Las autoridades de la Municipalidad de La Victoria presentaron la remodelada Plaza Manco Cápac, que aspira a convertirse en un centro turístico en la capital.
Como se recuerda, la Plaza Manco Cápac fue inaugurada en 1926, hace 87 años. Y la estatua del primer inca fue donada por la colonia japonesa en el país, con ocasión del centenario de la independencia del Perú.
Hoy, la Plaza Manco Cápac luce una nueva cara gracias a una inversión de más de seis millones de soles provenientes en un 80 por ciento del Ministerio de Vivienda y en un 20 por ciento de la Municipalidad de La Victoria.
El acto de reinauguración estuvo a cargo del alcalde Alberto Sánchez Aizcorbe; los padres del presidente de la República, Isaac Humala y Elena Tasso; y Luis Kitsutani, sobrino nieto de Seiguma Kitsutani, presidente de la Sociedad Central Japonesa en 1926.
En su discurso, el alcalde de La Victoria destacó que esta gran inversión permitirá que miles de personas visiten la Plaza Manco Cápac y la vean como un centro turístico dentro de la capital. Al mismo tiempo, agradeció a todas las personas que hicieron posible la construcción de este espacio público, en especial a la comunidad peruano-japonesa, «que tuvieron la gran idea de hermanar a los pueblos a través del sol, con Manco Cápac como hijo del sol y los japoneses provenientes de la Tierra del Sol Naciente».
La nueva plaza
En la nueva plaza Manco Cápac se espera recibir a unos 10 000 visitantes diarios, entre turistas, escolares, universitarios y público en general, ya que el objetivo es que se convierta en un gran punto de atracción.
Las obras consistieron en la construcción de una subplaza ceremonial en un área aproximada de 2500 metros cuadrados, acabado de pisos en áreas de circulación peatonal, con empleo de lajas de piedra granítica.
Además, tiene cuatro espejos de agua alrededor del museo a cielo abierto (monumento a Manco Cápac), que hacen efecto de cascada y que cuentan con iluminación subacuática.
El anfiteatro a nivel de piso tiene naves cubiertas y pérgolas de madera, un muro cortina (estructura metálica y paneles de vidrio templado) iluminado con luces de colores tipo led e integrado con una cascada de agua a ambos lados del muro.
Su segunda función es servir como una gran pantalla donde se proyectarán imágenes «en vivo».
Respecto al museo a cielo abierto este se encuentra ubicado alrededor del monumento a Manco Cápac. Consta de ocho estatuas (cuatro incas con sus respectivas coyas) en tamaño natural, dando el efecto de vitrinas de exhibición al borde del piso con paneles retroiluminados.
Inauguración en 1926
En la inauguración de la Plaza Manco Cápac el 5 de abril de 1926 participó el presidente del Perú, Augusto B. Leguía; el ministro japonés, Yamasaki Keichi; el presidente de la Sociedad Central Japonesa, Kitsutani Seguma; el presidente de la Comisión pro Monumento, Morimoto Ichitaro; y monseñor Emilio Tison.
El monumento fue obra del escultor David Lozano y en 1922 se efectuó la ceremonia de inicio de la obra. El monumento demoró en realizarse tres años, nueve meses y 21 días. El costo fue 113 500 soles.