace el programa «Liderando», promovido por la directiva de La Unión en conjunto con Aelucoop, y se decidió que la educación no debe ser el pretexto de invertir del que tiene. La plata no hace al profesional. Hablamos de consolidación social, valores, respeto, honestidad, solidaridad… Muchos lo decimos pero no lo aplicamos, y si lo aplicamos sólo lo hacemos a un sector.
La integración se toma como modelo a seguir.
Por ejemplo, en el caso Henry Ganaja del colegio La Unión, me sorprendió que padres de familia del Gálvez se presenten voluntariamente sin consultar a nadie y digan que como no pueden aportar económicamente, sí lo van a hacer con mano de obra.
Entonces hemos integrado a toda una familia con los valores que nosotros como nikkeis los practicamos. Esto nos lleva a seguir empujando el grupo. No es necesario tener un cargo en la institución, sino se necesita voluntad.
Ese es un ejemplo que nosotros estamos irradiando y va a caer en los jóvenes como en el caso de «Liderando» y los chicos que participan en japonés. Como, por ejemplo, la oportunidad que nos dio APJ de becas para los no nikkeis quienes están ocupando los primeros puestos en japonés.
Se ha comprobado que uniéndose dos instituciones más amistades se está mejorando el nivel a unos jóvenes que le dieron la oportunidad a nuestros antepasados, para que sean los profesionales y empresarios que tiene pueblo del Callao. Hoy en día hay que ser recíprocos. Si le dieron la oportunidad a nuestros antepasados para ser buenos comerciantes, buenos profesionales, hay que darle la oportunidad a ellos que no lo tienen y nosotros podemos hacerlo para un crecimiento social adecuado y mejorará así la educación en la juventud y eso nos va a seguir dando más empuje para más crecimiento como lo hemos analizado para formar la ACEN. Esto va a ser una base sólida no solo para los hijos de descendientes, sino para la ciudadanía en general.
¿Cómo colaborarían las instituciones ligadas a la ACEN?
Por ejemplo, La Unión atiende un status A-B, José Gálvez atiende un status C-D, La Victoria atiende B-C y Hideyo Noguchi atiende C-D. Integrándonos vamos a ganar muchas cosas como la capacitación que tiene el profesorado porque La Unión está entrando en una etapa de hacer bachillerato internacional y va a marcar una capacitación como lo estamos haciendo ahora por ejemplo. Ellos tienen que capacitar a 60 profesores para un margen de enseñanza de su población.
Entonces podemos compartir esos conocimientos invitando a dos o tres profesores de cada institución para que siga el mismo lineamiento. Así estamos dando la misma oportunidad a los alumnos para que se capaciten y tenga el mismo nivel.
Por eso pienso que la parte económica no debe depender del crecimiento de un niño para educarse. Debemos darles la oportunidad de las técnicas a todos por igual. Por ejemplo, el colegio Hideyo Noguchi, su sistema de arte, nos podrán enseñar y compartir con los otros profesores. La Victoria, su sistema de japonés podría ser.
¿Cuál será la proyección de la ACEN a nivel internacional?
Esa experiencia, esa vivencia es importante para después compartirla a través de los acuerdos del Copani e integrarnos.